En esta tarde de invierno me doy cuenta de lo acelerada, estresada, angustiada, agobiada, exigida y desesperanzada que vive la gente. Me da la impresión de que la Navidad se está convirtiendo, para muchos, en una necesidad de ser feliz a toda costa, pero mucho me temo que esa especie de felicidad "enlatada" no les brinda grandes satisfaciones. ¿Qué les pasa? Quizás, si se apearan de ese tren de alta velocidad en el que han decidido instalarse, si aprendieran a disfrutar de espacios de silencio y soledad, podrían vislumbrar lo que les ocurre a ellos y a quienes les rodean.
La soledad y el silencio no son una huída, una escapatoria, una evasión de la realidad. Aislarse no se debe a que los otros nos estorben o incomoden o a que no sepamos afrontar los problemas, sino a que sentimos la necesidad de hacer un alto en el camino, una parada obligatoria, para vivir de una forma más auténtica y plena. No se puede transitar siempre por la capa superficial de la vida, hay que darse tiempo para profundizar en el misterio de las cosas, de las personas y de nosotros mismos.
Las últimas tendencias en psiquiatría afirman que el ser humano necesita - al menos - tres horas de soledad al día para poder pensar, reflexionar, contemplar y admirar lo que le rodea. Hacer un vacío interior para dejar lugar a nuevos contenidos, nuevas vivencias. No perder la capacidad de "asombro" y darse cuenta de que cada día es nuevo y una aventura a descubrir.
Es bueno desmarcarse un poco de lo socialmente aplaudido y admirado e ir a la raíz de las cosas; hay que alejarse de tanta frivolidad, apariencias, falsedad e instalarse en la simplicidad, la verdad, la realidad, el ser.
Dice Julián Marías: "Desde una interioridad recuperada en las extensas llanuras de la soledad y el silencio, podremos tener una mirada más lúcida y penetrante sobre la realidad e incidir así más positivamente sobre ella".
Igual que en invierno las energías de los árboles se concentran en sus raíces, cuando pasamos nuestro propio invierno de dificultades y sufrimientos nuestras fuerzas parece que disminuyen, sin embargo se retiran al subconsciente y no permanecen inactivas. Hay que ser paciente y esperar sin quejarse, rebelarse ni desanimarse. Sólo hay que encender el fuego en nuestro corazón para calentarnos a nosotros y a los demás y esperar a que llegue la primavera cuando todo florecerá de nuevo.
¡Feliz Navidad!
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lunes, 25 de diciembre de 2017
sábado, 18 de noviembre de 2017
LIBROS PARA NIÑOS
Hoy me asomo a este maravilloso rincón para hablaros de la importancia de que nuestros niños crezcan al amparo de esas viejas historias que conforman el patrimonio de nuestra literatura universal. En estos tiempos de ruido y de furia, se hace cada vez más difícil encontrar un espacio adecuado para la lectura serena y la reflexión profunda. La capacidad artística del lenguaje ha cedido a la vertiginosa necesidad de comunicación constante. Y los clásicos de nuestra literatura, esas obras universales que han sabido cruzar tantas barreras hasta llegar a nosotros a través del espacio y el tiempo, corren ahora el grave peligro de quedar olvidados para siempre.
Por eso es tan encomiable la iniciativa de EDEBÉ que lleva años trabajando en una colección maravillosa de clásicos contados a los niños. Todas las obras han sido adaptadas por Rosa Navarro Durán, catedrática de literatura española de la Universidad de Barcelona que, con gran acierto y generosidad, ha puesto su saber al servicio de los más pequeños, logrando que cada obra se haga accesible a ellos sin perder un ápice de la esencia y de los valores que la convirtieron en universal. Gracias a su maestría, miles de niños ya conocen las andanzas del Cid, las aventuras de Aquiles y Ulises o las desdichadas peripecias del caballero Zifar y su buena esposa Grima; la Biblia, El Lazarillo de Tormes, o Las Novelas Ejemplares de Cervantes vuelven a estar al alcance de los jóvenes lectores para seguir transmitiendo en nuestros días esos valores insustituibles y absolutamente necesarios para seguir adelante.
Ahora que se acerca la Navidad no se me ocurre un regalo mejor para nuestros niños que una de esas adaptaciones de Rosa Navarro con las que también nosotros podremos revivir momentos inolvidables y compartir con los nuestros la magia que vive siempre entre las páginas de un libro.
Agradezco mucho a mi gran amiga Ana que haya escrito este post y nos haya acercado a la magnífica labor y buen hacer de Rosa Navarro Durán.
Por eso es tan encomiable la iniciativa de EDEBÉ que lleva años trabajando en una colección maravillosa de clásicos contados a los niños. Todas las obras han sido adaptadas por Rosa Navarro Durán, catedrática de literatura española de la Universidad de Barcelona que, con gran acierto y generosidad, ha puesto su saber al servicio de los más pequeños, logrando que cada obra se haga accesible a ellos sin perder un ápice de la esencia y de los valores que la convirtieron en universal. Gracias a su maestría, miles de niños ya conocen las andanzas del Cid, las aventuras de Aquiles y Ulises o las desdichadas peripecias del caballero Zifar y su buena esposa Grima; la Biblia, El Lazarillo de Tormes, o Las Novelas Ejemplares de Cervantes vuelven a estar al alcance de los jóvenes lectores para seguir transmitiendo en nuestros días esos valores insustituibles y absolutamente necesarios para seguir adelante.
