En el año 2013, se celebró el bicentenario de la publicación de la novela de Jane Austen "Orgullo y Prejuicio". En su corta vida, la famosa escritora inglesa residió en varias ciudades al sur de Inglaterra. Ella había nacido en Steventon pero Bath, Chawton y Winchester la vieron crecer, escribir y fallecer...
En Bath, sólo vivió de 1801 a 1805, sin embargo, esta ciudad del condado de Somerset tuvo una gran infuencia en ella.
En Bath, los edificios color miel se elevan entre las colinas. Su centro histórico es fácil de recorrer y fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1987. Sus termas romanas, halladas en 1775, son uno de los vestigios más importantes de la antigua Britania romana. El complejo termal fue erigido en los siglos I y V en la antigua colonia romana de Aquae Sulis, alrededor de una fuente natural de la que el agua mana a 46º. Al lado, el "Pump Room" es un clásico salón de té del siglo XVIII que se conserva en perfecto estado.
A la abadía del siglo XV y al elegante Royal Theatre se llega por calles llenas de establecimientos donde se degustan las especialidades locales (desde quesos y cervezas elaborados de forma artesanal hasta deliciosos "bunns" (bollitos) que se sirven en acogedores saloncitos de té, como el de Sally Lunn´s, que fue inaugurado en un edificio del siglo XV y era frecuentado por Jane. La céntrica y comercial Milsom Street conduce a Jane Austen Centre, que ocupa una de las casas en las que vivió la escritora y muestra sus objetos personales. En él se desarrollan diferentes actividades (talleres, conferencias, lecturas, bailes de época...).
Después de fallecer su padre se fue primero a Southampton y en 1809 se trasladó a Chawton (a unos 129 kms). Allí se instaló en un cottage sencillo con un pequeño jardín que hoy es un museo. En esa casita alcanzó su madurez literaria escribiendo sus obras más conocidas (Orgullo y Prejuicio; Sentido y Sensibilidad; Mansfield Park; Emma y Persuasión).
Enferma de tuberculosis fue trasladada a un sanatorio de Winchester, donde falleció a los 41 años. Fue enterrada en la catedral del siglo XI bajo una losa de piedra.
Conozco todos esos lugares, he estado en ellos y he tenido la impresión de que era recibida por una gran amiga. Su estilo impregna todas las casas en las que vivió y el entorno está igual que cuando ella escribía. Son espacios tranquilos y sosegados que le servían de inspiración, pero no dejaba de ser una sutil observadora de la realidad de su época y de hacer una crítica llena de fina ironía de las cosas que no la acababan de convencer... Jamás habría imaginado que las mujeres del siglo XXI la sigamos leyendo con tanto placer.
jueves, 14 de junio de 2018
RECORDANDO A JANE
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domingo, 10 de junio de 2018
THE NATIONAL TRUST
The National Trust for places of historic interest or natural beauty (Fundación Nacional para lugares de interés histórico o belleza natural) es una Organización, fundada con la intención de conservar y revalorizar los monumentos y lugares de interés colectivo, que interviene en Inglaterra, País de Gales, Isla de Man y el Norte de Irlanda; en Escocia opera el National Trust for Scotland.
Creada en 1895, se convirtió - un siglo más tarde - en la Organización de este tipo más importante de Europa y la segunda propietaria de bienes inmuebles privados del Reino Unido, después de la Corona. Posee 250000 hectáreas de tierra y 1200 kms de costas, adquiridas a través del proyecto de protección Neptune.
Cada miembro perteneciente a la Organización paga 60 € al año y las familias 110 €. Sus recursos proceden de sus inversiones financieras y de las rentas de sus propiedades. Se venden propiedades de menor importancia y se arreglan y alquilan las mejor situadas, como por ejemplo Barrington Court.
Consagra el 11% de su presupuesto anual al reclutamiento de miembros, a la publicidad y a la comunicación. Su logo con la ramita de roble es reconocido en todo el país y en todo el mundo.
Esta Organización, sin ánimo de lucro, basa su éxito en la contratación de voluntarios a los que cuida de forma muy especial garantízándoles un marco de calidad y una formación de alto nivel. Cada uno desarrolla su papel sabiendo que su labor está complementada con equipos permanentes de arquitectos, obreros, juristas, restauradores, contables...
