¿Por qué me gusta Lisboa? Porque es la dama de Portugal, abierta al mar y cuna de marinos, conquistadores y escritores. Es una ciudad europea vital y con carácter en la que la sombra de Pessoa acaricia los muros de sus cafés y la fuerza y belleza de sus versos subyacen por debajo de los raíles de los tranvías del Chiado. Sus librerías, sus cafés, su gente... las notas de un fado que se incrustan en la memoria. Muchos autores han escrito en ella su obra, han llenado innumerables páginas.
Princesa del Tejo atravesó momentos de gran importancia política, social, económica y cultural, pero también vivió la pobreza y el olvido después de la decadencia de su economía. A partir del siglo XIV fue la capital del reino de Portugal y se transformó en centro mercantil de primer orden en el panorama comercial europeo. Los viajeros la visitaban en los siglos XVI y XVII para contemplar su esplendor y riquezas de las tierras conquistadas y respirar el ambiente cosmopolita de sus calles y barrios ribereños, llenos de vizcaínos, catalanes, genoveses, marselleses, venecianos... Ella era la puerta de lo exótico.
En 1775 un seísmo más un maremoto provocó una auténtica tragedia humana. El ilustrado Pombal hizo una reconstrucción de la ciudad después de haberse provocado una extrema pobreza y desesperación. Trazó calles perpendiculares y rectas que formaban una parrilla bien organizada, desde el río hasta el Rossío, la actual Baixa, corazón político y económico de la ciudad.
En el siglo XIX, intelectuales románticos (ingleses y franceses) se instalaron cerca del Tajo, creando un nuevo mito de ciudad tranquila y luminosa con un dulce clima. "La tierra de los naranjos capaz de aliviar las penas del corazón más afligido".
Pero ha sido Fernando Pessoa, con la amplitud y profundidad de sus escritos, el que nos ha proporcionado la imagen poética de esta preciosa urbe cambiante.
Es una ciudad literaria, ciudad-refugio donde los personajes creados por la pluma de muchos escritores se buscan a sí mismos o pretenden iniciar un camino hacia los misterios de su alma. Es un punto de llegada y de partida: vida-muerte, tierra-mar, interior-exterior, son la razón de su misma existencia. En ella se funden armónicamente realidad e imaginación llegándose a convertir en un espejo en el que el que el ser humano se ve reflejado hasta las últimas consecuencias...
lunes, 26 de febrero de 2018
jueves, 15 de febrero de 2018
RECORDANDO A JESÚS
Soy un millar de vientos que soplan,
el brillo de un diamante en la nieve,
la luz del sol sobre el grano maduro,
la suave lluvia de verano.
En el silencio delicado del amanecer,
soy un ave rápida en vuelo.
No vayas a mi tumba y llores, no estoy ahí, yo no morí".
Poema indio anónimo.
Acuarela "Amanecer" de Cuca Arsuaga.
martes, 6 de febrero de 2018
LA NEOTENIA
Cuando nos divertimos, cuando lo pasamos realmente bien, nuestro subconsciente se ve afectado por lo que la biología del desarrollo llama "neotenia", que no es otra cosa que la retención de ciertas caracterísitcas infantiles en la edad adulta.
Decía Friedrich Schiller que "el humano es humano completo cuando juega" y Eugenio d´Ors que "el ser humano integral trabaja y juega". En su origen, el arte y la ciencia no son más que "juegos serios", "juegos de mayores", lúdicos ejercicios de la imaginación creadora.
La vida humana no es sólo un fenómeno de utilidad y adaptación de ciertas formas, sino una metamorfosis evolutiva. Puede que, como decía Ortega y Gasset, todos los actos utilitarios y adaptativos, todo lo que es reacción a las premiosas necesidades, son una vida secundaria; la actividad original y primera de la vida es siempre espontánea, lujosa, de intención superflúa, es libre expansión de una energía preexistente.
La neotenia es, en definitiva, la capacidad permanente de aprender y de ser educado que jamás acaba y está muy relacionada con otra hormona, la "oxitocina", conocida como la hormona del amor y de la felicidad porque nos conecta con los demás, nos inyecta con esa fuerza que da forma al afecto, al amor en todas sus formas y matices. La producimos nosotros mismos, en el hipotálamo.
