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miércoles, 5 de febrero de 2020

LA CALLE DE SOFONISBA

Esta convocatoria del arte postal para sensibilizar acerca de la importancia de conceder a una calle el nombre de la pintora Sofonisba Anguissola me parece una magnífica idea para la sociedad civil con sensibilidad artística y humanista. En San Lorenzo de El Escorial, lugar emblemático en el mundo entero, se puede pasar del siglo XXI al XVI o al XVIII sin la menor dificultad de espacio o tiempo, por eso el tener presente a una mujer que convivió con la reina Isabel de Valois, no sólo como dama de corte sino como su instructora en el arte de la pintura, y más tarde con las infantas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela (hijas de Felipe II), me parece un privilegio.
Dos grandes artistas y amigos ya han empezado a colaborar con el proyecto:

Dolores Franco

 Borja Echevarría

Tanto a Dora Román (creadora de la iniciativa) como a todos los que colaboren con ella, les doy la más cordial enhorabuena por la idea. La participación de los artistas inmediata e ilusionada es la que da vida a la convocatoria y tengo la firme convicción de que es una buena forma de formentar el arte en el urbanismo. Convivir con el arte y sus artistas en la vida cotidiana favorece el arte más importante de todos, "el arte de vivir".

sábado, 30 de diciembre de 2017

EL LIBRO IDEAL

Está a punto de terminar el año y no puedo dejar de soñar que, entre todos, conseguiremos que el 2018 sea realmente interesante. Uno de mis más viejos anhelos es que la sociedad vaya humanizando el trabajo y lo convierta en goce, tanto para él mismo como para quienes contemplan la obra bien hecha, es decir que se pueda llegar a  fundir en un mismo concepto la ética y la estética.
William Morris defendía que el deseo de crear cosas bellas o la facultad de apreciarlas es algo consustancial a todos los seres humanos (no algo exclusivo de una minoría selecta) y, a la vez, un ingrediente necesario en la vida de cada uno de nosotros.
La importancia que tuvo su Movimiento Arts & Crafts para preservar el patrimonio arquitectónico y el paisaje rural de Inglaterra fue enorme. Una de las cosas que más me gusta de los ingleses es su respeto hacia el pasado y hacia el paisaje del Reino Unido, a diferencia de la ligereza con que otros países destruyen su patrimonio cultural o medio ambiental invocando una idea de progreso que apenas disimula la codicia y el mero afán de lucro.
En pintura, estaba estrechamente vinculado, desde sus orígenes, a los pintores prerrafaelistas. Fustigaba la fealdad de la producción industrial en las artes decorativas y la arquitectura y reivindicaba la obra bien hecha de los artesanos medievales que amaban su oficio y cuyas obras podían compararse, e incluso superar, a la de muchos de los artistas contemporáneos.

 Para Morris, "el libro ideal" no debe estar sujeto a las exigencias comerciales, sino que podemos hacer con él lo que queramos, sólo condicionados por lo que de su naturaleza como libro exige el Arte. Sea cual fuere el tema del libro, y por muy carente que esté de ornamentos, puede llamarse obra de arte si la tipografía es buena y se presta especial atención a la composición.
Un libro, impreso o escrito a mano, tiende a ser un objeto bello. No cuesta más elegir una plancha bonita que una fea, sólo es cuestión de buen gusto. La arquitectura de un buen libro requiere que sus páginas sean claras y fáciles de leer, que el tipo de letra esté bien diseñado y que los márgenes (grandes o pequeños) estén bien proporcionados con la página de la letra.
"Un libro ornado con dibujos que resultan apropiados para él, y sólo para él, puede convertirse en una obra de arte sin rival, si exceptuamos un edificio debidamente decorado, o una obra maestra de la literatura".

Quiero agradecer a mi gran amigo y excelente pintor, Borja Echevarría, cómo consiguió convertir, con sus ilustraciones, en una obra de arte el primer libro "A mi manera", de la colección El Escorial: luz y arte, que escribí gracias a su apoyo e impulso. Y es que yo pienso sinceramente que el libro bien decorado no es, quizá, absolutamente necesario para nuestra vida, pero lo cierto es que nos proporciona tan ilimitado placer que debemos guardarlo como una de las cosas más valiosas en cuya producción debería el hombre sensato poner todo su empeño.

Poner en valor el libro de papel es uno de mis proyectos para el año que estamos a punto de estrenar.
Un fuerte abrazo para todos mis lectores y ¡Feliz Año Nuevo!



domingo, 18 de diciembre de 2016

EL CISNE NEGRO

Llevaba mucho tiempo imaginando un lugar así al que poder ir cualquier día de diario a reponer fuerzas, a charlar con alguna amiga, a sentarme tranquilamente a ojear libros que luego me llevaría a casa o, simplemente, a hacer un alto en el camino, pero lo veía muy lejano. Hace unos días, mi amigo el pintor Borja Echevarría, que me conoce muy bien, me dijo que ya habían abierto "el lugar de mis sueños" y que tenía que ir a conocerlo lo antes posible porque me iba a encantar; ofrecía exactamente todo lo que yo estaba esperando, no me defraudaría...

