jueves, 4 de julio de 2019

EMILIA Y SOR ÁGREDA

La obra "Mística Ciudad de Dios" fue publicada post mortem en 1670 y es considerada como una de las obras cumbres de la literatura española de todos los tiempos. Sor María de Ágreda (1602-1665), su autora, fue la escritoria ascético-mística más importante del Barroco español, equiparable a Santa Teresa. Era muy conocida por sus éxtasis, sus visiones prodigiosas, sus virtudes y su don de bilocación. Fue asesora del rey Felipe IV y mantuvo con él una importante correspondencia.

Entró como clásica de la literatura española, en el siglo XVIII, a través del Diccionario de Autoridades por su maestría en el manejo del idioma. Nació en Ágreda (Soria) y allí vivió hasta su muerte; escribió dentro de los muros conventuales, sin embargo tenía conocimiento pleno de la realidad histórica y literaria de su tiempo y estaba al día de todo lo que pasaba en la corte gracias a las cartas que se escribían Francisco de Borja (capellán de las Descalzas Reales) y ella.


Sor María, en su Mística Ciudad de Dios, escribió la historia de la Virgen María revelada por la propia Virgen. A través de su ejemplo, la Virgen nos conduce a la luz, a la perfección y a la unión con Dios, y lo hace como madre (manantial de infinita misericordia), guiándonos y brindándonos su amparo. Nos da la confianza suficiente para que nos consideremos sus amados hijos y nos ofrece la oportunidad de que podamos imitarla en su vida de oración, humildad, fidelidad, sacrificio y sencillez.

En 1899, Emilia Pardo Bazán, atraída por esta teología escrita y protagonizada por mujeres, publicó "Vida de la Virgen María" según la Venerable Sor María de Jesús de Ágreda. Emilia eliminó lo superflúo y barroco para un lector del siglo XIX, resaltando la belleza de la narración y la maestría de Sor María en el arte de escribir. Una escritura que - según Emilia - unos momentos parece pintura y otros momentos parece música. En el prólogo, la califica como teóloga, pues por primera vez la mujer deja de ser objeto en manos de intérpretes, por primera vez la mujer es leída por sí misma, por sus propios atributos como escritora, más allá de cualquier interés creado.

 ¿Por qué escribió Sor María todo lo que escribió? Para eleborar un modelo femenino, un referente, en el que poder reflejar su propio concepto de fe y divinidad. Transforma a la Virgen en el centro de su fe, haciendo de ella la reina de la sabiduría; además, nos hace ver que acepta transformarse en madre de Dios por su propia voluntad y que, como reina de los cielos, dialoga de igual a igual con El Señor. Cree firmemente en el poder de la palabra y que ha sido elegida para mostrar el ascenso hacia la perfección. Sólo cuando se alcanza ese estado de gracia, al que se ha llegado a través de la virtud, nos hallamos en el jardín espiritual donde florece el alma.

Kekaritomene, plena de gracia, decoro, hermosura, amabilidad, belleza honda y patente. Se trata de una hermosura que rebosa, que irradia, y se halla envuelta y envuelve en una atmósfera de amor. 



domingo, 30 de junio de 2019

EMILIA Y EL ATENEO

El miércoles 27 de enero de 1897, el periódico El Liberal hablaba de los cursos superiores que eran explicados por eminencias de la ciencia, la política y la literatura en el Ateneo de Madrid. Las nuevas conferencias habían despertado un entusiasmo general, sincero y legítimo, motivo por el cual acudía a él gente de calidad: la aristocracia social había respondido al llamamiento de la aristocracia de los intelectuales. Por las tardes, a la hora de comenzar la conferencia de turno, se formaba una larga fila de coches que se iban deteniendo en la calle del Prado para dejar en la puerta del Ateneo a damas encopetadas del más alto linaje (generalmente abonadas al Real).

Dentro de uno de los llamados "lunes clásicos del Ateneo", Emilia Pardo Bazán, vestida sencillamente de negro, impartió su segunda lección del curso sobre los orígenes de la influencia en la literatura francesa de la literatura del norte. Políticos, literatos, marquesas, condesas, señoras y señoritas bellísimas así como el núcleo de mujeres estudiosas de Madrid, aplaudían efusivamente a la brillante conferenciante...

 El Ateneo de Madrid es la Institución Cultural Ciudadana más antigua de la capital. Se fundó en 1820 bajo el lema "sin ilustración pública no hay verdadera libertad". Sus fundadores propusieron como definición la formación de una sociedad patriótica y literaria para la comunicación de las ideas, el cultivo de las artes y las letras y el estudio de las ciencias exactas, morales, políticas... y contrbuir, en cuanto estuviese a su alcance, a propagar las luces entre sus conciudadanos.

Emilia, el 2 de febrero de 1905, ingresó como la primera mujer socia con el número 7.925. "Soy la primera mujer que pisa oficialmente el Ateneo y esto es para mí una de las mayores satisfacciones que he recibido", comentaba unos días despues. En seguida lo solicitaron también Blanca de los Ríos y Carmen de Burgos, destacadas feministas que fueron admitidas el 10 de marzo.

El primer día que se sentó en la tribuna había mucha expectación. Toda la prensa de la época se hizo eco de ello. Habló sobre "La revolución literaria en Rusia", presentando un estudio muy trabajado y demostró ser una gran oradora cultivada y con mucho ingenio. En 1906, se la nombró Presidenta de la Sección de Literatura y se la hicieron fotos ante una máquina de escribir, invento muy avanzado que era todo un símbolo de modernidad.

Éste es el único cuadro de  una mujer que hay, en la actualidad, en el Ateneo. Visionaria de un tiempo que estaba por venir y escritoria autoconsciente de su papel como mujer, su mutación interna fue producto del esfuerzo incesante para tratar de dar respuesta a las preguntas que le surgían. En su obra nos ha dejado una prueba palpable y valiosa de ese cambio y la seguridad de que la mujer debe desarrollarse por completo como persona, debe cumplir su destino sin titubear.

sábado, 29 de junio de 2019

LA REVISTA DE EMILIA

"Recibo hoy mucho más de lo que he dado a pesar de que a ningún escritor vivo, y acaso a ninguno de mi generación le han sido dirigidos los ataques que a mí. Hasta esta satisfacción me han brindado: la de creer que por mí se rompe otro molde viejo. La dama de mi estatua queda recortada sobre el cielo".

Cuando tenía 40 años y estaba en plena madurez literaria, Emilia Pardo Bazán, con ayuda de la herencia recibida de su padre, decidió (en 1891) emprender una admirable aventura: la fundación de una revista unipersonal , "El Nuevo Teatro Crítico", cuyo título era un homenaje a la obra de su admirado padre Feijoo, quien tenía una mente abierta y amplia en el siglo XVIII y, sin dejar la ortodoxia, atacaba prejuicios y falsedades con ideas abiertas y progresistas, sobre todo acerca de la mujer. Dirigida, financiada y escrita sólo por ella, era una revista cultural con cien páginas cada ejemplar, en cuyas secciones se podían destacar la creación literaria (cuentos y crónicas de viaje), crítica literaria (de escritores españoles y extranjeros) y artículos de temática diversa.

En un primer momento tuvo mucho éxito, pues con su estilo directo y sincero acrecentó la polémica, que ella no desdeñó, pero le crearon fama de vehemente y revolucionaria. A pesar del cuidado y el rigor con que revisaba, corregía y reescribía sus textos, cuando llevaba 30 números (en 1893), decidió que la experiencia había terminado, pues el excesivo trabajo, un cierto desencanto y las dificultades económicas le condujeron a decir: "termino mi andadura con menos humor y mucho menos dinero..."

