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viernes, 1 de mayo de 2020

VANNA HOUSE

Vanna House es la casa que el arquitecto Robert Venturi diseñó para su madre mientras escribía su famoso libro "Comaplejidad y contradicción en la arquitectura" en el que la dedicó siete páginas (entre 1962 y 1964). Con ella quería manifestar su posición contra la arquitectura moderna y su interés por captar experiencias vernáculas de los EEUU y referencias históricas propias. La casa contó con varias maquetas y proyectos previos, pero al  final se puede considerar un edificio clásico en su planta, aunque en su ornamentación y asimetrías se adhiere más al manierismo (que admite la contradicción con la idea del orden del clasicismo).

"Algunos han dicho que la casa de mi madre, Vanna, parece un dibujo de niños, representando los elementos básicos del refugio, pero me gusta pensar que es algo que alcanza otra esencia, esa del género de que es una casa y es elemental". "La casa de mi madre fue diseñada, cuando ella ya era una viuda anciana, con su dormitorio en la planta baja, sin garaje porque ella no conducía, y con habitaciones para una sirvienta y la posibilidad de tener una enfermera; también era adecuada para sus bellos muebles con los que yo me había criado. Por lo demás, ella no realizó otras demandas al arquitecto, su hijo, relacionadas con el proyecto o su estética, pues era maravillosamente confiada".



La casa, situada en Chestnut Hill, a las afueras de la ciudad de Philadelphia y a unos quince kilómetros del centro, estaba lejos de las glass boxes o Yale boxes que se habían construído con el influjo alemán; al less is more  (menos es más), Venturi reaccionaba con su famosa frase less is a bore (menos es un aburrimiento). Sin embargo, mucho más adelante se justificaría diciendo: "De todo lo que he escrito y dicho en mi vida, que ha sido mucho, no hay nada de lo que me arrepienta, excepto quizás la frase less is a bore. Aquello era una rebeldía contra la simpleza insulsa de lo que yo llamaría arquitectura moderna tardía. Era una frase retórica. Desde nuestra perspectiva actual, no me cabe duda de que Mies es uno de los grandes maestros de este siglo en la arquitectura y todos los arquitectos de este siglo deberíamos besar sus pies por todos sus logros y lo que podemos aprender de él".

 Venturi nació en Philadelphia en 1925, estudió arquitectura en la Universidad de Princeton, en Nueva Jersey, y pasó tres años como becario en la Academia Americana de Roma; más tarde daría clases en Yale, Harvard y Princeton. En 1967 se casó con la arquitecta Denise Scott Brown, con quien trabajó desde 1969. En 1991 fue distinguido con el Premio Pritzker.

Venturi, con sus ideas, daría pie al PoMo (postmodernismo) y Rossi (autor del libro La arquitectura de la ciudad) creó el movimiento Tendenza, que contraponía el rigor formal del realismo a la frivolidad colorista, pero ambos denunciaban el agotamiento de la dogmática formal del movimiento moderno.

"Do what you love" (haz sólo lo que amas) es la frase que más me gusta de este arquitecto, así como el haber logrado crear para su madre un verdadero home (hogar), pues la casa que poseemos en la memoria no es sólo el edificio, es nuestro refugio, nuestro cobijo, es el lugar en el que realmente adquiere todo su significado el término "estar en casa".

martes, 28 de abril de 2020

THE GLASS HOUSE

Apenas perceptible desde el camino, la Casa de Cristal (The Glass House) se halla en un enclave de lujo en medio de un bosque y fue diseñada para ser casi invisible, algo que la llena de magia y encanto. La transparencia de su estructura está detrás de un muro de piedra en la propiedad del arquitecto Philip Johnson en Connecticut. Con vistas a un estanque original, se convirtió en el capricho de su diseñador, Philip, que adoraba el hogar colonial. El plano de la casa revela un espacio de vida bastante tradicional ya que - aunque no hay paredes - Johnson creó áreas como habitaciones; hay una cocina, comedor, cuarto de estar, dormitorio, sala con chimenea, baño y una entrada. Los lados exteriores de la casa son de acero pintando con carbón y vidrio.

