Siempre me ha encantado la personalidad de esta adorable viejecita inglesa, que se quedó casi ciega, pero no abandonó jamás sus aficiones. Horticultora, artista, escritora y, sobre todo "paisajista", llevó a cabo 400 jardines en el Reino Unido, Europa y Estados Unidos. Escribió mil artículos publicados en el Country Life Magazine, The Garden... y algunos libros. Aplicaba a los jardines esquemas de color como los Impresionistas y llegó a dominar la composición.
"He aprendido mucho de los pequeños jardines campestres que hacen de los bordes de los caminos ingleses los más hermosos del mundo", decía para explicar su forma de concebir el paisajismo. "El amor por el trabajo en el jardín es como una semilla que, una vez sembrada, no desaparece jamás".
Vivía en Munstead (Godalming), en una casa diseñada por el arquitecto Sir Edwin Lutyens. Eran muy amigos y tuvieron una larga y fructífera relación profesional.
Ambos se inspiraban en el paisaje y utilizaban materiales tradicionales de la campiña de Surrey.
Llegaron a unir arquitectura y jardinería con tal maestría que han dejado una huella inmorrable.
Nació en Londres (1843) y se formó en "Kensington School of Arts". Fue gran admiradora de Ruskin y muy afín al Movimiento "Arts & Crafts".
Entrar en el mundo de Gertrude es como atraverse a pasar la puerta que nos lleva a lo desconocido, a lo que no se ve, pero se intuye. Ella nunca nos defrauda, siempre consigue sorprendernos con su ingeniosa forma de diseñar y combinar las formas y los colores. De gran carácter y fuerte personalidad, todos los que la trataban de cerca coincidían en que destilaba ternura y sentido del humor, algo que ella procuraba cultivar igual que lo hacía con sus jardines.
Es imposible entender bien Inglaterra sin saber quien era esta gran mujer.
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martes, 4 de octubre de 2016
domingo, 22 de marzo de 2015
¿POR QUÉ ME GUSTA JANE?
Hace mucho tiempo que descubrí a esta escritora, cuando mi querida profesora de inglés, la emblemática Inés Durruti, me sugirió que leyera, en uno de los famosos Longman simplified English series, su novela favorita: "Pride and prejudice". Jamás olvidaré las palabras del resumen de la contraportada, que voy a poner en inglés en honor a ambas:
"Jane Austen is the first great modern English novelist. She is very sensitive to her society and is always concerned with a moral problem, how to make other people happy by considerations of their feelings and their needs".
Esto fue más que suficiente para que abriera el librito con enormes expectativas y, por supuesto, no me defraudó lo más mínimo. Además contaba con las ilustraciones (reproducidas) de C. E. Brock, lo que me fue envolviendo en un mundo del que ya no saldría jamás. Han pasado los años y veo, con perspectiva, como y cuanto me influyeron sus novelas tanto en la forma de escribir como de estar en la vida.
Her sister and Bingley were standing together by the fireplace as if in earnest conversation and the faces of both, as they hastily turned and moved away from each other, told everything. Not a word was uttered by either and Elisabeth, in her embarrassement, was on the point of going away again, when Bingley suddenly whispered a few words to her sister, and ran out of the room.
Su ironía, su sabia descripción de lo cotidiano de la "gentry" (una mezcla entre burguesía y baja nobleza agraria), su pasión por el misterio, por el suspense y sus agudas observaciones me llegaron con gran nitidez desde el primer contacto que tuve con sus escritos.
Hace un profundo análisis psicológico de los personajes y saca a la luz la hipocresía, el orgullo mal entendido, los prejuicios o la debilidad de carácter y el miedo, pero también la percepción de la magnitud del valor del amor humano en el contexto más cotidiano.
Sus heroínas son fuertes, inteligentes e ingeniosas. No renuncian a su personalidad ni a sus principios por casarse y terminan por enamorar o enamorándose de hombres que saben apreciar y respetar dichas cualidades. Exigen ser tratadas como criaturas racionales, tan capaces y dignas de respeto como cualquier hombre. Pero todo ello hilado con un delicioso sentido del humor y una prosa clara, antirromántica, elegante y profunda, pero ágil, muy dialogada y enormemente fácil de leer...
Y como final felíz, de los que le gustan a ella, deciros que en estos momentos tengo como libro de cabecera su "Orgullo y Prejuicio" en español y con una magnífica traducción que capta hasta los giros más sutiles. Os lo recomiendo fervientemente...