Incomodaba por su sabiduría y savoir faire, pero políglota e infatigable viajera llevó a cabo una labor importantísima como intelectual y como mujer. Le entusiasmaba la sutileza del encaje y admiraba el trabajo de las encajeras de Camariñas (en la costa) porque le servían de ejemplo a la hora de escribir. Y es cierto que sus textos tienen esa filigrana verbal, un lenguaje delicioso, un esmerado vocabulario, una estructuración sintáctica mágica. Uno de sus cuentos, "El encaje roto", lo demuestra.

Me temo que Emilia Pardo Bazán es poco conocida, a pesar de su sonoro nombre. Su feminidad y exquisitez complementan perfectamente su activismo y oficio de escritora. Su personalidad es tan desbordante que hay que ir profundizando en ella de forma transversal, pero sobre todo leyéndola...

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DOÑA VERDADES


Doña Emilia Pardo Bazán contribuyó al desarrollo intelectual y la participación civil de las mujeres, pues su feminismo tenía un carácter progresista e institucional. A través de la literatura y su activismo, llevó a cabo grandes aportaciones humanísticas que calaron profundamente en la sociedad. Y, a pesar de que - a finales del siglo XIX y principios del XX - existía una especie de burbuja intelectual, ella triunfó entre los señores de las letras, pues su obra fue reconocida como extraordiaria entre muchos de los escritores contemporáneos nacionales y extranjeros. El mismo Zola se asombró ante su naturalismo católico, una aparente contradicción que fue el gran sello de Emilia.

Colaboró, entre otras, en la revista cultural más importante del momento: "La España Moderna", comparable a la Revue de deux mondes. Ejerció de crítica literaria, publicó algunos de sus artículos más relevantes sobre el feminismo, cuentos y novelas por entregas, llevando a cabo una importante tarea cultural desde postulados eclécticos y con  un  marcado carácter regeneracionista y europeísta. Llegó a publicar 300 números y en ella se hablaba de historia, sociología, derecho, antropología, arte y literatura; en 1900, se incorpararon escritores como Pío Baroja, Blasco Ibáñez o Unamuno...
Su colaboración fue la más duradera, fructífera e importante de la primera época: ella sugería, informaba, protegía y difundía la empresa porque - según Emilia - dignificaba la profesión literaria y servía de vehículo de los mejores ingenios.

En el primer número de la publicación, Emilia escribió el cuento "Morrión y boina" (1889) y, en agosto de 1901, en su última entrega, un amplio estudio sobre "La mujer española". Sus juicios oportunos, su claridad de ideas, su aportación de la literatura rusa, su curiosidad e interés por las corrientes de pensamiento y su extraordinaria intuición literaria, hicieron que se la llamase "Doña Verdades".

No dejaba de recalcar "la desorganización y el desbarajuste general, con aleación de atonía, pereza y abulia, de su nación, de España", por eso fue una clara precursora de "los males de la Patria" de los regeneracionistas y de la Generación del 98...

lunes, 24 de junio de 2019

EMILIA Y GINER DE LOS RÍOS

Emilia, mujer joven, muy curiosa y llena de vida e iniciativa decía: "Quieren una mujer moderna, sí, y sin prejuicios religiosos, pero dispuesta a dejarse moldear. Una mujer moderna, pero sin iniciativa ni autonomía. Un imposible". No esperó a formarse filosóficamente para empezar a escribir: "Esta es mi profesión de fe: el que tiene disposiciones para escribir, debe hacerlo, empezando por poco para ir a más; errando algunas veces para acertar otras; en estilo florido o severo, alto o bajo, como pueda; de asuntos graves o frívolos; según le dicte su temperamento; sin aspirar a la suma perfección y sin creerse superior a los demás; respetando el gusto y el decoro, pero con cierta soltura; y sin aguardar para todo ello a formarse un criterio muy exacto, filosófico, estético, etc... que ¡ay!, no logrará poseer nunca. Usted no cree ésto; he ahí en lo que diferimos". (Podemos apreciar el diagnóstico certero y la espléndida prosa y actitud de Emilia en una carta a su guía y tutor, personalidad moral por la que se sentía atraída, espiritual, culto y afectuoso. Se iban conociendo, pero no coincidían en sus enfoques).

  
Don Francisco Giner de los Ríos, impulsor del Regeneracionismo, creador y director de la Institución Libre de Enseñanza, fue, tal vez, el mejor de los amigos de Emilia Pardo Bazán y jamás cesó la comunicación intelectual entre ellos; trataban de literatura, de algunas novedades científicas al alcance de todos, hasta de política y nada de iniciaciones, catequizaciones ni propagandas.

"Don Francisco me enseñó aquel sentido de tolerancia y respeto a las opiniones ajenas, cuando son sinceras, que he conservado y conservaré... Él respetaba, no sólo con los labios, sino internamente, los sentires y pesares ajenos y ponía en este ejercicio un espíritu de justicia y hasta de amor". Por eso, Emilia se sentía en deuda con ese "santo laico", gracias al cual tuvo acceso a una obra fundamental para el feminismo: "Era Giner resueltamente feminista. Todo lo que atañía al mejoramiento de la condición de la mujer le interesaba en el más alto grado. Por él conocía yo la famosa obra de Stuart, "La esclavitud femenina", que tanto influyó en el Movimiento Feminista de Inglaterra y que hice traducir y publiqué en castellano, cuando creía que pudiesen aquí importarle a alguien estos asuntos..."

A pesar de sus divergencias, tanto Emilia como don Francisco creían en el nuevo modelo de individuo (personal y colectivo), más racional, más ético, más humano. Ambos proyectaron en la sociedad una inyección de modernidad y frescura frente a la decadente inestabilidad.

sábado, 22 de junio de 2019

EMILIA: SALONNIÈRE Y CORRESPONSAL

De ideas conservadoras pero feminista, Emilia Pardo Bazán planteó la inquietante pregunta de si se puede ser tradicional y progresista a la vez. La trayectoria vital de esta mujer del siglo XIX nos muestra que fue una extraordinaria transgresora muy valiente, pero difícil de entender. Llena de contradicciones estéticas, emocionales y políticas se sintió a la vez cosmopolita, europea e intensamente nacionalista española; reaccionaria y progresista; excéntrica y subversiva, pero amante del orden. Una mujer modernísima en la línea de Virginia Woolf y Simone de Beauvoir.

Aristócrata de talento y más tarde de título (en 1912 Alfonso XIII la nombró condesa), conocía bien el beau monde (el gran mundo), por eso - a través de la crónica social - prolongaba en la prensa la charla que tanto le gustaba en los salones y se convirtió en una magnífica "salonnière". Hacía colaboraciones esporádicas, ya que jamás se consideró una cronista de sociedad, sino una analista social que utilizaba la crónica para reflexionar sobre los usos y costumbres de una sociedad en pleno cambio así como para manifestar sus conocimientos históricos y literarios.

Viajó mucho por Europa, lo que le permitió leer a los autores de los diferentes países en su propio idioma y asistir a la Exposición Universal de Viena con todos los adelantos de la industria. Fue la primera "corresponsal" en España que mandaba sus crónicas para el diario La Época desde París o Roma. Su personalidad, creatividad, gracia, hondura y libertad la convirtieron en una gran periodista.

Todo lo hizo a pesar de ser mujer, sin dejar de ser mujer y reivindicando su condición de ser mujer. Fue un ejemplo de la igualdad de los sexos en libertad y, a pesar de sus múltiples retos y dificultades, no se lamentó jamás. Vivió cuanto quiso, como quiso y de lo que quiso y nos dejó una obra admirable que se leerá en el siglo XXI con  más gusto y reconocimiento que en el XX.