Se actúa con una gran flexibilidad de gestión de las distintas propiedades. Basándose en la conservación para las generaciones futuras, está clara su voluntad de desarrollo así como la inserción en la cultura local. Tanto las magníficas mansiones como las casitas más sencillas son inseparables de la historia y la sensibilidad de las personas que las han habitado y su cuidado y protección está muy arraigado en la cultura británcia. En todas ellas se ha reducido el impacto mediomabiental con soluciones creativas.
Siempre que veo estas "botitas", que compré en una de las deliciosas tiendas del National Trust, me estimulan para tomar ejemplo de esta Organización que se sigue manteniendo a través del tiempo basándose en la consciencia y responsabilidad (personal y colectiva). Son un ejemplo de constancia, esfuerzo y humor que me alientan a seguir adelante y me inspiran para aportar mi granito de arena a la hora de mejorar la sociedad en la que vivo...
Creada en 1895, se convirtió - un siglo más tarde - en la Organización de este tipo más importante de Europa y la segunda propietaria de bienes inmuebles privados del Reino Unido, después de la Corona. Posee 250000 hectáreas de tierra y 1200 kms de costas, adquiridas a través del proyecto de protección Neptune.
Cada miembro perteneciente a la Organización paga 60 € al año y las familias 110 €. Sus recursos proceden de sus inversiones financieras y de las rentas de sus propiedades. Se venden propiedades de menor importancia y se arreglan y alquilan las mejor situadas, como por ejemplo Barrington Court.
Consagra el 11% de su presupuesto anual al reclutamiento de miembros, a la publicidad y a la comunicación. Su logo con la ramita de roble es reconocido en todo el país y en todo el mundo.
Esta Organización, sin ánimo de lucro, basa su éxito en la contratación de voluntarios a los que cuida de forma muy especial garantízándoles un marco de calidad y una formación de alto nivel. Cada uno desarrolla su papel sabiendo que su labor está complementada con equipos permanentes de arquitectos, obreros, juristas, restauradores, contables...
Se actúa con una gran flexibilidad de gestión de las distintas propiedades. Basándose en la conservación para las generaciones futuras, está clara su voluntad de desarrollo así como la inserción en la cultura local. Tanto las magníficas mansiones como las casitas más sencillas son inseparables de la historia y la sensibilidad de las personas que las han habitado y su cuidado y protección está muy arraigado en la cultura británcia. En todas ellas se ha reducido el impacto mediomabiental con soluciones creativas.
Siempre que veo estas "botitas", que compré en una de las deliciosas tiendas del National Trust, me estimulan para tomar ejemplo de esta Organización que se sigue manteniendo a través del tiempo basándose en la consciencia y responsabilidad (personal y colectiva). Son un ejemplo de constancia, esfuerzo y humor que me alientan a seguir adelante y me inspiran para aportar mi granito de arena a la hora de mejorar la sociedad en la que vivo...
viernes, 1 de junio de 2018
EN MARCHA
En cada instante de nuestra vida tenemos que elegir entre una dirección u otra y, para elegir lo mejor, hemos de utilizar nuestra capacidad de discernimiento. Sabemos que lo que no crece decae, lo que no va a mejor va a peor y si alguien se para, se estanca, llega la decadencia, la destrucción...
Los cambios sí son posibles si sabemos equilibrar la razón con el corazón, la compasión con la justicia, la libertad con una buena estructuración... de esa forma, la mentalidad de muchas personas irá cambiando hasta que alcance la suficiente masa crítica como para que se produzcan los esperados cambios que permitan resolver los problemas de forma diferente.
No sólo formamos parte de la familia biológica sino que también pertenecemos a la gran familia humana: todos estamos "interconectados" y es más inteligente fomentar la unión que la separación. Hay que abandonar el caduco individualismo, el racismo, los nacionalismos, los fundamentalismos... que tanto daño hacen al ser humano a nivel personal y colectivo.
Es anacrónico mantener el odio entre las razas, los pueblos, las naciones, las religiones. No caben ya los liderazgos de grandes potencias enfrentadas ni una autoridad suprema despótica, sino una sociedad formada por ciudadanos responsables. Para "exigir", primero tenemos que contribuir con ideas, iniciativas o acciones que sirvan para la construcción de un mundo mejor. No hay que echar balones fuera y tener a los políticos (que salen de la sociedad que formamos nosotros) como chivos expiatorios. Todos somos responsables de que las cosas vayan a mejor o a peor.
