jueves, 3 de julio de 2014

CHOPIN

Frédéric Chopin es uno de los compositores de música y pianista que más me gustan. Nació en Polonia (1810) y murió en París (1849). Se formó en el conservatorio de Varsovia y comenzó su carrera en Polonia y Viena, pero prefirió emigrar a París, donde encontró su mayor inspiración. Conoció a Georges Sand, que sería su compañera durante nueve años.

Fue un compositor de música romántica y uno de los pianistas más importantes del siglo XIX. Junto a Franz Liszt creó la técnica moderna del piano e influyó en toda una línea de compositores como Ravel, Debussy...

En la primavera de 1841, dió su primer concierto en la Sala Pleyel y fue tan magistral que Liszt lo comentó en La Gaceta Musical. Pero ya no daría más conciertos en los años siguientes, prefería tocar para sus amigos durante sus numerosas veladas pasadas junto a ellos en su apartamento de la calle Pigalle de París.


De 1836 a 1847, fue el compañero de la escritora Georges Sand (Aurore Dupin, baronesa Dudevant) y llevaron juntos una vida mundana nutriéndose de una  recíproca admiración.

 En noviembre de 1838 partieron para instalarse a vivir en Mallorca con los dos hijos de Georges Sand y, después de unos comienzos muy agradables en una preciosa villa, Chopin fue afectado por una fuerte bronquitis que llegó a ser tuberculosis.

En deplorables condiciones se refugiaron en un monasterio de Valdemosa y fue allí donde compuso su cicle de veinticuatro preludios op. 28 y su segunda balada.

Volvieron a Francia y, de 1829 a 1846, Chopin tuvo una etapa muy feliz, pues compuso en Nohant "La Polonaise Héroique" y la "Barcarolle".


 Pero, en 1847, la pareja, que después de un cierto tiempo ya no mantenía la misma pasión que a los comienzos de su relación, se separó definitivamente. Sólo se volvieron a ver, por casualidad, una vez al año siguiente.

Su estado de salud empeoró por momentos, pero hizo una última gira de siete meses por Inglaterra y Escocia y tuvo la gran satisfacción de conocer a Charles Dickens y de tocar ante la reina Victoria.

Regresó a París gravemente enfermo, pero continuó dando clases, la mayoría de las veces tumbado en un sofá al lado del piano.

Murió un 17 de octubre, en 12 Place Vendôme, a la edad de 39 años...



miércoles, 2 de julio de 2014

SHAKESPEARE

"Tú eres nuestro, tú eres de la Humanidad, no de un pueblo sólo; eres de los privilegiados porque penetraste en nuestros corazones. Nos has mostrado tu alma porque te olvidaste de tí mismo al ver el enorme espectáculo que te ofrecían las nuestras; nos cantaste a nosotros; tú eres nuestro porque nos has mostrado nuestras bondades y nuestras miserias".

Me atrevería a adivinar que ésto es lo que pensaría el público una tarde de 1592, cuando William Shakespeare representaba el papel principal. El día estaba triste y el público, bajo el formato de carniceros, comerciantes, zapateros y gente de todo tipo, bebía cerveza, comía nueces, fumaba sin parar y alborotaba en la "planities", esperando a que empezara la obra. Los elegantes, iban apareciendo en el escenario y se tendían sobre los juncos que en él había, mientras se gastaban bromas. En seguida se izó la bandera y comenzó la representación: "Romeo y Julieta".
Aparecía en escena el protagonista y autor de la obra y, entre los comentarios, se oía: "no ha necesitado ir a Mediodía para comprender lo que son las noches italianas..." De repente, todo el público sintió llegar a su alma el poder del genio, el rayo más potente de la inspiración había dictado aquellos versos que pronunciaba William Shakespeare.

El Conde de Southampton, su mecenas y protector, dijo después de la función: "no se conquista el mundo sólo con las armas, desde hoy Inglaterra será una potencia literaria de primer orden. Hemos visto nacer un genio".
A lo que William respondió: "yo no he hecho nada; el sol da con sus rayos la vida al mundo entero, pero no lo sabe. Si llegase a saberlo, quizá reventase de orgullo y dejaría al Universo sumido en las tinieblas".

