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miércoles, 5 de octubre de 2016

A FAVOR DE LA LANA

El Príncipe Carlos de Inglaterra promovió "La Campaña por la Lana" para defender el tejido tradicional, pues el sector estaba en extinción y se consideraba anticuado. Sin embargo, las ventas han crecido en un 70% en cuatro años, las facturaciones ascienden a más de 350 millones de libras y se mantienen 40 fábricas que proporcionan empleo a más de 8000 personas.

La Campaña es una iniciativa, sin ánimo de lucro, con un fin educativo y de divulgación cultural sobre la fibra de lana y sus beneficios. Desde el primer momento fue muy bien acogida en ciudades como París, Tokio, Amsterdam, Berlín, Sidney y Madrid (entre otras). Es una forma de reunir a los amantes de la lana: knitters (tejedores), spinners (hilanderos), dyers (tintoreros) y de dar vida y poner en valor un producto de calidad.

En los años 90 el sector de la lana tuvo serios problemas. Fue muy inteligente resaltar la importancia del "tweed", el único tejido de Gran Bretaña que continuó siendo producido a mano ante la Revolución Industrial; sólo se vendía en los mercados de los pueblos. En 1993, el Parlamento de Escocia aprobó una ley que protegía la marca tradicional "Harris Tweed" (que trabajaba únicamente con lanas escocesas y llevaba a cabo los tejidos de forma artesanal).


El tejido sólo puede acabarse en Escocia y cada metro lleva un sello de la marca. El 95% se produce en una fábrica de Shawbost (en la isla de Lewis). Tradicionalmente se hacía a mano en las casas de las familias que tenían sus ovejas, formando parte muy importante de su cultura. Actualmente, sólo la tarea de tejer el tweed se hace a mano; el hilado, la coloración y el tinte se llevan a cabo en las fábricas.

El primer "Tweed Run" fue en el centro de Londres el 24 de enero del 2009 y lo organizó un foro de ciclismo; en abril del año siguiente ya se habían inscrito 400 ciclistas.
Se fue convirtiendo, a lo largo de los años, en un paseo en bicicleta, en grupo, en el que los participantes vestían con trajes tradicionales del ciclismo (pantalones bombachos de tweed).
Ahora se define como "a metropolitan cycle ride with a bit of style" (un paseo por la ciudad en bicicleta con un poco de estilo).
Este año, en Madrid, dentro del programa "Tweed Ride" volvió "Pedalea al Pasado" (IV edición consecutiva) y participaron los Museos Cerralbo, Artes Decorativas y Lázaro Galdiano para promover la movilidad urbana sostenible y sensibilizar a la sociedad sobre los beneficios de la bicicleta.
La famosa "chaqueta Tweed" debe su nombre al río Tweed (Escocia) y era muy popular entre los trabajadores del campo al ser su compacta lana un tejido muy propicio para combatir el frío y la humedad.

 En 1848 el Prínicipe Alberto, en Balmoral, puso de moda dicho tejido y muchos aristócratas le siguieron, pues era ideal para la caza, la pesca y el frío de sus grandes casas.
Empezó a popularizarse y pasó del mundo rural a la ciudad. Una de las firmas con más solera en Londres, Holland & Sherry, está celebrando sus "180 años de excelencia" y siente el orgullo de haber vestido siempre a la gente más elegante del mundo, a la que sabe "elegir" lo mejor.
¿Su frase?
"Holland & Sherry cloth is trully an investment and always a pleasure to wear" (el tejido H&S es verdaderamente una inversión y siempre un placer llevarlo puesto). 

Totalmente a favor de la lana, la calidad y la excelencia, me adhiero a cualquier iniciativa que le de la importancia que se merece. Tener una buena prenda de lana en casa es como tener una joya, todo es cuestión de prioridades... 

viernes, 24 de junio de 2016

DAMAS EN BICICLETA

En realidad, es una guía que fue publicada en 1897 para las mujeres ciclistas de la época victoriana, un manual para instruir y modelar a las primeras generaciones del pedal (incluyendo la selección de la bicicleta, su atuendo y complementos, la comida y la bebida más convenientes para tomar durante el viaje...). Se trata de un libro revolucionario para las féminas más modernas y temerarias del Imperio.

El libro, editado por Impedimenta, es una delicia estética, cuidado hasta el más mínimo detalle. Lo que más me ha gustado ha sido una nota de los editores titulada "La máquina de la libertad" y que comienza con esta frase de Susan B. Anthony: "El uso de la bicicleta ha hecho más por la emancipación de la mujer que cualquier otra cosa en el mundo".

En el larguísimo reinado de la reina Victoria, las mujeres carecían del derecho del sufragio, del derecho a litigar en juicio y a poseer bienes propios; estaban circunscritas a la esfera doméstica. Nada más casarse, sus derechos se cedían a su marido: él controlaba el dinero, las posesiones y el propio destino del matrimonio (eran otra posesión más del esposo).

Paralelamente, la Revolución Industrial provocó que naciera una nueva clase, la clase media, y por primera vez en la Historia los trabajadores disponían de un período de tiempo libre en el que se podían dedicar a todo tipo de actividades mundanas, como el croquet, deportes, actividades acuáticas, pasear a caballo... pero, sobre todo, "el ciclismo".

Los ciclistas tomaron las calles, los caminos y las carreteras en las dos últimas décadas del silgo XIX; la fiebre de la bicicleta hizo que aquellos que no habían salido de sus pueblos, de sus barrios, se aventurasen a ir a lugares desconocidos. Y fue la introducción de la cadena, que facilitaba el pedaleo, lo que permitió que el ciclismo femenino se convirtiera en una práctia "de moda". Surgía así la "Nueva Mujer", la que rompía con las convenciones sociales imperantes trabajando fuera de casa y reivindicando un activismo político mediante el sufragismo y la defensa de los propios derechos.


Consiguieron movilidad física por sus propios medios y ampliaron horizontes. La práctica del ciclismo y los cambios en cuanto a la indumentaria, proporcionaron un espacio en el que la mujer pudo replantearse su propia feminidad. La bicicleta impuso con el hombre una paridad de hecho.

Por supuesto que, visto con los ojos actuales, este manual raya en el humor y por eso los editores ingleses de la National Library recomiendan no tomárselo demasiado en serio. A mí me parece un libro encantador que me recuerda todo lo que han hecho las primeras mujeres que se atrevieron a ser libres.