"Los sentimientos se gestan en la química del cerebro, no en el palacio del corazón. Ahí es donde se esconde la máquina más misteriosa a la vez que fascinante". La oxitocina no sólo nos pone en contacto con los otros, sino que favorece nuestros mecanismos psicológicos y emocionales que nos ayudan a conectar mejor con nosotros mismos, en busca de nuestro equilibrio interno.
La oxitocina es el motor que enciende y da forma a la empatía, la confianza, la amistad, la generosidad o el altruísmo. La gente que juega, que se divierte, que se relaciona sanamente con los demás, posee unas condiciones psicológicas que favorecen su trabajo; tienen un aire más alegre, se concentran mejor y son mucho más productivos que aquellos que llevan una vida gris, mediocre y rutinaria.
No es que hagamos una regresión al infantilismo, sino que la neotenia favorece mucho nuestra salud mental y nuestra creatividad. Si no jugamos, si no nos divertimos, el espíritu se mecaniza, las emociones se secan. El placer hace fácil lo difícil y jugando nos olvidamos de nosotros mismos y nos dedicamos a vivir en plenitud.
Decía Friedrich Schiller que "el humano es humano completo cuando juega" y Eugenio d´Ors que "el ser humano integral trabaja y juega". En su origen, el arte y la ciencia no son más que "juegos serios", "juegos de mayores", lúdicos ejercicios de la imaginación creadora.
La vida humana no es sólo un fenómeno de utilidad y adaptación de ciertas formas, sino una metamorfosis evolutiva. Puede que, como decía Ortega y Gasset, todos los actos utilitarios y adaptativos, todo lo que es reacción a las premiosas necesidades, son una vida secundaria; la actividad original y primera de la vida es siempre espontánea, lujosa, de intención superflúa, es libre expansión de una energía preexistente.
La neotenia es, en definitiva, la capacidad permanente de aprender y de ser educado que jamás acaba y está muy relacionada con otra hormona, la "oxitocina", conocida como la hormona del amor y de la felicidad porque nos conecta con los demás, nos inyecta con esa fuerza que da forma al afecto, al amor en todas sus formas y matices. La producimos nosotros mismos, en el hipotálamo.
"Los sentimientos se gestan en la química del cerebro, no en el palacio del corazón. Ahí es donde se esconde la máquina más misteriosa a la vez que fascinante". La oxitocina no sólo nos pone en contacto con los otros, sino que favorece nuestros mecanismos psicológicos y emocionales que nos ayudan a conectar mejor con nosotros mismos, en busca de nuestro equilibrio interno.
La oxitocina es el motor que enciende y da forma a la empatía, la confianza, la amistad, la generosidad o el altruísmo. La gente que juega, que se divierte, que se relaciona sanamente con los demás, posee unas condiciones psicológicas que favorecen su trabajo; tienen un aire más alegre, se concentran mejor y son mucho más productivos que aquellos que llevan una vida gris, mediocre y rutinaria.
No es que hagamos una regresión al infantilismo, sino que la neotenia favorece mucho nuestra salud mental y nuestra creatividad. Si no jugamos, si no nos divertimos, el espíritu se mecaniza, las emociones se secan. El placer hace fácil lo difícil y jugando nos olvidamos de nosotros mismos y nos dedicamos a vivir en plenitud.
sábado, 20 de enero de 2018
MARGARETE STEIFF
"Aquel que cree en sí mismo es libre". Esta frase la pronunciaba con frecuencia una mujer excepcional, Margarete Steiff, que afrontó muchas y muy duras pruebas para poderse hacer un lugar en el mundo. Con un pequeño alfilitero de fieltro, con forma de elefante, escribió el primer capítulo de una vida apasionante en la que conoció un éxito sin precedentes gracias a su amor por "el trabajo bien hecho" , a elegir siempre la máxima calidad en todo lo que llevaba a cabo y a saberse rodear de excelentes colaboradores.