Como siempre, le hice caso y fui inmediatamente. Atravesé el Mercado y llegué al callejón en cuya esquina estaba "El Cisne Negro", una librería-tetería, pequeñita, pero con mucho encanto. Entré y conocí a Mer y a Gonzalo, sus dueños, que me recibieron con naturalidad y cordialidad. Nos sentamos en una de las mesitas y decidimos que sería una buena idea hablar de mi cuarto libro...

Dicho y hecho: ayer sábado, por la tarde, nos reunimos un pequeño, pero muy selecto, grupo formado por los lectores, los libreros y la escritora. Como decía Chesterton, "toda amistad verdadera comienza con el fuego, la comida, la bebida y con la aceptación de la lluvia y la escarcha".
En realidad fue una charla en la que más tarde intervenimos todos. La buena energía circulaba libremente entre unos y otros y nos sentíamos muy bien. Este tipo de "saloncitos" son escenarios magníficos para poder gozar de buena compañía y conversación.
Ellos nos ofrecen té, chocolate o café, es decir, las bebidas conocidas como "intelectuales", pues nos mantienen despiertos, favorecen la locuacidad, estimulan el sistema nervioso y reducen  la fatiga mental. También se pueden degustar exquisitas delicatessen, por lo que el dulce también está presente. No olvidemos que los chinos afirman que ayuda a digerir los alimentos, es sedante, quita los espasmos, nutre la energía mental y, como consecuencia, la espiritual.

Ayer, alerededor de un humeante chocolate con canela y un riquísimo bizcocho de dátiles y nueces, compartimos mesa, nos abrimos, nos aproximamos, aumentamos nuestra intimidad y nos sentimos "en casa". Todos entramos en la dimensión del "sentir" y es que "el sentimiento" aporta una gran riqueza a la razón, facilita mucho la comprensión global de las cosas. El ser humano necesita comprender y ser comprendido y una buena taza de té, chocolate o café nos hace sentir más flexibles, más expandidos, más tolerantes.
Decía Grimon de la Reynière: "Los placeres del dulce son los primeros que se conocen, los que más tarde se abandonan y los que más a menudo se pueden saborear. ¿Podría decirme lo mismo del resto?"
Creo que es una buena noticia que en la calle San Quintín, 6 de San Lorenzo de El Escorial, podamos gozar de un lugar que nos brinda la posibilidad de gozar de todo lo que he contando junto a buenos libros.

domingo, 25 de septiembre de 2016

LOS PASEOS DEL ARTE

Ahora que acabamos de estrenar el otoño, sale a la luz una idea que hace tiempo venía madurando: "Los Paseos del Arte". Ellos me servirán para tener un contacto directo con mis lectores mientras los acompaño. A lo largo de una hora, iremos viendo los lugares de los que hablo en mi libro "A mi manera" (1º de la colección El Escorial: luz y arte) y comentaremos la Historia, la arquitectura, el paisaje y el paisanaje de El Escorial (tanto de San Lorenzo como de la Villa). La ilustración es del pintor Borja Echevarría.

Éste año, la emblemática escritora y periodista Jane Jacobs, muy sensibilizada con el urbanismo, habría cumplido 100 años el 4 de mayo (nació en 1916). Siempre la he admirado por haberse enfrentado al mismísimo Robert Moses (el master builder de principios del siglo XX: autopistas, ciudades dormitorio y fragmentadas sin barrios, sin calles...) con la fuerza que le daba el sentido común y el civismo avanzado.

Como ella, creo que es muy importante sentirse bien en el lugar en el que se vive formando parte de una comunidad, pues el ser humano es sociable por naturaleza y el bienestar emocional personal repercute en el colectivo. Además, tanto callejeando como paseando por jardines o por el campo, mi lema es: "aprender paseando y pasear aprendiendo", pero de una forma dinámica y divertida, viviendo la cultura como algo cercano e interesante, sintiendo el pulso de la vida cotidiana e ir aplicando una crítica constructiva.
Como decía Confucio: "dímelo y lo olvidaré, muéstramelo y lo recordaré, involucramé y aprenderé".

. Primer Paseo del Arte: sábado 1 de octubre, de 12 a 1. Se partirá del kiosco de libros "El Molino de Papel" (c/ Floridablanca, 3, San Lorenzo de El Escorial) y allí terminará el trayecto. De 1 a 2: firmaré libros y charlaré con los lectores-paseantes.

. "No importa la lentitud con la que avancemos siempre y cuando no nos detengamos".

sábado, 17 de septiembre de 2016

VIDA SENCILLA

Mirando a través de la ventana, ahora que se va acercando el otoño, contemplo y reflexiono acerca de por qué me gusta llevar una vida sencilla:
. mi proposito en la vida es "ser yo misma"
. la experiencia del mundo es mi mejor maestro
. cubro mis necesidades básicas
. vigilo los excesos y falsas necesidades
. medito a diario
. vivo de forma natural
. ando, como sano y con horarios
. contemplo y me maravillo de la unidad subyacente en todo

La ilustración es de mi gran amigo el pintor Borja Echevarría, el que me impulsó a escribir mi primer libro y a quien estoy infinitamente agradecida. Siempre hay alguien que te empuja a dar "el saltito" cuando estás dudando a la hora de pasar a la otra orilla...
Gracias, Borja.