No creo que haya peor contaminación y que haga el ambiente más axfisiante que las personas cuyo deporte favorito es la lamentación con buenas dosis de pesimismo, ansiedad e inacción. Los cambios son posibles siempre que, primero, cambie la propia persona. Si quieres cambio, ¡sé tú el cambio!
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jueves, 31 de mayo de 2018
MAMÁ
Cuando un niño es concebido, sus ritmos empiezan a armonizarse con los de la naturaleza a través de la fisiología de la madre. A lo largo del embarazo, e incluso después de que el niño haya nacido, su ritmo cardíaco se sincroniza (armoniza) con el ritmo cardíaco de la madre y continuará haciéndolo mientras esté cerca de ella. Partiendo de la base de que el cuerpo del niño forma parte del universo, la principal misión de una madre es favorecer al máximo que los ritmos de la vida del niño coincidan con los de la naturaleza, pues así le facilitará - desde la cuna - una vida sana y fácil de vivir.
Por otra parte, también sabemos que cualquier estímulo sensorial cambia la química de nuestro cuerpo-mente en menos de una centésima de segundo y por eso la madre debe elegir los estímulos más adecuados para que influyan en su hijo de la forma más favorable. Las famosas "nanas" o "canciones de cuna", por ejemplo, son melodías que van directas al corazón e influyen en su ritmo, en las ondas cerebrales, en la tensión arterial, en las contracciones del estómago y en el sueño (porque adormecen).
Para el niño, la madre representa la naturaleza y si no la representa correctamente el pequeño ignorará que existen unos límites que no se deben sobrepasar y se perderá. Una buena mamá conserva toda su dulzura, pero cuando es necesario se muestra intransigente pues sabe que las leyes universales no se modifican para él (si pone su dedito en el fuego o el hielo tendrá que asumir las consecuencias de las leyes físicas del calor o el frío).
La palabra mamá viene de madre y madre de Deméter, la diosa de griega de las cosechas que adoptó el nombre de Ceres en la cultura romana. Se la representaba como una mujer guapa y serena, de cabellos dorados, vestida con túnica azul y sentada con postura maternal. Personificaba tanto el arquetipo de madre como el instinto materno y era proveedora no sólo de alimentos sino de sustento espiritual.
Mamá nos quiere como somos, nos hace ver con claridad que somos dignos de amor y que la existencia nos ama, pero que tenemos que guardar las reglas del juego limpio para crecer y evolucionar con normalidad. "La Declaración de Sentimientos" se presentó en la primera Convención sobre los Derechos de las Mujeres y, desde entonces, hemos adquirido derechos y también obligaciones; nuestro sentido maternal nos dice que muchos males de la comunidad se remontan a la falta de cariño y de control que se han transmitido en la infancia, por eso creo que es importante volver a poner en valor la maternidad en el más amplio sentido del término y dar más importancia a lo esencial que a lo superflúo a la hora de enfocar nuestro papel de madres con sabiduría ancestral (razón y corazón).
Por otra parte, también sabemos que cualquier estímulo sensorial cambia la química de nuestro cuerpo-mente en menos de una centésima de segundo y por eso la madre debe elegir los estímulos más adecuados para que influyan en su hijo de la forma más favorable. Las famosas "nanas" o "canciones de cuna", por ejemplo, son melodías que van directas al corazón e influyen en su ritmo, en las ondas cerebrales, en la tensión arterial, en las contracciones del estómago y en el sueño (porque adormecen).
Para el niño, la madre representa la naturaleza y si no la representa correctamente el pequeño ignorará que existen unos límites que no se deben sobrepasar y se perderá. Una buena mamá conserva toda su dulzura, pero cuando es necesario se muestra intransigente pues sabe que las leyes universales no se modifican para él (si pone su dedito en el fuego o el hielo tendrá que asumir las consecuencias de las leyes físicas del calor o el frío).
La palabra mamá viene de madre y madre de Deméter, la diosa de griega de las cosechas que adoptó el nombre de Ceres en la cultura romana. Se la representaba como una mujer guapa y serena, de cabellos dorados, vestida con túnica azul y sentada con postura maternal. Personificaba tanto el arquetipo de madre como el instinto materno y era proveedora no sólo de alimentos sino de sustento espiritual.
