Mi aprendizaje como escritora ha consistido en ver cómo la gente puede aceptar algo que yo amo. La relación entre el lector, el texto y el autor es - sobre todo - de amor. Para escribir un libro tienes que enamorarte de él y pensar en seducir al lector, sólo así lograrás que uno y otro no se distancien de tí.
La comunicación auténtica entre el lector y el autor es satisfacitoria para ambas partes. Con permiso de quien me lo ha escrito, voy a transcribir el primer comentario que he recibido hoy mismo de uno de mis lectores (que además es muy buen amigo):
...iba pasando las páginas sosegadamente, saboreando cada una de ellas e imaginando vivir en aquellos tiempos. Como siempre una delicia para añadir a la colección. Es un placer leer tus libros y se aprecia el cuidado, la pasión, el cariño y el esmero que pones en el empeño que queda patente en el primoroso resultado final. Sé el esfuerzo que ello representa y justo es reconocer y gustosamente poder expresarlo. "Las cosas bien hechas bien parecen". Besos. Pepe Armengol.
Es una placer para mí manifestar, una vez más, que el lector crea "arte" incitado por el autor. El texto del libro es un espacio que crea una relación única entre sujeto y espectador teniendo como elemento común el lenguaje. El libro sabe esperar hasta que alguien lo abre y - una vez producido ese milagro - jamás se perderá la magia que transmite la palabra escrita.
Decía Borges: " La gran diferencia entre escritor y lector es que el escritor escribe lo que puede y el lector lee lo que quiere".
Mostrando entradas con la etiqueta LECTOR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LECTOR. Mostrar todas las entradas
jueves, 14 de diciembre de 2017
viernes, 12 de junio de 2015
FERIA DEL LIBRO
Esta mañana he estado en la caseta nº 423 de la Editorial Creación en la Feria del Libro 2015 de Madrid para firmar ejemplares de mi libro: "Tres grandes desconocidas".
Cuando, hacia las once de la mañana, entraba en el Retiro y la brisa de una mañana nublada me acariciaba, me sentía como Alicia en el País de las Maravillas; era un sueño ir paseando entre las casetas (llenas de caras sorientes) y pensar que yo iba a estar en una de ellas formando parte de la Feria de forma activa y desde dentro.
El hecho de estar sentada en un alto taburete que me permitía tener a los lectores tan cerca, hablar con ellos, comunicarnos de forma natural y espontánea me hacía sentir que lo mejor de todo es el trato directo entre lectores y escritores y todos unidos por los libros.
Cuando, de vez en cuando, se oía mi nombre anunciando que "estaba firmando libros" el corazón me latía a una velocidad mucho mayor de la normal. No es en absoluto afán de protagonismo (pues no puedo ser una autora menos famosa) sino el vivir de verdad un sueño hecho realidad. Mi proyecto es ambicioso pues pretendo escribir otros cuatro libros más para completar la colección El Escorial: luz y arte, pero se que con fe y constancia lo conseguiré y que cuando esté subiendo hacia la cima y lleguen los momentos de bajón o desfallecimiento, el pensar en el taburete, el ir y venir de la gente, la alegría del parque, los altavoces... serán un estímulo para seguir.
Me gusta mucho el cartel de Fernando Vicente y cuando dice: "el flechazo que recibimos cuando la lectura nos atrapa y llegamos a pensar que el libro que tenemos en la mano está ahí porque alguien lo escribió para nosotros". Es totalmente cierto, cuando el libro llega al lector pasa inmediatamente a ser "su libro", escrito para él. A partir de ese preciso momento la magia de la unión entre lector y autor crea una complicidad difícil de explicar pero muy fácil de experimentar.
Y es que "el amor está en lo que tendemos (puentes, palabras" (Jose-Ángel Valente).
Me encanta celebrar y compartir con vosotros este acontecimiento social que promociona la cultura de forma divertida y variada estimulando el comercio con finalidad de lucro. Tenemos que poner en valor la creación cultural, en especial "la edición" y, aunque en España gozamos de una aceptable salud editorial y lectora, no se hace todo lo que se debería para defender el sector cultural como motor de creación de empleo, crecimiento económico y proyección internacional. No olvidemos que, dentro de las industrias culturales, la del libro es la más importante de Europa.
Temino con una frase del inventor de la imprenta: "La imprenta es un ejército de 26 soldados de plomo con el que se puede conquistar el mundo" (Johannes Gutenberg).
Cuando, hacia las once de la mañana, entraba en el Retiro y la brisa de una mañana nublada me acariciaba, me sentía como Alicia en el País de las Maravillas; era un sueño ir paseando entre las casetas (llenas de caras sorientes) y pensar que yo iba a estar en una de ellas formando parte de la Feria de forma activa y desde dentro.
El hecho de estar sentada en un alto taburete que me permitía tener a los lectores tan cerca, hablar con ellos, comunicarnos de forma natural y espontánea me hacía sentir que lo mejor de todo es el trato directo entre lectores y escritores y todos unidos por los libros.
Cuando, de vez en cuando, se oía mi nombre anunciando que "estaba firmando libros" el corazón me latía a una velocidad mucho mayor de la normal. No es en absoluto afán de protagonismo (pues no puedo ser una autora menos famosa) sino el vivir de verdad un sueño hecho realidad. Mi proyecto es ambicioso pues pretendo escribir otros cuatro libros más para completar la colección El Escorial: luz y arte, pero se que con fe y constancia lo conseguiré y que cuando esté subiendo hacia la cima y lleguen los momentos de bajón o desfallecimiento, el pensar en el taburete, el ir y venir de la gente, la alegría del parque, los altavoces... serán un estímulo para seguir.
Me gusta mucho el cartel de Fernando Vicente y cuando dice: "el flechazo que recibimos cuando la lectura nos atrapa y llegamos a pensar que el libro que tenemos en la mano está ahí porque alguien lo escribió para nosotros". Es totalmente cierto, cuando el libro llega al lector pasa inmediatamente a ser "su libro", escrito para él. A partir de ese preciso momento la magia de la unión entre lector y autor crea una complicidad difícil de explicar pero muy fácil de experimentar.
Y es que "el amor está en lo que tendemos (puentes, palabras" (Jose-Ángel Valente).
Me encanta celebrar y compartir con vosotros este acontecimiento social que promociona la cultura de forma divertida y variada estimulando el comercio con finalidad de lucro. Tenemos que poner en valor la creación cultural, en especial "la edición" y, aunque en España gozamos de una aceptable salud editorial y lectora, no se hace todo lo que se debería para defender el sector cultural como motor de creación de empleo, crecimiento económico y proyección internacional. No olvidemos que, dentro de las industrias culturales, la del libro es la más importante de Europa.
Temino con una frase del inventor de la imprenta: "La imprenta es un ejército de 26 soldados de plomo con el que se puede conquistar el mundo" (Johannes Gutenberg).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
