Mostrando entradas con la etiqueta CUENTOS DE AMOR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CUENTOS DE AMOR. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de julio de 2015

LEONOR DE AQUITANIA

Doña Leonor de Aquitania (1122-1204) fue nieta del primer trovador que hubo e hija de Guillermo de Aquitania de quien heredó "El Gran Ducado de Aquitania" (desde el Loira hasta los Pirineos).  Fue una mujer excepcional, longeva y fascinante que provocó el amor de unos y el odio de otros...

Su primer matrimonio se llevó a cabo con Luis VII de Francia, fruto del cual nació su hija Marie de Champagne. Leonor partió con su marido a la Segunda Cruzada y se estableció en Antioquía en casa de su tío Raimundo de Poitiers (Príncipe de Antioquía). Allí se dejó impregnar por la cultura oriental y su refinamiento.

Más tarde se casó con Enrique II de Inglaterra y estableció su corte en Poitiers donde floreció "la lírica caballeresca". Junto a su hija Marie dirigió algunos de los "cursos de amor", que establecían un estricto y riguoroso código para las damas igual que la Mesa Redonda lo hacía con los caballeros.

Se propiciaba así un amplio campo de entendimiento entre hombre-mujer que dio lugar a grandes pasos evolutivos en las costumbres de la época. Es en este momento concreto de la Historia cuando se pone en evidencia que el amor es la parte femenina y la consciencia la masculina y que ambas deben encontrarse y fundirse. El hombre solo no es capaz de llegar muy lejos; la mujer sola es como un estanque de energía (sin movimiento dinámico), pero "juntos" conforman un todo.

El caballero, aventurero, creativo, capaz de tomar cuantas iniciativas le sean posibles, necesita la inspiración, poesía y vida que le brinda la dama. Pero no una dama cualquiera, sino una que esté bien formada y cultivada; ella le da la fuerza necesaria para afrontar los riesgos, de lo contrario todo se queda en un mero sueño...

Él es la imagen del ser humano elevado, fiel y leal, que pretende instaurar el orden, evitar la injusticia y socorrer al débil. Ella, en el vivir cotidiano transmite su sabiduría ancestral basada en el amor (cuida, cura, enseña, nutre con ternura y delicadeza). Su forma de actuar es pacífica y pausada. En los Cursos de Amor se da importancia a la poesía, la música, las narraciones, las representaciones, tejer, hacer tapices, saber escuchar y conversar...


Los Cuentos Bretones se centran en Britania y narran aventuras de sus caballeros. Sus hazañas eran contadas por los juglares y gustaban mucho, tanto en las cortes de Francia como de Inglaterra. Las Cruzadas sirvieron de puente entro Oriente y Occidente lo que provocó el resurgir de la imaginación y de la fantasía. Surge una nueva cultura, un nuevo estilo: "el anglonormando"...

No me importa tanto lo bien que gestionó el poder recibido de su padre ni las estrategias que siguió con sus esposos y diez hijos, sino la influencia decisiva que tuvo en el ambiente social, económico, político y cultural. Vivió hasta los 82 años y cuando tenía 80, cruzó los Pirineos y viajó hasta Castilla para escoger entre sus nietas (las infantas) a la que se convertiría en la esposa del futuro Luis VIII de Francia; eligió a Blanca, una de las reinas más célebres y hábiles en dicho país.


jueves, 31 de julio de 2014

ROSAMUNDE PILCHER



Rosamunde cumplirá 90 añitos el 22 de septiembre y es una de mis escritoras británicas contemporáneas favoritas.

Nació en Lelant (Cornualles), lugar que ha considerado como su verdadero hogar y principal fuente de inspiración. Siempre que puede vuelve a pasear por su playa y se sumerge en sus raíces, que son las que le dan fuerza para seguir adelante.

Recuerda que, cuando tenía 7 años, su padre le regaló un precioso cuaderno para que se entretuviera en un largo viaje en coche. Se lo pasó tan bien y le gustó tanto lo que había escrito y dibujado en él, que en aquél preciso momento decidió que, de mayor, sería "escritora". Lo que jamás habría imaginado es que llegaría a publicar treinta libros y más de cien películas (basadas en ellos). Con su obra "Los Buscadores de Conchas" consiguió su primer best seller  a nivel mundial.

Vivió una infancia feliz, junto a su madre y hermana, pues su padre trabajaba en el lejano Oriente (Birmania).

Su madre eligió un lugar precioso y alquiló una casa en Hayle Estuary, donde podían nadar, subirse a los árboles y jugar con amigos. Iban en un pequeño tren a St Ives, lugar al que se habían trasladado a vivir numerosos artistas y artesanos amigos de su madre.

 Su atmósfera, tan creativa, le marcó para toda su vida, siendo la pintura, la escultura, la cerámica... y los personajes más curiosos e interesantes, parte de su universo diario. Cuando su madre y hermana partieron para ir a ver a su padre a Burma, ella se trasladó a Penzance para asistir al colegio de unos amigos de la familia. Fue la manera de conocer otra parte de Cornualles con lugares llenos de encanto, como Coves Mount´s Bay.

Cuando empezó a escribir con asiduidad fue a los quince años. Al terminar sus estudios trabajó como secretaria en la Armada y después se unió a su servicio femenino. Más tarde trabajó para el Ministerio de Asuntos Exteriores y en 1946 se casó con Graham Pilcher. Se fueron a vivir a las afueras de Dundee (Escocia).


Allí, vivía como ama de casa y madre de cuatro niños y empezó a colaborar con revistas femeninas en las que publicaba pequeños cuentos de amor, con el pseudónimo de Jane Fraser.

En 1987, con el best seller ya mencionado, su vida experimentó un gran cambio y pasó a ser una escritora muy famosa. Había entrado en el mercado americano y eso le aportó fama y grandes ingresos.

Fue nombrada OBE (Orden del Imperio Británico) y en 2002 recibió el Premio Británico de Turismo.
Su elegante pluma es como una alfombra mágica que transporta al lector a lugares y sucesos en los que le hace sentir partícipe de sus historias. Muy pocos escritores tienen ese "don". Además, sus libros, una vez empezados no se pueden dejar, hay que llegar hasta el final...
Su destreza para descibir paisajes (internos y externos) sigue los pasos de otras grandes escritoras británicas, como Jane Austen o Las Hermanas Brontë. Te provoca la necesidad de viajar a la zona de la que habla con exactitud y minimalismo. Pero, lo mejor de todo, es que todavía disfruta escribiendo...