Mamá nos quiere como somos, nos hace ver con claridad que somos dignos de amor y que la existencia nos ama, pero que tenemos que guardar las reglas del juego limpio para crecer y evolucionar con normalidad. "La Declaración de Sentimientos" se presentó en la primera Convención sobre los Derechos de las Mujeres y, desde entonces, hemos adquirido derechos y también obligaciones; nuestro sentido maternal nos dice que muchos males de la comunidad se remontan a la falta de cariño y de control que se han transmitido en la infancia, por eso creo que es importante volver a poner en valor la maternidad en el más amplio sentido del término y dar más importancia a lo esencial que a lo superflúo a la hora de enfocar nuestro papel de madres con sabiduría ancestral (razón y corazón).
jueves, 17 de mayo de 2018
LA QUINTAESENCIA
Cuando se extrae mineral de hierro, de cobre, etc., son necesarias toneladas de ese mineral para obtener una cierta cantidad de metal. Para obtener unos litros de esencia de flores también es necesaria una gran cantidad de pétalos. Es preciso, pues, gran cantidad de material bruto para obtener una cantidad muy pequeña de lo más precioso, la "quintaesencia".
Cuando el ser humano se controla, se domina, orienta sus energías y las dirige a regiones superiores, trabaja con el pensamiento para obtener la quintaesencia de las cosas, ya que sabe que, sin ella, no hay sentido ni placer. No es la cantidad de materia lo que da sentido a la vida, sino su "calidad", su quintaesencia (la cantidad es del mundo material y la calidad del espiritual).
El que ha llegado a obtener la quintaesencia de su propia vida es como un frasco pequeñito del que se emana un perfume inagotable, algo precioso que irradia inagotablemente: un gramo de esa materia preciosa y multitud de partículas se escapan al espacio sin que ella misma pueda disminuir, pues la quintaesencia del hombre es su espíritu.
El proceso de destilación se lleva a cabo extrayendo sabiduría de la experiencia y reconvirtiendo todo lo negativo en una conciencia superior. Con ello, obtenemos grandes ventajas: la salud mejora al no desgastar nuestra energía en una desarmonía interna y externa; nos purificamos y desintoxicamos dejando ir todo lo negativo para dar espacio a lo nuevo y bueno que está a punto de llegar (por la ley de la atracción, nos es devuelto todo lo que damos).
La palabra "quinta essentia" significa quinta esencia. Los cristales y las piedras preciosas están hechas de la quintaesencia de la tierra; la quintaesencia del agua son las flores y la del aire, los pájaros; la quintaesencia del fuego son las personas más evolucionadas que transmiten su sabiduría y experiencia a los demás y la unión de todas ellas es la quintasencia "etérica".
Me pregunto cuánta gente, actualmente, se ha parado a pensar que no podemos vivir separando lo espiritual de lo material, lo de arriba de lo de abajo, el cielo de la tierra. Sólo dando importancia a la calidad (cualidad) daremos el salto cualitativo que se necesita para avanzar, para evolucionar. Si queremos un verdadero cambio, primero tenemos que cambiar nosotros...
Cuando el ser humano se controla, se domina, orienta sus energías y las dirige a regiones superiores, trabaja con el pensamiento para obtener la quintaesencia de las cosas, ya que sabe que, sin ella, no hay sentido ni placer. No es la cantidad de materia lo que da sentido a la vida, sino su "calidad", su quintaesencia (la cantidad es del mundo material y la calidad del espiritual).
El que ha llegado a obtener la quintaesencia de su propia vida es como un frasco pequeñito del que se emana un perfume inagotable, algo precioso que irradia inagotablemente: un gramo de esa materia preciosa y multitud de partículas se escapan al espacio sin que ella misma pueda disminuir, pues la quintaesencia del hombre es su espíritu.
El proceso de destilación se lleva a cabo extrayendo sabiduría de la experiencia y reconvirtiendo todo lo negativo en una conciencia superior. Con ello, obtenemos grandes ventajas: la salud mejora al no desgastar nuestra energía en una desarmonía interna y externa; nos purificamos y desintoxicamos dejando ir todo lo negativo para dar espacio a lo nuevo y bueno que está a punto de llegar (por la ley de la atracción, nos es devuelto todo lo que damos).