 Éste es mi pequeño homenaje dentro de las celebraciones del 450 aniversario del nacimiento de William Shakespeare, autor que nació y falleció el día de San Jorge, patrón de Inglaterra. Creo que, en esta magnífica persona se dieron, desde el primer momento, todas las circunstancias para decir que había llegado al mundo en el lugar adecuado y en el momento oportuno, no en vano, su pueblo natal Stratford-upon-Avon se encuentra en la zona conocida como "el corazón de Inglaterra".

Fue un auténtico creador de palabras pues se encontró con un idioma libre en el que pudo inventar, crear, sirviéndose, tanto del vivísimo lenguaje del pueblo (que tenía perfectamente asimilados los dialectos germánico-escandinavos o el franco-normando de los invasores del siglo XI) como del cultivado de los círculos más selectos. Todo ello lo supo mezclar con su genio absoluto y su destreza inigualable.

Su viva imaginación y "el don de deleitar", apoyado en su gran talento era lo que mejor le definía. Cuando le conoció Ricardo Burbage, el primer actor trágico de su tiempo, le dijo que contaba con buena presencia, hermosa y potente voz, ademanes distinguidos y otras cualidades que le permitirían llegar a ser un buen actor.

Ocho actores de la Compañía del Globe recorren 205 naciones y regresarán dentro de dos años a Inglaterra (de donde partieron el 23 de abril). En todas ellas representarán a Hamlet, tragedia que fue puesta en escena en un barco mientras rozaba la costa de Yemen y que se llevó por todo el norte de Europa. Visitarán, desde Elnisore, la ciudad portuaria danesa donde se sitúa la trama de la obra, hasta El Gran Valle del Rift, zona en la que el autor inglés afirmaba que se hallaba "la cuna de la vida".

Poeta, actor y dramaturgo, William Shakespeare cumplió su destino a la perfección, pues, como él mismo decía:" el mundo es sólo un teatro en el cual cada uno debe representar su papel".


martes, 1 de julio de 2014

MONET


Monet es uno de mis pintores favoritos y, además, le admiro porque fue capaz de cumplir su sueño en vida y dejarlo para la posteridad.

Al norte de Francia, en la alta Normandía, en la ribera occidental del Sena y a unos 80 kms de París, se encuentra "Giverny", localidad a la que se trasladó en 1883. Primero alquiló una casa y más tarde la compró. La pintó de rosa con las ventanas azules e instaló su taller de pintura en el granero. La huerta y el jardín eran sus lugares favoritos.

Pintaba "à plein air" (al aire libre), bajo la luz del sol. Plasmaba los efectos de la luz sobre los objetos, los cambios, las vibraciones... por eso su pintura me transmite una vitalidad llena de armonías.

"El motivo, para mí, es del todo secundario, lo que quiero representar es lo que existe entre el motivo y yo".


 
Amante de la cultura y el arte japonés, construyó un jadín "a la oriental" con un puente y con nenúfares. Allí se dejaba iluminar por una luz limpia que incidía en el agua y en todo lo que le rodeaba, lo que le llevaba a crear verdaderas sinfonías cromáticas.

Sabía que la luz varía con el paso del tiempo y que se producen múltiples efectos que él intentaba rescatar con su ágil y rápida pincelada.


          Durante toda su vida se mantuvo fiel al Impresionismo.

lunes, 30 de junio de 2014

MARIE DE FRANCE

En realidad se llamaba Marie de Champagne (1144-1198) y era hija de Leonor de Aquitania y de Luis VII de Francia.

La Princesa de los Trovadores fue cuidada, desde muy pequeña, por las damas de la corte, mientras sus padres se iban a la segunda Cruzada a Tierra Santa.

Se sabe poco de su vida personal, pero lo cierto es que es la escritora francesa más famosa de todos los tiempos.

Lo más conocido de su obra son los Lais, narraciones breves sin intención moralizante ni didáctica, organizadas alrededor de una aventura, es decir un acontecimiento que sumerge al héroe en una prueba de carácter excepcional. María puso algunos por escrito pues su origen era oral. La palabra original era laid: pequeños poemas líricos cantados o recitados por un juglar de lengua celta que relataban una historia muy conocida por el público.

Para conservarlos para la posteridad, María los escribió con alguna variación, pues no llevaban el texto cantado y los tradujo al anglo-normando. Lo realmente importante para ella no eran la melodía o el canto, sino la historia en sí misma.