Ahora que se acerca la Navidad no se me ocurre un regalo mejor para nuestros niños que una de esas adaptaciones de Rosa Navarro con las que también nosotros podremos revivir momentos inolvidables y compartir con los nuestros la magia que vive siempre entre las páginas de un libro.
Agradezco mucho a mi gran amiga Ana que haya escrito este post y nos haya acercado a la magnífica labor y buen hacer de Rosa Navarro Durán.
domingo, 25 de diciembre de 2016
UNA FELICITACIÓN DE NAVIDAD
Acabo de recibir esta pequeña "sugerencia" dentro de una felicitación de Navidad y por supuesto pediré a Sus Majestades, "Los Reyes Magos de Oriente", este precioso libro sobre las Navidades de Jane Austen. Como siempre, haré caso a Borja y leeré, escribiré y haré punto durante estos días de estar en casa con mi familia y mis amigos más queridos...
Me gusta mucho la edición y el tamaño de este librito y me imagino que hablará de cómo pasaba la familia Austen la Navidad, lo que nos acercará a la época georgiana y de la Regencia...
Es bueno hacer un alto en el camino y aprovechar estos días para resistirnos un poco al "contentamiento masivo" de hacer lo que se supone que hay que hacer (comidas pantagruélicas, compras sin sentido, escapismo emocional, subidones y bajones afectivos...) y celebrar las fiestas a nuestra manera. En casa, a cobijo, nos sentimos protegidos del egoísmo, de la indiferencia, de la ceguera hacia dónde nos dirigimos, de la retórica sin palabra, del absurdo, del mal, de la injusticia.
La vida es más profunda si tienes el coraje de marginarte un poco porque sólo si no se cede a lo que la mayoría impone es posible mantener la esperanza en el sentido común y abrir, en medio de la enorme confusión, el claro del sosiego y de la paz.
Ahora que acabamos de estrenar el invierno, es momento de reflexión, de concentración y de ir preparando los planes y proyectos que sembraremos el primer día del Nuevo Año que está a punto de llegar. El futuro lo preparamos nosotros, eso es algo que no deberíamos olvidar...
Me gusta mucho la edición y el tamaño de este librito y me imagino que hablará de cómo pasaba la familia Austen la Navidad, lo que nos acercará a la época georgiana y de la Regencia...
Es bueno hacer un alto en el camino y aprovechar estos días para resistirnos un poco al "contentamiento masivo" de hacer lo que se supone que hay que hacer (comidas pantagruélicas, compras sin sentido, escapismo emocional, subidones y bajones afectivos...) y celebrar las fiestas a nuestra manera. En casa, a cobijo, nos sentimos protegidos del egoísmo, de la indiferencia, de la ceguera hacia dónde nos dirigimos, de la retórica sin palabra, del absurdo, del mal, de la injusticia.
La vida es más profunda si tienes el coraje de marginarte un poco porque sólo si no se cede a lo que la mayoría impone es posible mantener la esperanza en el sentido común y abrir, en medio de la enorme confusión, el claro del sosiego y de la paz.
Ahora que acabamos de estrenar el invierno, es momento de reflexión, de concentración y de ir preparando los planes y proyectos que sembraremos el primer día del Nuevo Año que está a punto de llegar. El futuro lo preparamos nosotros, eso es algo que no deberíamos olvidar...
lunes, 22 de diciembre de 2014
CHARLES DICKENS
En realidad era un novelista que plasmaba la vida popular inglesa y en sus obras denunciaba las injusticias, la miseria y la marginación de los más pobres debido al hacinamiento producido en las ciudades por la emigración masiva del campo a la ciudad. Pertenecía a "La Escuela Realista", una corriente intelectual que criticaba las enormes diferencias de clase. Él empatizaba más con los necesitados que con la burguesía emergente que se afanaba en alcanzar el poder y vivía rodeada de un confort y una afectación superficial y cursi que él caricaturizaba con una fina ironía no exenta de ternura.
Promovía el hábito de la lectura por entregas. Sus novelas se publicaban por capítulos y se distribuían en forma de folletines. Utilizaba la infalible receta de la novela victoriana (hazles reír, hazles llorar, hazles esperar) y escribía como un agudo reportero exhibiendo los problemas de su tiempo sin pena ni morbo, sino con una compasión infinita. Llegaba, como nadie, al alma del pueblo.
No hay que olvidar la gran tradición lectora del pueblo inglés y la novela por entregas se consolidó gracias a los capítulos a bajo precio o regalados junto a los periódicos, provocando una auténtica pasión en los lectores y convirtiendo a los escritores en sus ídolos.
Incorporó elementos, rompió con los moldes puritanos y transformó lo puramente religioso en algo más nuevo. Con su literatura convirtió la Navidad en una festividad universal con un claro mensaje de contenido social y humanista.
¿Lo que más me gusta de Dickens? Que supo despertar sentimientos de amor y bondad...
Etiquetas:
AMOR,
BONDAD,
CRÍTICA SOCIAL,
DICKENS,
DIFERENCIA DE CLASES,
ESCUELA REALISTA,
FOLLETINES,
NAVIDAD,
TERNURA
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