Nació en La Coruña (Marineda en sus novelas) el 16 de septiembre de 1851, heredando el liberalismo de su padre y el carácter abierto, emprendedor e independiente de su madre. Leyó con prisa, con fruición, con ferocidad y tanto como leyó quiso que la leyeran. Escribió mucho: artículos, cuentos, novelas, ensayos, reportajes... pero jamás dejó de defender las ideas en las que creía.

Pienso que, además de una excelente escritora, fue una mujer libre en todos los aspectos y defendió esa libertad para todas las mujeres, reconociendo siempre que lo hacía desde una posición de privilegio que ella utilizaba para comprometerse aún más por el bien común.


martes, 18 de junio de 2019

EL CUADRO DE EMILIA

Cuando el pintor coruñés Joaquín Vaamonde (1872-1900) regresó de un largo viaje por América, tenía 22 años y, convertido en un artista con estilo propio, se ofreció a hacer un retrato a la escritora Emilia Pardo Bazán, visitándola en su residencia del Pazo y Torres de Meirás. En un primer momento, ella no lo aceptó de buen grado, pero una vez acabado se quedó encantada con la vitalidad y elegancia que transmitía.
Emilia se llevó el cuadro a su casa de Madrid y lo exhibió ante sus amistades, motivo por el cual los encargos al artista fueron muy numerosos.

Sus retratos le proporcionaron a Joaquín fama y dinero, lo que le permitió viajar por Europa y visitar los grandes museos, pero empezó a despreciar su obra, que consideraba muy inferior a la de los grandes maestros. Quiso destruir sus propios cuadros, algo que la condesa de Pardo Bazán le impidió. A los 25 años, enfermó de tuberculosis y volvió a la Coruña.

Estando Emilia en Paris, en un homenaje a Balzac, recibió un telegrama que le anunciaba el fallecimiento de su protegido, en el Pazo de Meirás, el 18 de agosto de 1900. Cuando volvió a España, no tardó en escribir sobre "el retratista de las elegancias", citando alguna de sus piezas, como el retrato del violinista Pablo Sarasate. Más tarde, en su novela "La Quimera", le convertiría en la contrafigura.

A Emilia le gustaba su elegancia y la precisión con la que captaba los caracteres con el trazo suelto, ligero y vaporoso de sus barras de pastel. Magnífico colorista, penetraba en la psicología de sus modelos sin el menor compromiso de tener que halagar a nadie. A lo largo de quince años, desarrolló una obra extensa compartiendo la pintura con sus viajes y con la asistencia impuesta a actos sociales, pero siendo muy joven se vió obligado a un largo reposo por su enfermedad pulmonar. Todos estos detalles fueron introducidos en la novela que Emilia hizo de la vida del pintor...

sábado, 15 de junio de 2019

LAS DIOSAS DE LA MUJER MADURA

Tras el éxito editorial de su libro anterior, Las diosas de cada mujer, la célebre analista junguiana Jean Shinoda Bolen se concentró en las mujeres que habían pasado los 50 años, para que, en lugar de convertirse en mujeres mayores invisibles y descontentas, transformasen la tercera fase de sus vidas en una etapa de esplendor, plenitud e integración personal.

En la Introducción de "Las diosas de la mujer madura", la autora explicaba: "He escrito este libro para que las mujeres puedan nombrar y reconocer aquello que les inquieta. El origen de estos sentimientos son los arquetipos de la diosa que hay en nuestro interior, los patrones y las energías de la psique. Al saber quiénes son las diosas, las mujeres pueden llegar a ser más conscientes de las potencialidades que hay en ellas, las cuales, una vez reconocidas, son fuente de espiritualidad, sabiduría, compasión y acción".


Este libro ofrece una espléndida y estimulante perspectiva que ha revolucionao la idea que cada mujer se hace del envejecimiento y la libera para que vea su rostro en el espejo de modo completamente distinto. Isabel Allende dice: "Este es un poderoso libro que me ha ayudado a entender mejor la energía de mis años maduros, cómo utilizarla con compasión y humor, y dónde buscarla cuando parece faltar".


Confieso que, cuando llegué a los 50, no tenía muy clara la idea de la persona en la que me iba a convertir. Desconocía que me encontraba en el umbral de una etapa de mi vida en la cual se desarrollaría mi personalidad como jamás lo había hecho antes. Después de leer este libro, decidí redimir la palabra "anciana" o "vieja" e intenté reconocer en mí misma los arquetipos que me resultaban más accesibles como fuentes de energía y dirección. Nunca dejaré de agradecer a la persona que me lo regaló, en el lugar adecuado y en el momento oportuno, el que pusiera en mis manos los conocimientos que necesitaba para atreverme a cruzar el umbral, por eso - desde mis actuales 67 años - se lo recomiendo a toda mujer madura que esté en un momento de cambio o incertidumbre con la seguridad de que le ayudará a pensar, reflexionar, discernir y actuar...

martes, 21 de mayo de 2019

MUJER SABIA

Me gustan las mujeres maduras, con humor y activas. Una mujer, a partir de los cuarenta años, empieza a vivir lo mejor de su vida si es capaz de darse cuenta de la cantidad de cualidades potenciales que tiene en su interior. Se convierte en una persona con "poder personal", pues es capaz de decir lo que piensa y siente sin perder la compasión así como de manifestar lo que no le gusta sin la menor acritud.
A esas alturas de su caminar, es capaz de mirar hacia atrás sin rencor ni dolor, es atrevida y confía en su intuición. Medita a su manera, decide su camino con el corazón, escucha su cuerpo, improvisa, no implora, es capaz de reírse... tiene una gran sensibilidad con las plantas y los animales.

Una vez que ha aprendido a amar lo que hace, alienta a los demás a su propio crecimiento. Reconoce con facilidad lo frágil y lo que es valioso, pero también lo que debe ser podado. A medida que tiene más edad, más camino habrá recorrido y - a través de la observación compasiva de la vida de los demás - es capaz de poder enseñar. Sabe que puede cambiar el mundo porque se siente completa, fuerte y vulnerable al mismo tiempo. Vive ya con el conocimiento pleno de que todo y todos estamos conectados y de que lo que cada uno haga influye en todo los demás.

 Entre las mujeres existe una conexión natural. Cuando una mujer estresada habla con otra, ambas liberan la hormona de la maternidad, lo que provoca que el estrés descienda. Sin embargo, si dos hombres nerviosos comparten sus aflicciones, la testosterona incita a la huída o el enfrentamiento. Tanto un hombre como una mujer que se hallan al lado de una mujer sabia, sienten como su adrenalina baja y su autoestima sube. Basta con estar junto a ella...

Qué distinto sería el mundo si la mujer madura del siglo XXI aspirase más a convertirse en sabia que en aparentar lo que no es, en luchar desesperadamente por permanecer en un estado de juventud ficticia a través de elementos externos que jamás cumplirán cons sus expectativas, pues las leyes del tiempo son inexorables.


jueves, 2 de mayo de 2019

DOS LIBROS ENCANTADORES

La autora de este libro demuestra que conoce bien la época en la que enmarca su historia. Se trata de un divertido homenaje a todas las novelistas que nos han hecho soñar y en especial a la emblemática Jane Austen. Escribir humor no es fácil, pero Belén ha logrado fusionar  ingenio con ironía inteligente y ha repasado los clichés austinianos (con algunas pinceladas de Eduardo Mendoza) en una preciosa edición con encantadoras ilustraciones.