Nació, en 1847, en Giengen (al sur de Alemania), cuya gente vivía del comercio textil y se había especializado en la producción del fieltro. A pesar de que, siendo muy pequeña, tuvo poliomielitis y siempre utilizó una silla de ruedas, fue a la escuela y a clases de costura con sus hermanas mayores; cuando ellas se fueron del pueblo, su padre transformó la casa familiar y le preparó un pequeño taller para que cosiera. Ya tenía 27 años y con sus primeras ganancias se compró una máquina de coser.
Tres años más tarde se instaló por su cuenta y se especializó en labores de fieltro; el éxito le llevó a emplear a varias costureras. Siempre atenta a todo lo nuevo que salía, vio en el periódico Modenwelt un patrón para un elefante pequeño que servía para poner los alfileres. Los niños se vieron atraídos por él como si fuera un juguete y ampliaron la gama de animales.
En 1880 se fundaba la "Sociedad Margarete Steiff GmbH" y Fritz, el hermano pequeño, obtuvo el primer gran éxito de ventas con el "eleflänte" en el mercado de Heidenheim. Seis años después se habían vendido mas de cinco mil elefantitos. Fritz construyó para su hermana una casa con una pequeña boutique en la planta baja y un departamento acondicionado para las personas incapacitadas y en cuya fachada se podía leer "Fábrica de juguetes de fieltro".
En 1892 aparecía el primer catálogo ilustrado con el planteamiento de Margarete: "Los niños se merecen todo lo mejor". La manufactura fue inscrita en el Registro de Comercio y sus juguetes se mostraron por primera vez en el Salón del Juguete de Leipzig, incluyendo el "Bär 55 PB" (oso, tamaño, P (plüsch: peluche) B (beweglich: móvil), que había diseñado su sobrino Richard, con cabeza y extremidades articuladas y piel fabricada con felpa de mohair. El osito estaba dispuesto a abrazar y sentirse correspondido.
El último día de la Feria, cuando Richard estaba ya empaquetando, el representante de Borgfelt, el importador de juguetes más famoso de los Estados Unidos, le encargó tres mil ejemplares de "Friend Pezzy". El éxito fue extraodinario.
En 1909, con 61 años y a causa de una pneumonía fallecía Margarete, lo que fue un duro golpe para la gran familia Steiff, sus amigos y empleados. Sus sobrinos tomaron la dirección de la empresa permitiendo a las personas del mundo entero participar en su sueño. Ella realizó una obra y nos dejó un mensaje que todavía permanece:
· Hay que persistir con la estrategia correcta en el tiempo, esperando resultados a largo plazo. "La verdadera riqueza es la que perdura por generaciones".
· Rodearse de personas con talento y creativas capaces de alinearse con la visión de la empresa.
· Mantenerse muy atento a las oportunidades.
· Estar siempre actualizado e informado.
"Un espíritu emprendedor hará todo para cumplir con su objetivo y no existirá nada que le impida llegar a su meta".
En otro post hablaré de cómo Friend Pezzy, cuando llegó a Estados Unidos, provocó el nacimiento del famosísimo y muy querido por todos "Teddy Bear".
Nació, en 1847, en Giengen (al sur de Alemania), cuya gente vivía del comercio textil y se había especializado en la producción del fieltro. A pesar de que, siendo muy pequeña, tuvo poliomielitis y siempre utilizó una silla de ruedas, fue a la escuela y a clases de costura con sus hermanas mayores; cuando ellas se fueron del pueblo, su padre transformó la casa familiar y le preparó un pequeño taller para que cosiera. Ya tenía 27 años y con sus primeras ganancias se compró una máquina de coser.
Tres años más tarde se instaló por su cuenta y se especializó en labores de fieltro; el éxito le llevó a emplear a varias costureras. Siempre atenta a todo lo nuevo que salía, vio en el periódico Modenwelt un patrón para un elefante pequeño que servía para poner los alfileres. Los niños se vieron atraídos por él como si fuera un juguete y ampliaron la gama de animales.
