jueves, 14 de diciembre de 2017

MI NUEVO LIBRO

Mi aprendizaje como escritora ha consistido en ver cómo la gente puede aceptar algo que yo amo. La relación entre el lector, el texto y el autor es - sobre todo - de amor. Para escribir un libro tienes que enamorarte de él y pensar en seducir al lector, sólo así lograrás que uno y otro no se distancien de tí.

La comunicación auténtica entre el lector y el autor es satisfacitoria para ambas partes. Con permiso de quien me lo ha escrito, voy a transcribir el primer comentario que he recibido hoy mismo de uno de mis lectores (que además es muy buen amigo):
...iba pasando las páginas sosegadamente, saboreando cada una de ellas e imaginando vivir en aquellos tiempos. Como siempre una delicia para añadir a la colección. Es un placer leer tus libros y se aprecia el cuidado, la pasión, el cariño y el esmero que pones en el empeño que queda patente en el primoroso resultado final. Sé el esfuerzo que ello representa y justo es reconocer y gustosamente poder expresarlo. "Las cosas bien hechas bien parecen". Besos. Pepe Armengol.

Es una placer para mí manifestar, una vez más, que el lector crea "arte" incitado por el autor. El texto del libro es un espacio que crea una relación única entre sujeto y espectador teniendo como elemento común el lenguaje. El libro sabe esperar hasta que alguien lo abre y - una vez producido ese milagro - jamás se perderá la magia que transmite la palabra escrita.

Decía Borges: " La gran diferencia entre escritor y lector es  que el escritor escribe lo que puede y el lector lee lo que quiere".


domingo, 3 de diciembre de 2017

LA CAJITA DE MÚSICA

"La cajita de música" es el quinto de los siete libros que compondrán la colección titulada El Escorial: luz y arte.
En el siglo XVIII, Las cartas de Madame de Sévigné (escritas en el siglo anterior) encajaban con los ideales de la Ilustración y, en España, Pérez Bayer, uno de los preceptores de los hijos del monarca Carlos III, las había adquirido como modelo.
El hijo favorito del rey, el infante don Gabriel de Borbón y Sajonia, fue un gran escritor de cartas que se pueden contemplar en el Archivo del Palacio Real (Madrid) y en el de Simancas (Valladolid). Son numerosas y variadas y están escritas con una cuidada caligrafía, de elegantes trazos altos y algo inclinados.
No muy consciente de ello, don Gabriel llegó a ser el protagonista del panorama cultural de la Ilustración española. Su vida se ofrecía como una obra de arte, ordenada, esforzada, cincelada y rebosante de las más variadas inquietudes. Se llevó a cabo una cuidadosa creación, con fines políticos y propagandísticos, de un infante humanista que encarnaba lo mejor de la educación carolina.
Pero ¿fue todo así de idílico? En este tomo he creado - como ya se hacía en el género epistolar de aquel momento - unas cartas imaginarias, basadas en hechos verídicos, que nos van mostrando una serie de matices de la verdadera personalidad del infante ya que, directa o indirectamente, aparece en todas ellas.

Es un verdadero placer para mí invitar a todos mis lectores a su Presentación el sábado 9 de diciembre, a las 12 de la mañana, en la Casa de Cultura de San Lorenzo de El Escorial (Madrid).

sábado, 2 de diciembre de 2017

MARY BARTON

Es una buena historia, bien contada y que te hace pensar. Los personajes se mueven dentro de la magnífica ambientación de la novela y me produce mucha ternura Alice, pues jamás se rinde en su entrega a los demás, recibiendo a cambio el cariño que tanto merece. El ritmo es muy bueno y consigue que el lector llegue hasta el final con verdadero interés.
La autora no utiliza artificios innecesarios para aumentar el drama (aunque la obra sí es dramática) y nos transmite una sensación de tristeza. Somete a sus personajes a muchas pruebas y hace que les cueste mucho subsanar sus errores. Sin embargo, les da todas las oportunidades que necesitan y se trasluce que - a pesar de las circunstancias adversas - se puede encontrar la felicidad.

Su protagonista, Mary Barton, vive en un Manchester industrializado y convulso. Tiene su propio dilema personal y sentimental entre dos pretendientes muy distintos entre sí. El devenir de Mary, sirve de excusa a la autora para mostrarnos las dificultades, los cambios, las injusticias de la época; el hambre y las pésimas condiciones de vida de las clases menos privilegiadas, la enfermedad... pero lo hace con una gran sensibilidad y comprensión con el sufrimiento que la rodeaba y una enorme capacidad para expresarlo. Describe la situación dolorosa con tal honestidad que logra que el lector la viva.

Elisabeth Gaskell era una escritora inglesa que nació en Chelsea (Londres) en 1810 y se fue a vivir a Manchester cuando se casó con un clérigo. "Mary Barton" fue su primera novela y fue publicada en 1848 de forma anónima. Muy amiga de Dickens, colaboró en su revista "Household Words" (palabras del hogar) en la que sus novelas Cranford y Norte y Sur fueron apareciendo por capítulos. En 1857, escribió la biografía de su gran amiga Charlotte Brontë y su obra póstuma fue "Wives and daughters" (esposas e hijas).

Su marido tenía grandes inquietudes culturales y su hogar era frecuentado por intelectuales de todos los campos, entre ellos escritores y reformadores sociales, como Dickens, Carlyle, Ruskin o Eliot.
Una vez más la vida hace que la vocación de una persona surja en el momento más inesperado. Al principio de su matrimonio, se dedicaba a sus niños y a su hogar, pero el fallecimiento de uno de sus hijos hizo que se refugiara en la literatura para intentar superar tanto dolor. No es extraño por tanto que supiera empatizar con lo que le rodeaba y desarrollara su compasión (sentir con), el más alto grado del amor.