Los cuentos son doce, de extensión variable y ambientados en un mundo fantástico y maravilloso de Bretaña. Todos ellos constan de prólogo, relato y epílogo. El amor es el tema central y suele ser secreto e imposible, lleno de dificultades y obstáculos y, generalmente, con un final trágico.

El que más me gusta es "Lanval" que trata del amor entre un caballero mortal y un ser sobrenatural. Se encuadra en los llamados cuentos enigmáticos.

La acción es sencilla y lineal, con ausencia de diálogo y esencialmente medieval. Su lectura es breve y las aventuras nos atraen desde el primer instante. Los cuentos orales era propios de la tradición bretona y María los refundió con la tradición literaria escrita, especialmente la lírica cortés cabelleresca. También los une a la poesía culta medieval y algunos de ellos hablan de la leyenda artúrica.

Elegantes, poéticos, evocadores y con elementos mágicos y fantásticos que Marie puso de moda como género literario y  que se extendió por toda Europa.





     

CHRISTINE DE PISAN

Christine de Pisan (1364-1430) fue la primera mujer en  la historia que recibió dinero por sus escritos. En principio, lo hizo por necesidad, pues tuvo que hacerse cargo de su familia y sacarla adelante.

Docta, ilustrada y preparada, gracias a su padre, profesor de la Universidad de Bolonia, que fue llamado más tarde por Carlos V de Valois en calidad de médico y astrónomo.

Christine tuvo a su disposición, en la corte, tutores privados y se educó en un ambiente claramente humanista, rico en nuevas ideas y en un retorno al amor por el conocimiento.

Hablaba italiano (lengua materna), latín y francés, idioma elegido para escribir sus obras.

Además de enviudar a los diez años de casada, tuvo que afrontar pleitos en soledad y perder gran parte de su patrimonio, por lo que pensó que escribiendo se ganaría la vida y desarrollaría su verdadera vocación.

Sus primeros escritos fueron Baladas Amorosas, pues a los quince años se había casado, muy enamorada, de un joven noble que conoció en la corte francesa. Cuando tenía veinticinco años su marido falleció a causa de la peste y se centró en escritos que hablaban más del dolor y la soledad...

Más tarde, incluyó aspectos filosóficos, políticos, mitológicos, de amor cortés y, a partir de 1399 empezó a escribir sobre los derechos de las mujeres (obras que siguen sorprendiendo por su actualidad). En 1405 escribió  su obra más importante "La Ciudad de las Damas" en la que se enfrentaba al sistema misógino y se pronunciaba abiertamente a favor de los derechos de las mujeres.

Narra como, estando en su estudio, vienen a visitarla tres damas que le exhortan
a confiar en su propia experiencia y le ayudan a rebatir las acusaciones de corte patriarcal. Desde el punto de vista laico representan la razón, la rectitud y la justicia y, desde el punto de vista teológico, la fe, la esperanza y la caridad.

Su propósito es construir una ciudad-fortaleza que reuna a las mujeres más virtuosas de todos los tiempos para defenderse de las agresiones masculinas. Primero, hay que limpiar el terreno de los ataques misóginos y luego erigir los edificios y la fortaleza en el terreno más propicio: "el campo de las letras". Los cimientos serán los ejemplos de las mejores; la argamasa, la tinta y la azada, la inteligencia.

La tarea compete a todas las mujeres, pues es un trabajo colectivo nacido del compromiso. La razón es la que guiará la construcción y tendrán derecho a recibir la misma educación, que es la que facilita vivir en igualdad (tanto de sexos como de clases).

Impresiona, en pleno siglo XXI, la claridad de ideas y firmeza de argumentos de una mujer de la baja Edad Media que se atrevió a introducirse en el campo más y mejor reservado por los hombres, el de las letras.

Christine no sólo escribía y copiaba textos, sino que además los ilustraba ella misma con maravillosas miniaturas. Llevaba a cabo todo el proceso de creación y difusión y cuidaba y defendía su obra como un verdadero tesoro para las mujeres de todos los tiempos (su obra es atemporal).

"El Dechado de Juana de Arco" (coetánea) fue su última obra y aúnaba en la pucelle (doncella) todas las virtudes posibles.

Fallecía, a los 66 años, en el monasterio de Poissy y creo que su mejor legado es la necesidad del "espacio femenino".