"Jane Austen is the first great modern English novelist. She is very sensitive to her society and is always concerned with a moral problem, how to make other people happy by considerations of their feelings and their needs".
Esto fue más que suficiente para que abriera el librito con enormes expectativas y, por supuesto, no me defraudó lo más mínimo. Además contaba con las ilustraciones (reproducidas) de C. E. Brock, lo que me fue envolviendo en un mundo del que ya no saldría jamás. Han pasado los años y veo, con perspectiva, como y cuanto me influyeron sus novelas tanto en la forma de escribir como de estar en la vida.
Her sister and Bingley were standing together by the fireplace as if in earnest conversation and the faces of both, as they hastily turned and moved away from each other, told everything. Not a word was uttered by either and Elisabeth, in her embarrassement, was on the point of going away again, when Bingley suddenly whispered a few words to her sister, and ran out of the room.
Su ironía, su sabia descripción de lo cotidiano de la "gentry" (una mezcla entre burguesía y baja nobleza agraria), su pasión por el misterio, por el suspense y sus agudas observaciones me llegaron con gran nitidez desde el primer contacto que tuve con sus escritos.
Sus heroínas son fuertes, inteligentes e ingeniosas. No renuncian a su personalidad ni a sus principios por casarse y terminan por enamorar o enamorándose de hombres que saben apreciar y respetar dichas cualidades. Exigen ser tratadas como criaturas racionales, tan capaces y dignas de respeto como cualquier hombre. Pero todo ello hilado con un delicioso sentido del humor y una prosa clara, antirromántica, elegante y profunda, pero ágil, muy dialogada y enormemente fácil de leer...
Y como final felíz, de los que le gustan a ella, deciros que en estos momentos tengo como libro de cabecera su "Orgullo y Prejuicio" en español y con una magnífica traducción que capta hasta los giros más sutiles. Os lo recomiendo fervientemente...
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miércoles, 1 de octubre de 2014
LA AUTOESTIMA
Empieza el curso, para niños y mayores, es como si iniciáramos una escalada hacia una nueva cima. Estoy muy en contacto con los niños, por los que siento auténtica debilidad, y me producen una ternura infinita. Me doy cuenta,estando junto a ellos, de la importancia de "la autoestima".
Qué importante es que les aceptemos como son, con sus peculiaridades, sin necesidad de someterles a esos "patrones de perfección" que la sociedad exige. Está más que demostrado que la verdadera "belleza", tanto física como mental, no se deja meter en un corsé pues su esencia misma la hace variable, extensa, diversa y manifestar el brillo interior. Lo bello de las personas es lo que son y no lo que parecen, hay que volver a la esencia.
La autoestima es un sentimiento de amor y aceptación hacia uno mismo que debe inculcarse desde la más tierna infancia. Es el motor de la persona pues genera en ella confianza y entusiasmo; contribuye a su autorrealización, su bienestar y su éxito. El niño (o persona mayor) que se siente aceptado y querido por sí mismo, sin necesidad de hacer un papel que no es el suyo, está libre de ataduras, nieblas y barreras que le impiden dar lo mejor que lleva dentro. Se quiere y se respeta y, como consecuencia, lo hace con los demás de forma natural y sencilla. Se libera de los penosos sentimientos de culpa por no llegar a lo que se espera de él y puede desarrollar "sus" capacidades (que nada ni nadie deben dictar).
Cuando alguien se siente a gusto consigo mismo se encuentra bien y eso activa sus células de defensa natural, produce nuevas células inmunes y reduce el cansancio, sintiéndose vital, sano y fuerte. El buen humor es contagioso y el estar rodeado de gente contenta estimula la actividad del lado izquierdo del cerebro, asociado con el entusiasmo y las emociones positivas.
Sugiero que más que dedicarnos a ver un sinfín de "actividades extraescolares" para que nuestros hijos se conviertan en "super-men/women" , estemos con ellos a la hora de la merienda, les contemos cuentos, les estimulemos en sus quehaceres y les dejemos tranquilos. El mejor relago para ellos y para toda la colectividad es educar niños seguros, sanos y alegres.
¿Puede alguien comprender y compartir el desahogo de un niño que vuelve del cole sin que las cosas hayan salido bien del todo? Sí, "¡mamá!".
Qué importante es que les aceptemos como son, con sus peculiaridades, sin necesidad de someterles a esos "patrones de perfección" que la sociedad exige. Está más que demostrado que la verdadera "belleza", tanto física como mental, no se deja meter en un corsé pues su esencia misma la hace variable, extensa, diversa y manifestar el brillo interior. Lo bello de las personas es lo que son y no lo que parecen, hay que volver a la esencia.