En 1880 se fundaba la "Sociedad Margarete Steiff GmbH" y Fritz, el hermano pequeño, obtuvo el primer gran éxito de ventas con el "eleflänte" en el mercado de Heidenheim. Seis años después se habían vendido mas de cinco mil elefantitos. Fritz construyó para su hermana una casa con una pequeña boutique en la planta baja y un departamento acondicionado para las personas incapacitadas y en cuya fachada se podía leer "Fábrica de juguetes de fieltro".
En 1892 aparecía el primer catálogo ilustrado con el planteamiento de Margarete: "Los niños se merecen todo lo mejor". La manufactura fue inscrita en el Registro de Comercio y sus juguetes se mostraron por primera vez en el Salón del Juguete de Leipzig, incluyendo el "Bär 55 PB" (oso, tamaño, P (plüsch: peluche) B (beweglich: móvil), que había diseñado su sobrino Richard, con cabeza y extremidades articuladas y piel fabricada con felpa de mohair. El osito estaba dispuesto a abrazar y sentirse correspondido.
El último día de la Feria, cuando Richard estaba ya empaquetando, el representante de Borgfelt, el importador de juguetes más famoso de los Estados Unidos, le encargó tres mil ejemplares de "Friend Pezzy". El éxito fue extraodinario.
En 1909, con 61 años y a causa de una pneumonía fallecía Margarete, lo que fue un duro golpe para la gran familia Steiff, sus amigos y empleados. Sus sobrinos tomaron la dirección de la empresa permitiendo a las personas del mundo entero participar en su sueño. Ella realizó una obra y nos dejó un mensaje que todavía permanece:
· Hay que persistir con la estrategia correcta en el tiempo, esperando resultados a largo plazo. "La verdadera riqueza es la que perdura por generaciones".
· Rodearse de personas con talento y creativas capaces de alinearse con la visión de la empresa.
· Mantenerse muy atento a las oportunidades.
· Estar siempre actualizado e informado.
"Un espíritu emprendedor hará todo para cumplir con su objetivo y no existirá nada que le impida llegar a su meta".
En otro post hablaré de cómo Friend Pezzy, cuando llegó a Estados Unidos, provocó el nacimiento del famosísimo y muy querido por todos "Teddy Bear".
domingo, 14 de enero de 2018
NUESTRO PRIMER PASEO DEL AÑO
Desde aquí quiero dar las gracias a todos los "paseantes" que están y se van uniendo a los Paseos del Arte. Ayer, llevamos a cabo nuestro primer paseo del año que acabamos de estrenar y, aunque en un principio había un poco de sol, cuando ya estábamos dentro del Convento del Monasterio, vimos que empezaba a nevar... El espectáculo era grandioso, de una belleza absoluta, era experimentar El Escorial en estado puro.
El Padre Isidro de la Viuda nos recibía con los brazos abiertos para dedicarnos dos magníficas horas llenas de generosidad y buen hacer (yo diría de "excelencia"). Con él pudimos ver, desde dentro, la vida de la Comunidad Agustiniana mientras nos explicaba todo lo que iba saliendo al paso (que era mucho...).
No voy a hacer una crónica, pues la filosofía de los Paseos es experimentar en vivo y en directo y también aclaro - una vez más - que no se trata de una visita guiada, sino de una escritora que comparte su punto de vista con los lectores. Todo es gratuito, libre, sólo hay que asistir a la cita que se señala en los carteles: el primer sábado de cada mes, a las 11 de la mañana, en el kiosco de libros "El Molino de Papel", c/Flroridablanca, 1 (San Lorenzo de El Escorial). Es una iniciativa cívica y voluntaria basada en el respeto y la buena educación.
Cuando al que tiene la cualidad se le presenta la oportunidad el éxito de cualquier proyecto está asegurado. Los paseantes y yo formamos un equipo winner-winner (ganador-ganador) pues ambas partes disfrutamos de verdad con lo que hacemos, cada uno desempeña su papel lo mejor que puede. Hay algo superior a nosotros, el "Arte", que nos une, nos aglutina y nos proporciona bienestar.