Jugando con las palabras y la riqueza de nuestro lenguaje, la autora nos sumerge en las costumbres y formas de vida de una parte de la población británica durante el período de la Regencia. La protagonista, a través de las cartas que escribe a su amiga Edwina, expresa sus emociones (o algo parecido) en el transcurrir de su vida cotidiana y nos va presentando personajes magistrales como Branson (el mayordomo), Bovril (uno de los aspirantes a marido), Mistress Pilgrim (cuyos diálogos merecen un cuadro de honor) o Miss Peabody, que me ha recordado a Mademoiselle, la niñera de otro libro encantador: "Dama de Provincias", de E.M. Delafield...

A través de un diario, que le permite ver las cosas que le suceden con cierto distanciamiento, la protagonista vive en una preciosa casa de campo con su marido y sus dos hijos; el personaje tiene tanta vida que es fácil que cualquier lector, sobrepasado por los quehaceres cotidianos, se sienta identificado con ella. En un principio, salía de forma seriada en la revista "Time and Tide" (1929), pero más tarde fue recogido en forma de libro, un hilarante relato de la clase alta británica y una de las novelas más divertidas de la literatura inglesa del siglo XX.

Tanto Jane Austen (1775) como E.M. Delafield (1890) son dos escritoras inglesas que utilizan el humor elegante y un poco mordaz como catalizador del reflejo de una sociedad. A pesar de que la comedia no goza del prestigio del drama o de la tragedia, ambas autoras fueron - en sus respectivos momentos - grandes innovadoras con sus sutiles comentarios y reflexiones. Sus frases cortas, sencillas, efectivas y satíricas (en muchas ocasiones), junto a las reflexiones de la narradora en primera persona, convierten sus libros en encantadores compañeros de viaje en cualquier momento o lugar.





viernes, 5 de abril de 2019

SAVOIR-FAIRE

Al sur de Francia se encuentra la región de Aveyron, una extensa campiña de contrastes e increíble belleza. Entre sus prados verdes, sus frondosos bosques, sus granjas de piedra y sus villas medievales, podemos encontrar a los mejores artesanos del país. A través del Viaducto de Millau llegaremos a muchos de los pueblos más bonitos de Francia y - desde el primer momento - percibir el equilibrio entre tradición y modernidad de la comarca.

El Viaducto es un puente atirantado sostenido por siete pilares diferentes (el más alto 336 metros) y de una longitud de 2.640 metros. El arquitecto Norman Foster ha logrado, con su diseño y su equipo de ingeniería, incorporarlo al paisaje de forma natural y ha conseguido una obra maestra arquitectónica y una verdadera proeza tecnológica en pleno corazón de la meseta de Larzac.

Al sur del Parque Natural de Grandes Causses (mesetas), al pie del Rocher Cambalou, hay un pueblo singular, Roquefort-sur-Soulzon, en cuyas bodegas - cavadas en la roca misma - el famoso queso Roquefort madura lentamente. Ventiladas por las fleurines (fisuras naturales que permiten la circulación del aire bajo tierra), con una humedad y temperatura constantes que favorecen el hongo penicillium (causa de su fermentación), son el lugar ideal para lograr ese monumento al sabor que forma parte del patrimonio francés. Mezcla de delicadeza y poder representa la alianza perfecta entre el genio de la naturaleza y la inteligencia del hombre.

Debido a la cantidad de ovejas que se necesitaba para su elaboración, sus pieles dieron lugar al desarrollo de otro oficio: la guantería. Millau es la capital francesa del  guante, siendo su elaboración un verdadero homenaje al trabajo artesanal. La mayor parte del proceso de su confección se hace a mano, desde el estiramiento al cosido. La abundancia de agua (río Tarn), los aires, los pastos y las magníficas pieles de cordero de suma calidad consiguen que sean insuperables.

Aveyron huele a quesos, a campos llenos de flores, a piel de oveja... y sólo la calidez de sus lugareños es comparable a la de sus guantes. Es un lugar en el que se materializa la exquisitez artesanal al mismo tiempo que se preserva el legado cultural e histórico. En él puedes encontrar sabiduría y excelencia e impregnarte de algo que los franceses llevan en su ADN: la sana predisposición al bien-estar y al bien-hacer (savoir-faire).



viernes, 29 de marzo de 2019

UN CAMBIO SIN RETORNO

"La vida es bella aún con errores".
La palabra japonesa henko describe un cambio irreversible, un cambio en el que no hay posibilidad de retorno al estado inicial, un cambio que - buscado o no - provoca una transformación reveladora.

En un momento dado de mi vida, cambié de actitud y adopté una nueva forma de ver, entender, sentir y reaccionar. Adquirí una nueva perspectiva vital, un nuevo enfoque, un nuevo marco de significado para relacionarme y entender el mundo. Acepté que algunas cosas no iban a cambiar y me centré en lo que era susceptible de ser cambiado.

Yo no podía cambiar la vida, pero sí mi actitud ante ella. Empecé a ver nuevos significados e iluminé lo que no tenía luz o pasaba desapercibido. Descubrí nuevas formas de vivir que jamás me había planteado o que creía que jamás podría alcanzar. Me sentía como cuando la tierra despierta porque sabe que la primavera ha llegado para quedarse. Sentí que yo también despertaba a una nueva etapa y que era una sensación maravillosa, mi alma se abría a una primavera emocional...

Desde las sombras todo se ve oscuro y frío, pero cuando se va hacia la luz, la cara recupera el brillo, sientes que tienes el control sobre tu vida y te involucras en definir un futuro enriquecedor y atrayente. Por eso me centré en vivir, en enriquecer mi vida potenciando mi nivel sensorial con una decisión: pensar en mí misma y aprender que la vida es bella aun con errores e imperfecciones.

A partir de entonces, definí mis propósitos, me tracé un plan de acción, perseveré de forma inteligente y los resultados fueron sorprendentes. Me dí cuenta de que mi motivación por crecer era más fuerte que el miedo, que la comodidad y que cualquier excusa.

Y lo más importante de todo, supe que aquél que no vive se limita a sobrevivir hasta que se da cuenta de que necesita empezar a hacerlo y eso ocurre, generalmente, demasiado tarde...

domingo, 24 de marzo de 2019

CORAZONES HELADOS

"Una palabra amable da para resistir tres meses de invierno".
Hay personas que tienen el corazón helado, no les importa lo más mínimo los sentimientos de los demás y sólo les utilizan para cubrir sus necesidades y carencias. Es muy difícil convivir con ellos y si no tenemos cuidado podemos contagiarnos, pues su actitud negativa, su amargura, su miedo o desilusión van calando en nosotros sin que apenas nos demos cuenta.

 Los corazones helados buscan a corazones sensibles, compasivos y dulces, corazones capaces de brindar amor incondicional y cariño desinteresado. Por eso debemos estar muy alerta, ya que ese hielo es el resultado de un proceso que avanza de forma casi imperceptible; poco a poco el frío se va apoderando del que intenta ayudar  y va perdiendo su sonrisa, su luz, su energía; el frío le aletarga y pasa de vivir intensamente a intentar sobrevivir.

La persona compasiva y empática no debe consentirse a sí misma que eso le ocurra, pues se acabará convirtiendo en la sombra desvirtuada de lo que era. Si se desconecta del mundo exterior y se limita a ese mundo helador, oscuro y vacío, se irá sumiendo también ella en la tristeza, el rencor y el odio.