Parte de la inspiración le vino de Farnsworth House, llevada a cabo por el arquitecto alemán Ties van der Rohe, quien diseñó varios de los muebles del apartamento que tenía Johnson en New York y que luego trasladó a la casa. Desde su construcción, en 1949, el edificio y la decoración no se han desviado de su diseño original. Siguiendo la máxima de Mies "less is more", fue construída con mínimos materiales, economía de elementos y  ausencia total de cualquier ornamento.

Johnson se graduó en Harvard en Historia y Filosofía en 1927; en 1940, después de haber trabajado como director del departamento de arquitectura del Museo de Arte Moderno de Nueva York y difundido el estilo internacional en diversas publicaciones y exposiciones, empezó a estudiar arquitectura en Harvard, de nuevo, con prestigiosos profesores como Walter Gropius o Marcel Brauer. Ayudó a Mies a establecerse en EEUU, trabajó con él y decidió hacerse su propia casa en New Canaan. Su proyecto fue polémico desde un principio, alabado por unos y criticado por otros, pero él sabía muy bien lo que quería y marcó un punto improtante en la búsqueda de la transparencia y la flexibilidad de la modernidad europea (una desmaterialización extrema).

La casa se ubica sobre un hermoso terreno en el que los árboles son la única barrera, hacen las veces de muro de colindancia capaz de detener la visión de los visitantes. Sin embargo, a pesar de que la transparencia del cristal hace de este espacio un volumen muy ligero, la casa se erige firme sobre la tierra.

No me extraña que esta idílica casa fuera el lugar de retiro de Philip Johnson, junto a su compañero de toda la vida, David Whitney, crítico de arte y la persona que le ayudó a diseñar el paisaje y gran parte del estilo. El proyecto fue importante y tuvo una gran influencia en la arquitectura moderna, pues es un ensayo de estructura mínima, geometría y proporción con los efectos de la transparencia y la reflexión. En 168 metros cuadrados, Johnson cambió para siempre los paradigmas de la arquitectura.

En 1979 recibió el primer Premio Pritzer, por ser una figura clave en la introducción de las vanguardias europeas dentro de la arquitectura norteamericana. David Bowie le nombraba en una de sus canciones y su Glass House fue designada como monumento histórico nacional en 1997. Ahora está abierta al público para visitas guiadas...

THE SEAGRAM

En 1999, uno de los críticos más importantes sobre arquitectura en Estados Unidos, Herber Muschamp, califiacaba en The New York Times al Seagram como "el mejor edificio del milenio". Se trataba de un rascacielos de 38 oficinas en Manhattan, diseñado entre 1954 y 1958 por los arquitectos Ludwig Mies van der Rohe en asociación con Philip Johnson. Era la visión más refinada de rascacielos moderno de cristal y en el que se podían reconocer los materiales utilizados para su construcción.

Ubicado en Park Avenue, se dejó libre una amplia plaza de granito rosa Vermont, bordeada a ambos lados por láminas de agua y plataformas de mármol antiguo verde. La torre en sí era de una estructura de acero envuelta en un muro cortina de vidrio de color rosa-gris; las juntas, montantes y vigas eran de bronce. En el interior, las paredes y los ascensores estaban recubiertos con mármol traventino.

Mies defendía la arquitectura como la voluntad de una época traducido al espacio. Para su generación significó la superación entre el gótico y el clásico. En la década de 1920, empezó a experimentar con diseños de torres de cristal y fue el último director de la Bauhaus. Admiraba al filósofo Spengler y, como él, pensaba que el siglo XX sería un momento de ruptura cultural occidental.

"Dios está en los detalles" y "menos es más" fueron dos de sus frases más conocidas que han llegado hasta nuestros días.  Mies, considerado como un maestro de la arquitectura moderna, se basó en los materiales más modernos y en la integridad estructural. Sirviéndose del cristal y el acero industrial, fue capaz de crear espacios contemplativos de sobria elegancia. Convencido de que los edificios eran más honestos si expresaban su estructura y forma, conviritó la arquitectura en algo más transcendente y - a través de sus skyscrapers - parecía unir el cielo con la tierra...