Tenemos logo, gif e himno (la canción de "resistiré"); grandes artistas-amigos colaboran llenos de ilusión al aportar su obra para los carteles, que sirven para adornar el mobiliario urbano (la gente los espera todos los meses con expectación) y para que todos nos vayamos conociendo de forma natural.
Creo que la palabra que mejor define lo que tenemos entre manos es "entusiasmo", algo que nos renueva y nos mantiene activos. Es un placer para mí decir que estamos ¡en marcha!
La primera imagen pertenece a Félix Bernardino y la segunda a Diego Hergueta con la silueta de Borja Echevarría.
El Padre Isidro de la Viuda nos recibía con los brazos abiertos para dedicarnos dos magníficas horas llenas de generosidad y buen hacer (yo diría de "excelencia"). Con él pudimos ver, desde dentro, la vida de la Comunidad Agustiniana mientras nos explicaba todo lo que iba saliendo al paso (que era mucho...).
No voy a hacer una crónica, pues la filosofía de los Paseos es experimentar en vivo y en directo y también aclaro - una vez más - que no se trata de una visita guiada, sino de una escritora que comparte su punto de vista con los lectores. Todo es gratuito, libre, sólo hay que asistir a la cita que se señala en los carteles: el primer sábado de cada mes, a las 11 de la mañana, en el kiosco de libros "El Molino de Papel", c/Flroridablanca, 1 (San Lorenzo de El Escorial). Es una iniciativa cívica y voluntaria basada en el respeto y la buena educación.
Cuando al que tiene la cualidad se le presenta la oportunidad el éxito de cualquier proyecto está asegurado. Los paseantes y yo formamos un equipo winner-winner (ganador-ganador) pues ambas partes disfrutamos de verdad con lo que hacemos, cada uno desempeña su papel lo mejor que puede. Hay algo superior a nosotros, el "Arte", que nos une, nos aglutina y nos proporciona bienestar.
Tenemos logo, gif e himno (la canción de "resistiré"); grandes artistas-amigos colaboran llenos de ilusión al aportar su obra para los carteles, que sirven para adornar el mobiliario urbano (la gente los espera todos los meses con expectación) y para que todos nos vayamos conociendo de forma natural.
Creo que la palabra que mejor define lo que tenemos entre manos es "entusiasmo", algo que nos renueva y nos mantiene activos. Es un placer para mí decir que estamos ¡en marcha!
La primera imagen pertenece a Félix Bernardino y la segunda a Diego Hergueta con la silueta de Borja Echevarría.
viernes, 5 de enero de 2018
LAGOM
Lagom es una palabra sueca que en español se pronuncia "logom" y, dado que su raíz (lag) significa algo así como sentido común, podríamos traducirla como "ni mucho ni poco: practicar la mesura en su justa medida", es decir una tendencia hacia el equilibrio, la sobriedad y la medida exacta (lagom äre bäst: lagom es lo correctamente perfecto).
Desde la Grecia clásica, el ser humano aspira a ser feliz y en el siglo XXI pide a gritos que "se le enseñe a serlo", que se le den pistas para llegar a conseguirlo. Aprovechando el tirón, grandes grupos editoriales han sacado al mercado libros con mucho éxito que, al mismo tiempo, han servido para promocionar las ventas de otros bienes de consumo.
La tendencia lagom nos sugiere que seamos capaces de administrar nuestro dinero, de controlar gastos innecesarios, de actuar de forma sostenible, de no consentir que el trabajo invada nuestra vida personal, de cuidar las relaciones humanas de calidad, de ser flexibles y adaptarnos a lo que la vida nos vaya trayendo...
Oscar Wilde decía: "Todo con moderación, especialmente la moderación". El gozo y el sufrimiento forman parte de nuestra vida, pero es bueno intentar un equilibrio entre ambos, pues el primero engancha y el segundo paraliza. Es un tema que debemos gestionar nosotros mismos ya que es imposible que nada ni nadie nos puedan brindar "recetas" para lograr nuestro propio bienestar.