Está bien que intente ser una puerta abierta, una mano tendida que brinda una alternativa mejor y más cálida a la actitud del otro, alguien que le intenta definir un nuevo marco para que se relacione con el mundo y consigo mismo,  pero si no funciona, si la persona a la que se intenta ayudar no responde, debe dejar que siga su camino, ya que puede que no esté preparado para dar ese paso.

Todos merecemos vivir, sentir y volar libres. No debemos renunciar a una vida intensa para tratar de vivir la vida de otra persona, sus expectativas, sus fantasmas, sus traumas. Si nos han llegado a contagiar, debemos liberar nuestro corazón de ese hielo lo antes posible y no renunciar a nuestra propia vida, pues no sería una actitud responsable ni nos beneficiaría a ninguno de los dos...

lunes, 18 de marzo de 2019

FRAGILIDAD EMOCIONAL

Somos frágiles y fuertes a la vez, sin embargo nuestra fortaleza reside en la capacidad que tenemos para transcender a nuestra fragilidad, una fragilidad que nace de dos de las virtudes humanas que jamás deberíamos perder: la sensibilidad y la compasión (sentir con).

Muchas personas temen mostrar su fragilidad y se recubren de rígidas corazas que no les protegen, sino que les aíslan. Las corazas pueden evitar que sienta dolor, pero como están elaboradas con frialdad emocional acaban provocando la pérdida de la sensibilidad y de la compasión.

Una cosa es ser sensible (una cualidad) y otra ser débil o frágil emocionalmente hablando. La sensibilidad es una fortaleza emocional que nos permite conectarnos con nuestro entorno y ser receptivos a lo que en él ocurre. Las personas sensibles son más empáticas y receptivas, son cercanas, encantadoras y se implican, por eso sienten la vida intensamente. Todo ello les convierte en una presa codiciada y fácil para las personas tóxicas, egoístas, manipuladoras o crueles.

Las personas que piensan, analizan y sienten, perciben lo que ocurre a su alrededor y poseen un criterio y un sistema de valores que no quieren perder. En contraposición están los que viven en un egocentrismo que las aísla de lo que les rodea, que viven desconectadas de los demás y que son incapaces de contribuir al bien común a no ser que tengan una recompensa. No tienen amigos, sino contactos a los que explotar, ignoran el sufrimiento de los demás y sólo están orientadas hacia su propio enriquecimiento personal, ya sea económico, social o emocional.

A mí me gusta mirar a los ojos, ver el alma del que tengo enfrente y averiguar todo lo que me quiere decir. Me duele el sufrimiento de los demás, me enfado con las injusticias, no duermo cuando mi cabeza no deja de pensar... Soy sensible: me entristezco, me enfado, tengo miedo, desecho lo desagradable y dañino... pero jamás ignoro que que todas esas emociones son mensajes que los otros, la sociedad o mi cuerpo tienen que decirme. No niego lo que siento, no me distraigo, no echo la culpa a los demás y asumo mi parte de responsabilidad y, a veces, parte de la de otras personas.

También me permito reconocer cierta melancolía o tristeza ante lo efímero, ante la vida y ante el amor, algo que me permite estar realmente conectada con el presente...

sábado, 16 de marzo de 2019

AUTENTICIDAD

Sentirse diferente no es un problema, sino una virtud. Todos y cada uno de nosotros somos seres únicos, nacidos para ser reales, no para ser perfectos; para ser originales, no copias. Nuestra individualidad es la clave de nuestra belleza interior y exterior. Lo "auténtico" es bello. Lo genuino es atrayente. Lo esencial es enriquecedor. La diferencia es un valor.

Estamos acostumbrados a exigirnos más que a los otros porque arrastramos fantasmas, cadenas, miedos. Creemos que tendríamos que ser mejores, dignos de admiración, pero ese deseo no es real ni sano. Sólo nos sentiremos en paz y a gusto cuando aprendamos a perdonar los accidentes o anomalías (propias y ajenas).

La culpa no es más que una reacción empática que brota cuando pensamos que somos el origen del sufrimiento de otra persona... Pero, ¿qué pasa cuando ese sufrimiento es simulado, inferido, proyectado o imaginado?, ¿qué ocurre cuando no es justo? Hay que protegerse de los ilusos que enarbolan el estandarte de la "normalidad" para sentirse seguros, para discriminar y distanciarse de lo anormal para tapar sus propios miedos. Esas vidas - aparentemente normales - no suelen ser más que escenarios, montajes o realidades parciales y maquilladas.

Un anhelo es una aspiración poco definida o muy generalizada que tiene un efecto activador parecido al de los desesos, pero sin un foco claro. Anhelamos, por ejemplo, la belleza, sin darnos cuenta de que somos bellos como somos, nuestra belleza intrínseca es nuestro mayor valor. No debemos vender nuestra alma para tratar de gustar a personas a las que no les importa nuestro ser, sino nuestro "parecer".

Creo que ya va siendo hora de normalizar lo imperfecto, la variedad, lo natural. Asumamos que la vida es imperfecta pero bella. Permítamonos expresar nuestra belleza en todo su esplendor. Aceptemos con humildad nuestras limitaciones y permitamos que los demás nos conozcan como somos, sin disfraces ni maquillajes, sin fachadas. Esa actitud es mucho más saludable, pues deberíamos tener muy claro que son precisamente nuestras imperfecciones las que nos hacen realmente "únicos".

domingo, 3 de marzo de 2019

EL AUTOCONTROL

En Japón, el mantener en silencio los asuntos personales, los problemas y las quejas es algo que denota buena educación. Esa correcta actitud, con el paso del tiempo, pasa a formar parte indisolubre de ellos mismos. La paciencia y la fuerza ante la dificultad o el sufrimiento, frente a las dificultades propias de una vida imperfecta, son manifestaciones de una mente madura que contempla la imperfección y el sinsentido de la vida con cierto distanciamiento. Con ese buen hacer, no sólo se beneficia la persona, sino toda la colectividad, pues aumenta el civismo (cooperación, pensar en grupo, ayudarse unos a otros...).

Una persona que necesita ayuda, si se muestra humilde y no pide más de lo necesario, no abusará jamás de la generosidad de su interlocutor. El "autocontrol" no es autorrepresión, es decir la negación de los propios impulsos o necesidades, sino saberlos gestionar teniendo en cuenta que hay un momento, un espacio y una compañía oportunas para poder expresarlos.

En Occidente se está olvidando el pequeño detalle de pensar en los demás a la hora de desahogarnos y eso es algo que daña profundamente la relación humana. Debemos tomar como ejemplo esos buenos hábitos que nos llegan de Oriente y pensar también en los demás. Todos nos influenciamos unos a otros, por eso deberíamos ser una buena influencia para los que nos rodean y procurar crear un ambiente de bienesatar con nuestra forma de ser y de actuar en la vida cotidiana.

Para ello, es imprescindible tener un objetivo en la vida y mantener la mirada siempre al frente; a los lados, sólo hay que mirar para disfrutar del paisaje y para no perder las oportunidades que pasen cerca, pero jamás para compararse con otras personas. Cada uno tenemos nuestra propia historia, nuestro contexto, nuestros problemas y dificultades... En realidad, no vemos las dificultades hasta que no apartamos los ojos de nuestro objetivo.

miércoles, 27 de febrero de 2019

LA CARPA KOI


"Lo apararentemente insoportable es más soportable si tiene un sentido". Y es que, la determinación para afrontar los obstáculos de la vida, para persistir frente a los desafíos que parecen insuperables, es imprescincible para llegar a la meta que nos hemos propuesto.