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domingo, 29 de junio de 2014

RETRATO DE JANE AUSTEN

Hasta ahora, las imágenes que más me cuadraban acerca de una de mis escritoras favoritas, Jane Austen, era la de un boceto que le hizo su querida hermana Cassandra en 1810 y una adaptación de éste, en 1870, para la portada de su primera biografía escrita por James Andrews.

 Sin embargo, acabo de descubrir que en 1911 la escritora Paula Byrne recibió de su marido, el estudioso de Shakespeare Jonathan Bate, un retrato inédito de Jane que data de 1815, dos años antes de su fallecimiento. Lo compró en una subasta y es un dibujo en grafito sobre vitela que formó parte, durante muchos años, de una colección privada y se vendió al mejor postor como "un retrato imaginario de Jane Austen".

 Detrás del cuadro pone Miss Jane Austin (la otra forma de escribir Austen) y, aunque esto no es ninguna prueba irrefutable, bien es verdad que historiadores de arte, especialistas de moda, analistas forenses y los tres académicos que más saben sobre el mundo de Austen, creen que la imagen puede ser real. Es mucho más verosímil que el rostro del cuadro exprese los profundos sentimientos que ella manifestaba en sus cartas:
"me enorgullezco de mi escritura y me desespera que no sea tomada en serio" .

La nueva obra descubierta nos muestra a una escritora poderosa, una mujer cómoda en su papel y, además, al fondo se ve la Abadía de Wetsminster, de Londres, lugar en el que ella estaba pasando una temporada por las mismas fechas en casa de su hermano Henry...























sábado, 28 de junio de 2014

KATE GREENAWAY

Me encanta esta ilustradora y escritora de libros infantiles que nació en Londres en 1846, en la época victoriana, y que fue una avanzada. Su padre, dibujante y grabador de madera, al ver las aptitudes de la niña para el dibujo (le encantaba dibujar muñecas y su vestuario), la estimuló e impulsó mandándola a a una escuela de arte en Kensington. Su madre tenía una tienda de ropa de niños, por lo que no es extraño que la autora escribiera literatura infantil.

Después de estudiar en la Royal School of Arts, publicó una serie de tarjetas navideñas  que pronto se hicieron populares gracias a su estilo delicado y original. Su primer libro, Bajo la Ventana (1879) era una colección de versos infantiles y tuvo tal éxito que en poco tiempo se vendieron las veintemil copias y hubo que reimprimir una nueva edición.

Su influencia dentro del Movimiento Esteticista se debió a que su obra era personal y única, en la que mezclaba con rigor y sensibilidad el detalle prerrafaelista, la sencillez en el trazo y el colorido delicado, lo que ha hecho las delicias de generaciones enteras.

Aunque sus ilustraciones fueron hechas para libros, también se utilizaron para decorar papel de pared, porcelanas, azulejos, tarjetas, calendarios...En 1881 adaptó las rimas de la tradición oral Mother Goose y realizó dibujos para textos de otros autores como Edward Lear, Robert Louis Stevenson, Lewis Carroll.... Intervino en revistas infantiles: Saint Nicholas y Little Folks.

En la Slade School se garantizaba la igualdad de educación para ambos sexos por eso su padre no dudó en matricularla allí para que desarrollara todo su potencial lo que, junto a sus magníficos contactos, la prepararon para moverse en el mejor ambiente. En la empresa de Marcus Warl trabajó durante un tiempo y fue cogiendo oficio, pero al comprobar que se quedaban con sus "originales", la abandonó.

El Jardin de las Caléndulas, El Libro de los Juegos o El Libro de los Cumpleaños le dieron tal fama que no todos los ilustradores reaccionaron igual. Así como Randolph Caldecott la respetó, admiró, impulsó e incluso la pidió alguna colaboración, Walter Crane fue terriblemente crítico con ella y con su obra demostrando sin el menor pudor un total menosprecio... Era difícil, en aquél momento, asimilar a una mujer que se deshizo de los aparatosos corsés, cancanes y polisones tanto físicos como mentales...



Kate prefirió vestir a sus pesonajes a la manera de la Regencia, con vestidos de corte imperio y bonnets, por lo que no es de extrañar que esta magnífica ilustradora guste tanto a los seguidores de Jane Austen...