La palabra "quinta essentia" significa quinta esencia. Los cristales y las piedras preciosas están hechas de la quintaesencia de la tierra; la quintaesencia del agua son las flores y la del aire, los pájaros; la quintaesencia del fuego son las personas más evolucionadas que transmiten su sabiduría y experiencia a los demás y la unión de todas ellas es la quintasencia "etérica".
Me pregunto cuánta gente, actualmente, se ha parado a pensar que no podemos vivir separando lo espiritual de lo material, lo de arriba de lo de abajo, el cielo de la tierra. Sólo dando importancia a la calidad (cualidad) daremos el salto cualitativo que se necesita para avanzar, para evolucionar. Si queremos un verdadero cambio, primero tenemos que cambiar nosotros...
miércoles, 2 de mayo de 2018
EN CASA
A todos nos pasa que, de vez en cuando, tenemos una crisis de fatiga y eso es bueno, es sanador. Podemos sentirnos tristes, deprimidos, cansados, destemplados, en baja forma... y sabemos que, para recuperarnos, necesitamos calma, paz y sosiego. El ser humano es como un árbol, tiene la facultad de florecer, pero necesita tiempo y espacio para cultivarse, para dar de sí todo lo que es capaz.
La famosa frase inglesa "home, sweet home" (hogar, dulce hogar) lo dice todo. Ella nos transmite que el hogar es un concepto que abarca mucho más que las cuatro paredes de la casa física. En el dulce hogar, se pueden amortiguar los peores dolores y sufrimientos que, a veces, experimentamos en la vida.
En casa, sentimos esa energía femenina, sutil y reparadora, a la que hay que entregarse por completo, ponerse en sus manos y permitir que todo lo negativo vaya saliendo, capa a capa, hasta que nos vayamos sientiendo recuperados. Un caldito, un ponche, una mantita, la bolsa de agua caliente... son remedios caseros deliciosos para recuperar el calor y la fuerza que nos habían abandonado.
No olvidemos que la palabra hogar está relacionada con el fuego, el calor y la vida. El fuego es el elemento que mejor representa la fuerza vital, la que nos proporciona vitalidad, bienestar, optimismo y paz; la paz da fuerza y la fuerza plenitud.
Termina el largo "puente" con el desenfreno de ir y venir buscando fuera lo que tenemos tan cerca. El nerviosismo, las prisas, los atascos, la falta de tiempo... ¿eso es descansar? Me temo que no. De vez en cuando hay que volver a la quietud y a la calma, sólo así podremos ir desarrollando el arte más importante de todos, "el arte de vivir".
La famosa frase inglesa "home, sweet home" (hogar, dulce hogar) lo dice todo. Ella nos transmite que el hogar es un concepto que abarca mucho más que las cuatro paredes de la casa física. En el dulce hogar, se pueden amortiguar los peores dolores y sufrimientos que, a veces, experimentamos en la vida.
En casa, sentimos esa energía femenina, sutil y reparadora, a la que hay que entregarse por completo, ponerse en sus manos y permitir que todo lo negativo vaya saliendo, capa a capa, hasta que nos vayamos sientiendo recuperados. Un caldito, un ponche, una mantita, la bolsa de agua caliente... son remedios caseros deliciosos para recuperar el calor y la fuerza que nos habían abandonado.
No olvidemos que la palabra hogar está relacionada con el fuego, el calor y la vida. El fuego es el elemento que mejor representa la fuerza vital, la que nos proporciona vitalidad, bienestar, optimismo y paz; la paz da fuerza y la fuerza plenitud.
Termina el largo "puente" con el desenfreno de ir y venir buscando fuera lo que tenemos tan cerca. El nerviosismo, las prisas, los atascos, la falta de tiempo... ¿eso es descansar? Me temo que no. De vez en cuando hay que volver a la quietud y a la calma, sólo así podremos ir desarrollando el arte más importante de todos, "el arte de vivir".
domingo, 29 de abril de 2018
LOS CAFÉS VIENESES
Uno de los primeros Cafés de Viena fue creado por un armenio, J.Théodat y los griegos, más tarde, se hicieron con el monopolio del servicio y la comercialización del café. La nueva bebida fue muy bien recibida por la población y el número de establecimientos creció rápidamente. En 1819, la ciudad contaba con 150 de los cuales unos 25 estaban en el centro. En 1900, había 600 y los clientes eran casi exclusivamente hombres, pues eran lugares de encuentro en los que, además, se jugaba y se fumaba.