Durante la primavera, se pueden ver en Japón banderas con forma de carpa, un pez que nada contracorriente. La "carpa koi" sigue su camino hasta llegar a una gran cascada y convertirse en un flamante dragón. Ella representa la firmeza de los ideales y la voluntad de conseguir los objetivos propuestos, impulsando a los hombres a cultivar valores como la paciencia, la fortaleza y el coraje o la capacidad para ser resiliente sorteando los obstáculos de la vida para acabar triunfando.

Todo objeto o persona tienen una historia. Todo nos dice algo, seamos conscientes de ello o no. Todos estos inputs producen un impacto en nosotros y no hay mayor potenciador natural que las emociones intensas. La base es  la apreciación por el detalle y, cuando leemos la vida y a las personas, todo nos parece mucho más intenso.

Las metas, del tipo que sean, exigen cierto grado de compromiso y para ello hay que hacer una inversión de recursos motivacionales (a mayor altura de meta, mayor exigencia de recursos). La paciencia nos permite conservar la capacidad para ver qué tenemos que hacer y cómo tenemos que redefinir nuestra vida para aceptar esta nueva realidad.

Lo que nos parece insoportable deja de serlo cuando nos sentimos capaces, ilusionados y con un objetivo claro.

domingo, 24 de febrero de 2019

EL ARTE DE PERSISTIR

Todos tenemos muy claro que la vida es imperfecta y vivir requiere un esfuerzo, por eso lo mejor es ir desarrollando destrezas y fortalezas emocionales que nos faciliten el camino. Si no vamos gestionando los contratiempos día a día, si dejamos acumular pequeñas adversidades sin afrontarlas, problemas sin resolver, expectativas no cumplidas o decepciones no sanadas... nos bloquearemos y sentiremos malestar.

Está muy de moda "la microgestión como estrategia de afrontamiento" y es verdad, pues con cada problema resuelto, por nimio que parezca, nos sentimos bien, más seguros y en mejor disposición para afrontar el siguiente. Carece de sentido que añadamos más esfuerzo del necesario, lo importante es concentrarse en vivir a pesar de la adversidad y cuando surjan los momentos de flaqueza tener el valor de descansar y no de abandonar.

Muchas veces nos involucramos en batallas que no son nuestras, sin saber distinguir lo importante de lo accesorio. Sabemos que la energía y la concentración son bienes fiinitos y escasos, demasiado valiosos como para arriesgarnos a perderlos en cosas innecesarias. La mejor actitud es priorizar, analizar e ir a por aquello que de verdad se relaciona con nuestras prioridades ignorando lo que no.

"Persiste, nada bueno se consigue a la primera".- Para poder persisitir debemos sentirnos competentes y capaces, con recursos para llegar a la cima. La adversidad despierta capacidades dinámicas que a veces ignoramos que tenemos, nos lleva a analizar para tomar decisiones y a desarrollar la creatividad para pensar con calidad. Si, a medida que van ocurriendo las cosas, les damos un significado positivo, reconvertiremos el problema en reto lo que nos estimulará en lugar de bloquearnos (esfuerzo sí, sufrimiento no). También el estar pendientes de la oportunidad de acción pacientemente (el lugar adecuado y en el momento oportuno) ayuda mucho a continuar para no perder de vista la meta a la que nos dirigimos sin confundir la adversidad con la imposibilidad.

miércoles, 13 de febrero de 2019

SAKURA

Los pétalos de la flor del cerezo (sakura) flotan en el aire como copos de nieve. Es algo tan bello como sencillo, lo que me lleva a afirmar - una vez más - que menos es más. Se da demasiada importancia a la "felicidad" y sin embargo no se aprecian tantas y tantas sensaciones, percepciones, sentimientos y placeres que están ahí y debemos disfrutar si queremos enriquecer nuestra vida. No todo en la vida es felicidad. Hay que aprender a disfrutar de todo, de lo grande y de lo pequeño, de lo efímero y de lo real, de lo fácil y de lo adverso, del éxito y del fracaso.

Hacer cosas por el puro placer de hacerlas o el interés que comporta su ejecución produce un enorme bienestar, pues no siempre hay que ser productivo, también necesitamos pequeños momentos de calma que nos permitan apreciar lo más - aparentemente - insignificante, lo que para muchos pasa desapercibido. Con una actitud humilde y modesta podemos saborear mejor la vida.

La humildad nos permite crecer y esforzarnos en ser mejores y la modestia nos facilita ajustar nuestras aspiraciones y modularlas para desterrar las quimeras de lo real y lo posible de lo probable. Además, siendo humildes no somos susceptibles de manipulación por personas tóxicas que intentan hacernos creer que podríamos llegar a ser maravillosos, únicos y especiales si utilizamos determinadas marcas que nos garantizan el estrellato social.

A diario vivimos sensaciones muy gratificantes a las que apenas damos importancia y sin embargo son la base de nuestro verdadero bienestar: comprobar que lo que ayer era una adeversidad hoy ha dejado de serlo; la paz mental que proporciona cerrar un tema pendiente; ir consiguiendo poco a poco el equilibrio entre el desafío y la calma; concentrarnos por completo en una actividad que sea proporcional a nuestras capacidades... Todas ellas van formando la malla de nuestra propia vida, de la que nosotros vamos creando a nuestra manera sin prestar demasiada atención a las directrices que otros nos intentar marcar.

No tenemos la obligación de ser felices constantemente, somos humanos, vulnerables, imperfectos... tenemos todo el derecho a sentirnos tristes, deprimidos, débiles, meláncolicos... No podemos generarnos malestar por intentar llegar a un concepto que todavía nadie ha definido. ¿Lo mejor?: vivir con sencillez, ligeros de equipaje, sin grandes pretensiones y con naturalidad.



martes, 12 de febrero de 2019

IMPULSO

El buen impulso es medido y consciente, es una metafortaleza que une motivación y cognición, que nace de una decisión voluntaria creada después de un proceso cognitivo. De esa voluntad cognitiva, la razón genera una emoción capaz de movilizarnos para conseguir grandes gestas y no escatimar esfuerzos.

No tiene nada que ver con la impulsividad, pues el impulso no es más que la fuerza motivadora que la razón puede crear a partir de un proceso de análisis, por eso nos lleva a tomar las riendas de nuestra vida y de nuestras decisiones. El buen impulso no es el compulsivo, sino el reflexivo.

Nuestra vida no es más que el resultado de las decisiones que tomamos y de las que dejamos de tomar. Sabemos que la vida es cambio y que necesitamos tanto la calma como el reto para podernos convertir en quienes estamos destinados a ser. La vida es incontrolable y hay momentos en los que nos sentimos estresados, sentimos miedo, sentimos angustia y cierta sensación de desamparo que nos deja sumidos en una profunda tristeza.

Sin embargo, eso no implica que no busquemos activamente la serenidad pues disponemos de "homeostasis": nuestro cuerpo y nuestra mente toleran ciertos niveles de tensión motivacional, pero pasados esos niveles, necesita hacer algo para recuperar el nivel homeostásico.

Cuando estamos demasiado excitados nuestro cuerpo nos lanza un mensaje para que busquemos la calma. Nuestra mente necesita tranquilidad tanto como activación y por eso, en períodos de estrés, necesitamos recuperar nuestros depósitos de sosiego y hacer algo para compensar esos niveles de tensión.