La autoestima es un sentimiento de amor y aceptación hacia uno mismo que debe inculcarse desde la más tierna infancia. Es el motor de la persona pues genera en ella confianza y entusiasmo; contribuye a su autorrealización, su bienestar y su éxito. El niño (o persona mayor) que se siente aceptado y querido por sí mismo, sin necesidad de hacer un papel que no es el suyo, está libre de ataduras, nieblas y barreras que le impiden dar lo mejor que lleva dentro. Se quiere y se respeta y, como consecuencia, lo hace con los demás de forma natural y sencilla. Se libera de los penosos sentimientos de culpa por no llegar a lo que se espera de él y puede desarrollar "sus" capacidades (que nada ni nadie deben dictar).
Cuando alguien se siente a gusto consigo mismo se encuentra bien y eso activa sus células de defensa natural, produce nuevas células inmunes y reduce el cansancio, sintiéndose vital, sano y fuerte. El buen humor es contagioso y el estar rodeado de gente contenta estimula la actividad del lado izquierdo del cerebro, asociado con el entusiasmo y las emociones positivas.
Sugiero que más que dedicarnos a ver un sinfín de "actividades extraescolares" para que nuestros hijos se conviertan en "super-men/women" , estemos con ellos a la hora de la merienda, les contemos cuentos, les estimulemos en sus quehaceres y les dejemos tranquilos. El mejor relago para ellos y para toda la colectividad es educar niños seguros, sanos y alegres.
¿Puede alguien comprender y compartir el desahogo de un niño que vuelve del cole sin que las cosas hayan salido bien del todo? Sí, "¡mamá!".
jueves, 7 de agosto de 2014
WODEHOUSE
Wodehouse era un humorista británico que hacía humor en estado puro, sin sarcasmo y crítica; humor sin acritud, sin segundas lecturas, simplemente humor.
Describía con fina ironía la sociedad de la alta burguesía y la aristocracia de su época, pero con profundo cariño. Amaba a sus personajes y a su mundo literario, un mundo en el que los grandes conflictos de la humanidad son eliminados de un brochazo.
Sin embargo, este delicioso autor era un genio dotado de un estilo chispeante y de un ingenio sobrenatural. Tenía la rara habilidad de convertir la situación más cotidiana en una locura de proporciones desmesuradas. Sus diálogos eran rápidos y agudos y sus descripciones elegantes y coloristas. Sus tramas estaban diseñadas con la precisión de un buen relojero. No es lo que contaba sino "cómo" lo contaba... (... en cierta ocasión me comprometí con su hija Honoria, una espantosa exhibición de dinamismo que leía a Nietzsche y tenía una risa como de olas rompientes contra una agreste costa rocosa...)

Comprendo que el humor es algo muy personal, pero cuando leo a este autor me siento bien, en paz, feliz y optimista. Lo último que pretendo es que me ofrezca una visión realista de la vida sino el milagro de su prosa y su atmósfera inocente. Me transporta a un mundo de ficción en el que reina la verdadera pureza y lo lleva a cabo con tal facilidad y fluidez que me hacen valorar la excepcional maestría que llegó a conseguir después de no dejar de escibir un solo día de su vida...
Encuentro insuperables la serie de relatos y novelas que discurren en la Inglaterra de los años veinte y están protagonizadas por Bertie Wooster, un jovencito de cabeza un poco hueca, "casi millonario" y bastante amante de las fiestas y de su estoico mayordomo Jeeves, siempre fiel y con una solución a punto para las desternillantes aventuras en las que se embarca su señor...
En realidad son pesonajes típicamente ingleses, con su peculiar sentido del humor y su flema, en un ambiente en el que todo el mundo se divierte (aunque jamás tengan dinero) y se meten en líos disparatados que se solucionan de una forma más disparatada todavía.
Bertie lo narra en primera persona y terminamos empatizando con él pues es leal, amable, caballeroso, con un carácter espléndido y que ansía la sabiduría de quien, en realidad, no es más que su maestro. Jeeves es su guía, es filósofo, amigo, ecuánime, resolutivo, respetuoso y le adora pues sabe que es dócil y le permite ampliar su marco de referencias y convencerle de la utilidad de ejercitar el cerebelo.
Lo que más admira el mayordo de su señor es su bondad, pues piensa que lo más importante en esta vida es ser compasivo, educado y divertido. Estoy totalmente de acuerdo con Jeeves y pienso que vivir a través de Bertie es un bálsamo para las heridas de nuestras doloridas mentes...