Y es que la vida lleva su ritmo, jamás para, por eso lo más inteligente es seguirla. Quizá la insatisfacción, el descontento, el malestar... se podrían equilibrar intentando superar miedos existenciales, liberando apegos, aprendiendo de los errores, obrando desde nuestro centro, desarrollando nuestros talentos, teniendo un propósito de vida, creando "lazos" auténticos y duraderos con otras personas...
¿Lagom? ¡sí!, pero a nuestra manera...
Desde la Grecia clásica, el ser humano aspira a ser feliz y en el siglo XXI pide a gritos que "se le enseñe a serlo", que se le den pistas para llegar a conseguirlo. Aprovechando el tirón, grandes grupos editoriales han sacado al mercado libros con mucho éxito que, al mismo tiempo, han servido para promocionar las ventas de otros bienes de consumo.
La tendencia lagom nos sugiere que seamos capaces de administrar nuestro dinero, de controlar gastos innecesarios, de actuar de forma sostenible, de no consentir que el trabajo invada nuestra vida personal, de cuidar las relaciones humanas de calidad, de ser flexibles y adaptarnos a lo que la vida nos vaya trayendo...
Oscar Wilde decía: "Todo con moderación, especialmente la moderación". El gozo y el sufrimiento forman parte de nuestra vida, pero es bueno intentar un equilibrio entre ambos, pues el primero engancha y el segundo paraliza. Es un tema que debemos gestionar nosotros mismos ya que es imposible que nada ni nadie nos puedan brindar "recetas" para lograr nuestro propio bienestar.
Y es que la vida lleva su ritmo, jamás para, por eso lo más inteligente es seguirla. Quizá la insatisfacción, el descontento, el malestar... se podrían equilibrar intentando superar miedos existenciales, liberando apegos, aprendiendo de los errores, obrando desde nuestro centro, desarrollando nuestros talentos, teniendo un propósito de vida, creando "lazos" auténticos y duraderos con otras personas...
¿Lagom? ¡sí!, pero a nuestra manera...
martes, 2 de enero de 2018
MUJERCITAS
A la autora de "Mujercitas" no le gustaba el tema que le encargó el editor Thomas Niles, pues era una historia sobre jovencitas y a Louisa le atraían más los relatos de misterio o los cuentos fogosos y apasionados que firmaba con seudónimo pues, según ella, eran "peligrosos para mentes pequeñas". Sin embargo, su familia tenía dificultades económicas y ella les quería ayudar.
En su dormitorio, y sobre un escritorio que le hizo su padre, trabajó con fervor durante dos meses y medio en la obra inspirándose en su propia vida y la de sus hermanas. Plasmó en ella su esencia dejando su corazón en cada palabra, en cada frase, en cada línea... Hizo un buen trabajo y al poco tiempo de publicarse (1868) tuvo un éxito arrollador y, gracias a las dos mil copias que se vendieron, obtuvo grandes beneficios.
En "Mujercitas", Louisa tuvo el acierto de idealizar lo cotidiano de una familia afincada en Nueva Inglaterra cuyo padre había sido llamado a la guerra. La madre y cuatro hermanas vivían en un ambiente tranquilo y de profundo afecto, alegres y con muchas ganas de vivir, aunque renunciando - de momento - a sus ilusiones. La increíble riqueza de episodios y la descripción de personajes estudiados con delicada precisión, la naturalidad, el respeto a la libertad individual y una cierta vaguedad poética, que suavizaba el latenente romanticismo un poco puritano, hicieron que el libro se leyera con voracidad y que muchos lectores le escribieran pidiendo una segunda parte.
Louisa nació en 1832 y fue educada en Nueva Inglaterra por un padre que, además de filósofo, era un polémico educador, pues creó un método de enseñanza que se basaba en la participación del alumno y en la firme convicción de que la educación debe disfrutarse, no sufrirse. Educó a sus hijas en casa y ellas tuvieron contacto directo con Emerson, Thoreau, Margaret Fuller...y temas como el abolicionismo, el sufragio femenino o las reformas sociales estaban en el ambiente, influyendo en la formación académica y moral de las niñas.