La luz tamizada de un bosque, el sonido de la lluvia, los colores y las fragancias de las flores mientras damos un paseo por el campo en cualquier estación del año nos templan el alma y es algo que tenemos al alcance de la mano sin grandes gastos ni esfuerzos. Una mente calmada piensa mejor y con mayor profundidad y si desarrollamos la paciencia contemplativa aceptaremos y observaremos lo que nos rodea con amabilidad...


lunes, 11 de febrero de 2019

SLOW DOWN

Para vivir con calidad hay que disponer de tiempo. Estar pensando en el futuro sin disfrutar plenamente del presente no es bueno. La serenidad que todos necesitamos está dentro de nosotros, pero sólo podremos descubrirla sin conectamos con nuestro ser y nos alejamos del ruido y la distracción, si tenemos el valor de escucharnos a nosotros mismos y de escuchar lo que la vida nos quiere transmitir.

Por eso es bueno desacelerar, bajar el ritmo, "slow down", reflexionar sobre nuestra propia existencia y decidir libremente qué es lo que queremos hacer con ella. Buscando la paz, la calma y la tranquilidad de forma activa, somos nosotros mismos los que vamos trazando nuestra propia vida. Sabemos que todo cambia, que la realidad es terca (como dicen los ingleses), pero lo inteligente es no resistirse a ello sino acompasarnos a lo que ocurre en nuestro contexto y, además, disfrutar haciéndolo.

Ni la falta de certeza ni los cambios deben preocuparnos, sabemos que la vida es un ir y un venir, desde o hacia, un proceso, crecer nosotros y los que nos rodean... y todo eso requiere una actitud dinámica. Si somos capaces de tolerar lo incierto y lo inesperado podemos pensar que los cambios no tienen por qué ser malos, sino aprender a desarrollar la paciencia.

La "paciencia" es una cualidad esencial que nos permite no alterarlo todo por una necesidad o una noticia inesperada. La vida es puro cambio y es impredecible. No sabemos nunca lo que nos puede pasar, por eso lo ideal es intentar buscar un equilibrio entre lo que ya pasó, lo que está pasando y lo que pasará.

No nos precipitemos haciendo elucubraciones, pues cuando nos anticipamos nos equivocamos con mucha facilidad. Es mejor ir observando y analizando la vida viendo cómo evoluciona y acompasarse a su ritmo, detectando oportunidades y gestionando problemas y limitaciones.

domingo, 27 de enero de 2019

MIRADA AMABLE

"Aquel que no lleva la belleza en sus ojos no la puede encontrar en ningún lado y lo mismo ocurre con la paz y la serenidad". Y es que, para poder contemplar lo que nos rodea es preciso que desarrollemos un término que es totalmente novedoso: mindvoidness, es decir, ignorar plenamente algo que está ocurriendo para centrarnos en lo que merece nuestra plena atención.

La realidad no es ni buena ni mala, ni bella ni fea... es la que es, natural. Por eso, una mirada abierta, libre de prejuicios y que explora lo que tiene delante con la curiosidad y frescura de un niño, podemos calificarla como una mirada amable. Comprender en vez de controlar o dominar nos llevará a acompañar en lugar de tratar de doblegar. Detrás de una mirada así, se encuentran las más grandes virtudes: el respeto, el amor y la compasión. El oberservar sin juzgar es un verdadero arte, pues el juicio es la base del dolor, la frustración y la ira, lo más contrapuesto a una mirada constructiva y compasiva.

He aprendido a lo largo de los años a ignorar plenamente las ofensas, las provocaciones, las distracciones, las rutinas sin sentido, a algunas personas tóxicas, determinadas demandas o peticiones y, por supuesto, las falsas conclusiones. Sólo así me siento libre para poder centrarme en lo realmente interesante y hacerlo libre de pesos innecesarios que me impiden vivir con la intensidad a la que aspiro.

También he aprendido que errar, explorar, equivocarse o confundirse no es malo, es simplemente humano. La adversidad y el infortunio caminan a nuestro lado, pero un error es una estrategia que permite entrenarnos y ponernos en forma para enfrentarnos a los problemas. Somos como somos, con nuestros errores y aciertos, el error forma parte del descubrimiento y el aprendizaje. ¿Cómo no vamos a ser comprensivos con los errores de los demás?

Me temo que vivimos en una sociedad bastante implacable que nos exige algo irreal, lo que nos lleva a juzgar y a juzgarnos continuamente, a estar sometidos a una presión innecesaria y dañina. Pero yo confío plenamente en el ser humano pues está bien diseñado como especie, igual que la naturaleza y el resto de especies que son un buen diseño funcional e icluso bello.

domingo, 20 de enero de 2019

LA BÚSQUEDA DEL ÉXITO

A lo largo de mi vida he podido aprender que el "éxito" no es, ni más ni menos, que poder ser libre. Es verdad que el valor y las expectativas de logro influyen en nuestra vida: la alegría por conseguir un éxito es un placer que se disfruta de forma anticipada, pero también la emoción del apuro o el miedo al fracaso se sufren antes de tiempo. Las dos cosas nos motivan para esforzarnos y dirigir bien nuestra conducta, pero ¿cuál es el problema del éxito?

No sabemos qué es y sin embargo lo buscamos desesperadamente. He aprendido que si lo asocio al reconocimiento social puedo ser manipulada, chantajeada o coaccionada por cualquiera a cambio de ese "reconocimiento". También he descubierto que no debo asociar el éxito a hacer algo perfecto, pues la perfección es un concepto poco definido; es preferible que - haciendo las cosas cada vez mejor - tienda a la excelencia.

No persigo un éxito objetivo, sino lo que yo considero que es el éxito: procuro responderme con sinceridad y me lanzo hacia mi objetivo sin dejarme llevar por convicciones sociales que no me representan y con las que no me siento identificada en absoluto.

No pretendo ser perfecta, pero sí quiero ser cada vez mejor. Para ello, administro mi tiempo y utilizo todo mi potencial humano para gestionar la mediocridad y eliminarla de mi entorno con decisiones valientes. Como tengo mis propias motivaciones (jamás las de otros) no dejo de perseguir mis metas, sabiendo que la vida es un proceso y que no siempre son las mismas (dejo ir lo que no es para que pueda llegar lo que ahora es...).

Me defino lo que quiero, lo tengo claro, y hago lo posible por irme acercando cada vez más a ello sintiéndome competente y capaz de lograrlo. Cuando flaqueo, voy encontrando en el camino otras motivaciones temporales, con las que no contaba, que me permiten avanzar en la misma dirección.

Lo más importante es irme labrando una estructura firme de elementos que me permitan recalibrarme cuando las fuerzas disminuyan. Confirmo que lo que hago está bien, me recalibro y me tranquilizo dentro del contexto concreto del momento.

Conclusión: "todo en esta vida requiere un proceso y el verdadero éxito estriba en seguirlo sin desfallecer en busca de altos ideales".

sábado, 19 de enero de 2019

SABER MIRAR

Me encantan las personas "políticamente incorrectas", las imperfectas, las auténticas, las que se sienten diferentes y sufren por ello sin saber que, en realidad, son extraordinarias, irrepetibles y maravillosas. El mundo está repleto de personas bellas y originales que viven en silencio la "vergüenza" de su fantástica idiosincrasia. Por lo general, son ellas las que con una simple mirada, un gesto amable, una caricia o una sonrisa son capaces de iluminar vidas, inspirar nuevos horizontes y dar calma a un corazón afligido. El mundo es - sin la menor duda - mejor gracias a ellos...

Y es que hay que "saber mirar", tanto a las personas como a las cosas, pero para ello debemos olvidarnos de las prisas y actuar con tranquilidad. Todo lo que nos rodea nos habla, nos dice algo, y si lo entendemos somos capaces de captar una belleza (natural e inherente) que, quizá, no se perciba a primera vista. El detalle se aprecia desde el sosiego, sin precipitación, poco a poco, saboreando lo que tenemos delante. No debemos caer en el error de normalizar lo extraordinario, pues iremos perdiendo la capacidad de maravillarnos.