"Digasé lo que se quiera de los victorianos, es un hecho generalmente admitido que muy pocos de ellos eran de fiar cuando se veían con una paleta de albañil y un montón de ladrillos a mano " (Bertie Wooster).
miércoles, 23 de julio de 2014
¿CAMBIAMOS?
Me da la impresión de que, el excesivo racionalismo y la falta de sensibilidad nos está llevando a la posibilidad de que el mundo se convierta en un verdadero páramo emocional, a pesar de los grandes avances tecnológicos de los últimos tiempos...
Necesitamos"cambiar", hacer cosas nuevas, inteligentes e interesantes que reconduzcan la situación. Existen ya muchas personas y Movimientos que no permanecen pasivos, sino que procuran aportar algo al bien común. Uno de estos Movimientos se llama el "Millonésimo Círculo" y proclama que cuando un número considerable de personas cambian su forma de pensar y de comportarse, la cultura lo hace también y comienza una nueva era.
Yo me atrevo a aportar mi granito de arena y propongo que empecemos con dos cosas (naturales y sencillas) basadas en el sentido común: retomar el placer de la conversación y de la risa.
Ahora que estamos en pleno verano y que tenemos más tiempo libre, ¿por qué no retomamos la buena costumbre de reunirnos para conversar? Una buena conversación no es una sucesión de monólogos sino una interacción muy productiva. No consiste en debatir ni en disputar; tampoco es un diálogo, sino un intercambio de sentimientos, informaciones y pensamientos en el que la interacción personal es más importante que el hilo conductor. No tiene por qué tener una dirección concreta. Los temas aparecen y desaparecen y se salta de uno a otro con la mayor libertad. Recordemos que, en el siglo XVIII la conversación se convirtió en todo un arte y llegó a su máximo apogeo.
Por otra parte, "reírse" es elevarse por encima de las cosas, en vez de dejarse hundir por ellas. La risa es una expresión de alegría, un sentimiento vital positivo que relaja la tensión y hace que todo parezca más fácil. Compartir la risa crea una atomósfera de amabilidad, despreocupación y aceptación de la vida totalmente natural y espontánea...
En el momento que vivimos el "ser escuchado" es un verdadero lujo porque hace que nos sintamos comprendidos y que de verdad podamos compartir lo que llevamos dentro. Prestar atención a lo que se nos dice es el mejor y mayor acto de consideración hacia los demás. Si procuramos que ambas cosas funcionen de forma sinérgica, el resultado será fructífero para ambas partes. Todo ello, aderezado con fina ironía y sentido del humor, nos puede hacer sentir francamente bien...
Este pequeño cambio puede actuar como una piedrecita que se arroja al agua y hace un primer círculo, será una influencia que se explandirá como los anillos concéntricos y, cuando nos queramos dar cuenta, la influencia se habrá extendido hasta límites insospechados.
Nos lo podemos plantear como un pasito evolutivo y sacarle un buen rendimiento al descanso...
lunes, 7 de julio de 2014
MUJERES CON ESTILO
Todos los días millones de mujeres en el mundo afrontan la vida con una energia sobrenatural: solteras, esposas, madres, amas de casa, empleadas o empresarias son heroínas anónimas que logran su éxito personal después de haber recorrido un largo y arduo camino.
La fuerza de la mujer es asombrosa porque sus músculos, más que en el cuerpo están en el alma y en el corazón. Su verdadero poder está en su interior: energía instintiva, intuición práctica, inteligencia emocional, deseo irrenunciable de alcanzar sus sueños y compromiso incondicional por defender la vida...
Este poder femenino, único y original, es transmitido de generación en generación y gracias a él ya no oculta sus pasiones y sus sueños. Una mujer del siglo XXI, hecha y derecha , combina una serie de ingredientes con gracia y consigue un resultado delicioso: "ser ella misma".
¿Cuál son los ingredientes de esta deliciosa receta?: gustos sencillos, un cierto grado de aceptación a la frustración, algo de coraje, amar su trabajo y una conciencia tranquila.
Pero el ser de la mujer está dividido por una línea indivisible: de una lado, está ella y de otro, los demás. Esos otros (hijos, padres, parejas, amigos) merecen todo su amor, pero ella sabe guardar algo para sí misma: sus propios sueños, opiniones, gustos y el derecho inalienable de que los demás también se ocupen de ella. Recibe renunciando a tener el control, aceptando que otros también tienen dones que ofrecer, reconoce su valor y lo agradece desde lo más profundo de su ser...