Louisa tenía una sorprendente personalidad, estaba dotada de una gran seducción y se volcaba en las obras humanitarias. Compartía con sus lectores su natural amor, su generosidad y el alegre sentido del humor que irradiaban tanto sus libros como su propia persona. A los 16 años ya había leído "La Declaración de Sentimientos" (acerca de los derechos femeninos), afirmaba que Goethe era su ídolo, Charlotte Brontë su inspiración y Emerson su adoración.
Una amiga de la familia le propuso participar en una revista femenina y durante la guerra civil se brindó como enfermera. Estuvo todo un año por Europa como dama de compañía de una adinerada heredera y cuando regresó a Boston dirigió una revista infantil. Falleció a los 55 años y jamás se casó.
Todos los años, por estas fechas, vuelvo a leer el libro y me sigue sorprendiendo que jamás me canse de hacerlo. Creo que se debe a que de él se desprende que en la creación existe una unidad esencial, que el ser humano es bueno por naturaleza, que la intuición es superior a la lógica y que sólo a través de la experiencia se pueden descubrir las verdades más profundas.
Termino con las palabras que Louisa plasmó en el primer cuaderno que estrenó en su propio escritorio: "A lo lejos, bajo el sol, están mis aspiraciones. No puedo llegar a ellas, pero las puedo mirar, ver su belleza, creer en ellas y tratar de seguir a dónde conducen".
En su dormitorio, y sobre un escritorio que le hizo su padre, trabajó con fervor durante dos meses y medio en la obra inspirándose en su propia vida y la de sus hermanas. Plasmó en ella su esencia dejando su corazón en cada palabra, en cada frase, en cada línea... Hizo un buen trabajo y al poco tiempo de publicarse (1868) tuvo un éxito arrollador y, gracias a las dos mil copias que se vendieron, obtuvo grandes beneficios.
En "Mujercitas", Louisa tuvo el acierto de idealizar lo cotidiano de una familia afincada en Nueva Inglaterra cuyo padre había sido llamado a la guerra. La madre y cuatro hermanas vivían en un ambiente tranquilo y de profundo afecto, alegres y con muchas ganas de vivir, aunque renunciando - de momento - a sus ilusiones. La increíble riqueza de episodios y la descripción de personajes estudiados con delicada precisión, la naturalidad, el respeto a la libertad individual y una cierta vaguedad poética, que suavizaba el latenente romanticismo un poco puritano, hicieron que el libro se leyera con voracidad y que muchos lectores le escribieran pidiendo una segunda parte.
Louisa tenía una sorprendente personalidad, estaba dotada de una gran seducción y se volcaba en las obras humanitarias. Compartía con sus lectores su natural amor, su generosidad y el alegre sentido del humor que irradiaban tanto sus libros como su propia persona. A los 16 años ya había leído "La Declaración de Sentimientos" (acerca de los derechos femeninos), afirmaba que Goethe era su ídolo, Charlotte Brontë su inspiración y Emerson su adoración.
Una amiga de la familia le propuso participar en una revista femenina y durante la guerra civil se brindó como enfermera. Estuvo todo un año por Europa como dama de compañía de una adinerada heredera y cuando regresó a Boston dirigió una revista infantil. Falleció a los 55 años y jamás se casó.
Todos los años, por estas fechas, vuelvo a leer el libro y me sigue sorprendiendo que jamás me canse de hacerlo. Creo que se debe a que de él se desprende que en la creación existe una unidad esencial, que el ser humano es bueno por naturaleza, que la intuición es superior a la lógica y que sólo a través de la experiencia se pueden descubrir las verdades más profundas.
Termino con las palabras que Louisa plasmó en el primer cuaderno que estrenó en su propio escritorio: "A lo lejos, bajo el sol, están mis aspiraciones. No puedo llegar a ellas, pero las puedo mirar, ver su belleza, creer en ellas y tratar de seguir a dónde conducen".
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CHARLOTTE BRONTË,
EMERSON,
GOETHE,
LA DECLARACIÓN DE LOS SENTIMIENTOS,
LOUISA MAY ALCOTT,
MUJERCITAS,
NUEVA INGLATERRA
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