Aunque actualmente ser "sensible" no esté muy bien visto, la sensibilidad es fundamental para la vida del ser humano, pues es la capacidad que nos permite percibir lo que tenemos cerca y conectarnos con ello. Podemos dar algunas instrucciones a nuestra mente para que filtre en qué se va a fijar y en qué no; puesto que tenemos tantos estímulos positivos como negativos busquemos una relación equilibrada entre los que depositamos nuestra sensibilidad.

¿Existe mayor placer ético y estético que encontrar a personas que sin ningún interés, sin pedir nada a cambio, son capaces de hacer algo por alguien, así, de manera espontánea y desinhibida, solo porque han sentido el impulso de hacerlo?

miércoles, 9 de enero de 2019

THE LITERARY MAN

En la ciudad portuguesa de Óbidos, declarada "ciudad literaria" por la UNESCO en 1915, se halla el hotel The Literary Man, que fue inaugurado en octubre del 2016. El escritor Telmo Faria y su mujer Marta García son los narradores de esta historia sin igual. Entre los dos han logrado crear, en un viejo convento del siglo XIX, un lugar fantástico cuyas paredes son testigos de todas las historias que se pueden contar; lo han llevado a cabo con tal magia creativa que parece que el hotel se está escribiendo a sí mismo.

El proyecto es una idea viva que renace cada día o se reinventa, por eso el optimismo de sus promotores está bien justificado. Su bar ofrece la carta en un sobre cerrado aludiendo a "El Cartero" de Neruda o imitando la caligrafía de Robert Louis Stevenson cuando escribió en el siglo XIX: "El vino es poesía embotellada". Tiene 30 habitaciones de temática literaria y ofrece una experiencia de cocina en vivo, de la que es posible disfrutar sin alojarse en el hotel. También los cócteles y bebidas llevan el nombre de figuras literarias icónicas.

En la actualidad cuentan con 50.000 volúmenes, pero pretenden duplicar la cantidad. El visitante puede llevar sus propios libros para leerlos rodeado de arte y literatura. Los acuerdos con las editoriales y las donaciones particulares engrosan la colección y muchos huéspedes, impulsados a formar parte anónima de esta gran idea, regalan sus libros como recuerdo de su estancia. Los verdaderos protagonistas de todo ello son los libros, pues preservan en sus páginas un sinfín de historias que nos permiten interactuar con tiempos remotos y lugares lejanos.

A este maravilloso hotel no se va sólo a leer, sino que te ofrece la posibilidad de escribir en un entorno novedoso e inspirador con la quietud necesaria. Muchos universitarios van a consultar libros, ya que su información es más fiable que internet y algunos se pagan su estancia a cambio de ayudar en la colocación y la catalogación de los volúmenes.

Los hoteles para amantes de los libros son cada vez más frecuentes, pero éste no es uno más, es - bajo mi punto de vista - el mejor. 

jueves, 3 de enero de 2019

EL PAPEL PERDURA

Dos de cada tres personas siguen leyendo libros, sobre todo en papel. La amenaza del e-book que muchos editores veían a principios del siglo XXI ha cambiado de aspecto. Jeff Jarvis, un apóstol de la revolución digital, cargaba contra los libros por ser unidireccionales, por no abrir puertas, por no incorporar enlaces, por ser demasiado largos. También Jeff Gómez, en la portada de un libro que publicó en 2007, decía : "El libro impreso está muerto: libros en nuestra era digital".

Sin embargo, en España - según la Federación de Gremios de Editores - el libro de papel produce una ganancia de 900 millones de € y el digital 30. Han surgido nuevas librerías independientes (boutiques o bares) y se editan libros que son un verdadero canto al papel como "Paper. Paging through History" (Papel. Hojeando la Historia), escrito por Mark Kurlansky y editado por Norton, en el que el autor asegura que el papel nos guiará a lo largo del siglo y nos recuerda que entró en la Europa cristiana a mediados del siglo XII a través de España.

El papel aguanta el vendaval digital, pues está demostrado que se retiene mejor cuando se lee un libro impreso ya que las pantallas pueden inhibir la total comprensión del texto debido a la distracción que ofrecen. No en vano, el 92% de los universitarios afirman que se concentran mejor leyendo el texto en papel, ya que les permite una mayor memoria visual.

El neuropsicólogo Álvaro Bilbao ha escrito un libro que se llama "Cuidar el cerebro" en el que sostiene que poder tocar, oler, sentir el peso del libro, experimentar que uno avanza según pasa las páginas, puede resultar mucho más placentero ("Aquellas cosas que despiertan nuestros sentidos hacen que se active el hemisferiio derecho del cerebro, que está más relacionado con el mundo de las emociones").

Por otra parte, la belleza del objeto, ese placer tan "vieja escuela" de recorrer la librería (o librerías), el placer de coleccionar, las anotaciones al margen, las flores secas o pasajes de avión a modo de marcapáginas, su ayuda para crear un ambiente acogedor, el mensaje que portan cuando son regalo... hacen que el libro de papel sea inolvidable, algo humano, tangible y con la posibilidad de ser tocado y acariciado, algo que es impensable en sus enemigas más virulentas en la actualidad: las famosas redes sociales.

miércoles, 2 de enero de 2019

NUEVO AÑO

La pureza es el valor de la hemosura, de la limpieza. Es un estado en el que todo parece pulcro, sublime, lleno de motivos para ser admirado. Una persona que guarda dentro de sí la pureza es la que valora su vida, la que tiene motivos para sonreír y emana respeto. Mantener la pureza en nuestra vida y en lo que hacemos es lo que nos permite realizar cosas maravillosas por los demás y por nosotros mismos, es lo que nos impulsa a implantar la belleza en todos nuestros actos.

El arte es algo que, a veces, vemos como algo ajeno a nosotros si no somos pintores, músicos, poetas, escritores... Sin embargo, es otro valor que nos permite darle un toque de belleza a nuestra vida y a lo que hacemos cada día. Es la magia de la delicadeza y hermosura que acompaña a nuestras acciones y viene a rescatar nuestra alma de la imagen de "realismo" que la sociedad nos quiere vender. ¿Quién nos impide hacer de nuestra vida un maravilloso cuento lleno de colores y alegría? Ante el lienzo en blanco que nos presenta el Nuevo Año, el pincel está dentro de nosotros.

El valor de la sorpresa permite mantener en nuestro interior el espíritu de la curiosidad y la capacidad de reconocer cosas nuevas que nos colmen de dicha y satisfacción. Ella nos lleva a ser aventureros, a abrirnos a nuevos caminos, manteniendo la esperanza de descubrir cosas diferentes a lo que estamos acostumbrados a percibir.

Estos valores personales (entre otros muchos) son las cualidades que nos impulsan a vivir con auténtica calidad de vida y a mejorar de forma natural y espontánea. Si cada día creamos en nosotros mismos una imagen que abarque todas las perfecciones y la alimentamos, poco a poco sentiremos como nos va impregnando nuestra materia psíquica y nos vamos transformando.

Ésta es mi primera reflexión del Nuevo Año 2019 que me encanta compartir con los lectores del blog. No creo que sea el momento de grandes y ambiciosos proyectos, planes o metas, sino de ir profundizando el surco trazado a lo largo de los años anteriores y de sedimentar lo aprendido y experimentado. Las consecuencias de ello serán las causantes de empezar el año nuevo de una forma auténtica o no...
¡ Felíz 2019!