Una mujer con estilo tiene su espacio, su tiempo, su atención hacia sí misma. Le encanta ocuparse de su belleza, de su aspecto exterior, brillar, ser un poco frívola. Sabe que la coquetería y la seducción son características femeninas y por eso, cuidarse y ponerse guapa la reconforta física, emocional y espiritualmente. No cae en la esclavitud de la moda o del cuerpo, pero está muy atenta a su bienestar que no es otra cosa que las armonía entre su ser interno y su imagen eternamente femenina.
Su sabiduría ancestral le dice que el carácter contribuye a la belleza porque fortifica cuando la juventud empieza a desvanecerse. La conducta responsable, una actitud valiente ante la vida, la disciplina y la integridad son grandes ayudas para hacer bella a cualquier mujer... Por otra parte, el descanso, el estar al mando de su propio tiempo, el divertirse y gozar de la vida, propician un estado de buen humor. Ella sabe muy bien que el buen humor es el mejor tónico para la mente y para el cuerpo, el mejor antídoto contra la ansiedad, muy conveniente para los negocios, atrae buenos amigos y el camino más seguro hacia la serenidad y el bienestar.
Estar quieta en medio de la agitación y vibrar en el reposo hace crear un ambiente muy adecuado para desarrollar la creatividad.
Descubrir todo el potencial que llevamos dentro y ver en el despliegue de ese potencial una tarea fascinante, puede llenar el mundo de valores femeninos haciéndolo más humano, más variado, más cálido y más rebosante de amor...
Permitamos que nuestras virtudes salgan al exterior y gocemos de la auténtica "feminidad".
La fuerza de la mujer es asombrosa porque sus músculos, más que en el cuerpo están en el alma y en el corazón. Su verdadero poder está en su interior: energía instintiva, intuición práctica, inteligencia emocional, deseo irrenunciable de alcanzar sus sueños y compromiso incondicional por defender la vida...
Este poder femenino, único y original, es transmitido de generación en generación y gracias a él ya no oculta sus pasiones y sus sueños. Una mujer del siglo XXI, hecha y derecha , combina una serie de ingredientes con gracia y consigue un resultado delicioso: "ser ella misma".
¿Cuál son los ingredientes de esta deliciosa receta?: gustos sencillos, un cierto grado de aceptación a la frustración, algo de coraje, amar su trabajo y una conciencia tranquila.
Pero el ser de la mujer está dividido por una línea indivisible: de una lado, está ella y de otro, los demás. Esos otros (hijos, padres, parejas, amigos) merecen todo su amor, pero ella sabe guardar algo para sí misma: sus propios sueños, opiniones, gustos y el derecho inalienable de que los demás también se ocupen de ella. Recibe renunciando a tener el control, aceptando que otros también tienen dones que ofrecer, reconoce su valor y lo agradece desde lo más profundo de su ser...
Una mujer con estilo tiene su espacio, su tiempo, su atención hacia sí misma. Le encanta ocuparse de su belleza, de su aspecto exterior, brillar, ser un poco frívola. Sabe que la coquetería y la seducción son características femeninas y por eso, cuidarse y ponerse guapa la reconforta física, emocional y espiritualmente. No cae en la esclavitud de la moda o del cuerpo, pero está muy atenta a su bienestar que no es otra cosa que las armonía entre su ser interno y su imagen eternamente femenina.
Su sabiduría ancestral le dice que el carácter contribuye a la belleza porque fortifica cuando la juventud empieza a desvanecerse. La conducta responsable, una actitud valiente ante la vida, la disciplina y la integridad son grandes ayudas para hacer bella a cualquier mujer... Por otra parte, el descanso, el estar al mando de su propio tiempo, el divertirse y gozar de la vida, propician un estado de buen humor. Ella sabe muy bien que el buen humor es el mejor tónico para la mente y para el cuerpo, el mejor antídoto contra la ansiedad, muy conveniente para los negocios, atrae buenos amigos y el camino más seguro hacia la serenidad y el bienestar.
Estar quieta en medio de la agitación y vibrar en el reposo hace crear un ambiente muy adecuado para desarrollar la creatividad.
Descubrir todo el potencial que llevamos dentro y ver en el despliegue de ese potencial una tarea fascinante, puede llenar el mundo de valores femeninos haciéndolo más humano, más variado, más cálido y más rebosante de amor...
Permitamos que nuestras virtudes salgan al exterior y gocemos de la auténtica "feminidad".
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