Llegaron a su apogeo a finales del siglo XIX y principios del XX. Se convirtieron en los lugares elegidos por los escritores, politicos, diplomáticos y artistas para vivir y trabajar en ellos y se les llamaba kaffeehauslitteraten. La kaffeehaus era algo típicamente vienés que no se encontraba en ningún otro lugar del mundo, una especie de club democrático accesible a todos por el módico precio de una taza de café; en él, uno podía sentarse durante horas, dicutir, escribir, jugar a las cartas, ocuparse de su correo y, sobre todo, consultar un número ilimitado de periódicos y de revistas.
Para los vieneses, el Café es como un segundo salón, van allí todos los días para leer los periódicos, trabajar, encontrarse con amigos, hacer una pausa en una mañana de compras... para ver y ser visto. Por las tardes, van a tomar el aperitivo a partir de las cinco y, si tienen suerte, pueden encontrar a un pianista con smoking interpretando música vienesa.
Tomar un café con una deliciosa tarta, rodeados de un ambiente íntimo y señorial es un verdadero placer. Madera, grandes murales serigráficos, mesas de mármol, bancos redondeados y tapizados con cálido terciopelo, enormes arañas de cristal y carritos con pasteles forman parte de un decorado lleno de refinamiento y exquisitez. En la actualidad, se puede pedir un "melange" fórmula 1, 2, 3 y 4: un café, dos vasos de agua, tres periódicos y cuatro horas para leerlos, porque esa es la esencia del Café Vienés.
El Sperl es el único que, desde su fundación en 1880, conserva su interior original, de estilo jugendstil, estilo modernista vienés que, superando el historicismo, buscaba la modernidad.
No me extraña lo más mínimo que, en el año 2011, la tradicional cultura de los Cafés Vieneses fuera declarada práctica social en la Lista Nacional del Patrimonio Cultural Intangible de la Unesco. Son lugares que favorecen y enriquecen las relaciones humanas de calidad; estando a gusto, relajados, tranquilos, se saborea no sólo lo material sino lo espiritual. Además entramos en la dimensión del sentir y el sentimiento es una comprensión de orden superior al de la mente.
¿Lo mejor, desde mi punto de vista? Pues que crean el clima adecuado para que se produzca la comprensión, el regalo más valioso que un ser humano puede brindar a otro. No se puede vivir sin comprender y ser comprendido...
Llegaron a su apogeo a finales del siglo XIX y principios del XX. Se convirtieron en los lugares elegidos por los escritores, politicos, diplomáticos y artistas para vivir y trabajar en ellos y se les llamaba kaffeehauslitteraten. La kaffeehaus era algo típicamente vienés que no se encontraba en ningún otro lugar del mundo, una especie de club democrático accesible a todos por el módico precio de una taza de café; en él, uno podía sentarse durante horas, dicutir, escribir, jugar a las cartas, ocuparse de su correo y, sobre todo, consultar un número ilimitado de periódicos y de revistas.
Para los vieneses, el Café es como un segundo salón, van allí todos los días para leer los periódicos, trabajar, encontrarse con amigos, hacer una pausa en una mañana de compras... para ver y ser visto. Por las tardes, van a tomar el aperitivo a partir de las cinco y, si tienen suerte, pueden encontrar a un pianista con smoking interpretando música vienesa.
El Sperl es el único que, desde su fundación en 1880, conserva su interior original, de estilo jugendstil, estilo modernista vienés que, superando el historicismo, buscaba la modernidad.
No me extraña lo más mínimo que, en el año 2011, la tradicional cultura de los Cafés Vieneses fuera declarada práctica social en la Lista Nacional del Patrimonio Cultural Intangible de la Unesco. Son lugares que favorecen y enriquecen las relaciones humanas de calidad; estando a gusto, relajados, tranquilos, se saborea no sólo lo material sino lo espiritual. Además entramos en la dimensión del sentir y el sentimiento es una comprensión de orden superior al de la mente.
¿Lo mejor, desde mi punto de vista? Pues que crean el clima adecuado para que se produzca la comprensión, el regalo más valioso que un ser humano puede brindar a otro. No se puede vivir sin comprender y ser comprendido...
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