"Aquel que cree en sí mismo es libre". Esta frase la pronunciaba con frecuencia una mujer excepcional, Margarete Steiff, que afrontó muchas y muy duras pruebas para poderse hacer un lugar en el mundo. Con un pequeño alfilitero de fieltro, con forma de elefante, escribió el primer capítulo de una vida apasionante en la que conoció un éxito sin precedentes gracias a su amor por "el trabajo bien hecho" , a elegir siempre la máxima calidad en todo lo que llevaba a cabo y a saberse rodear de excelentes colaboradores.
Nació, en 1847, en Giengen (al sur de Alemania), cuya gente vivía del comercio textil y se había especializado en la producción del fieltro. A pesar de que, siendo muy pequeña, tuvo poliomielitis y siempre utilizó una silla de ruedas, fue a la escuela y a clases de costura con sus hermanas mayores; cuando ellas se fueron del pueblo, su padre transformó la casa familiar y le preparó un pequeño taller para que cosiera. Ya tenía 27 años y con sus primeras ganancias se compró una máquina de coser.
Tres años más tarde se instaló por su cuenta y se especializó en labores de fieltro; el éxito le llevó a emplear a varias costureras. Siempre atenta a todo lo nuevo que salía, vio en el periódico Modenwelt un patrón para un elefante pequeño que servía para poner los alfileres. Los niños se vieron atraídos por él como si fuera un juguete y ampliaron la gama de animales.
En 1880 se fundaba la "Sociedad Margarete Steiff GmbH" y Fritz, el hermano pequeño, obtuvo el primer gran éxito de ventas con el "eleflänte" en el mercado de Heidenheim. Seis años después se habían vendido mas de cinco mil elefantitos. Fritz construyó para su hermana una casa con una pequeña boutique en la planta baja y un departamento acondicionado para las personas incapacitadas y en cuya fachada se podía leer "Fábrica de juguetes de fieltro".
En 1892 aparecía el primer catálogo ilustrado con el planteamiento de Margarete: "Los niños se merecen todo lo mejor". La manufactura fue inscrita en el Registro de Comercio y sus juguetes se mostraron por primera vez en el Salón del Juguete de Leipzig, incluyendo el "Bär 55 PB" (oso, tamaño, P (plüsch: peluche) B (beweglich: móvil), que había diseñado su sobrino Richard, con cabeza y extremidades articuladas y piel fabricada con felpa de mohair. El osito estaba dispuesto a abrazar y sentirse correspondido.
El último día de la Feria, cuando Richard estaba ya empaquetando, el representante de Borgfelt, el importador de juguetes más famoso de los Estados Unidos, le encargó tres mil ejemplares de "Friend Pezzy". El éxito fue extraodinario.
En 1909, con 61 años y a causa de una pneumonía fallecía Margarete, lo que fue un duro golpe para la gran familia Steiff, sus amigos y empleados. Sus sobrinos tomaron la dirección de la empresa permitiendo a las personas del mundo entero participar en su sueño. Ella realizó una obra y nos dejó un mensaje que todavía permanece:
· Hay que persistir con la estrategia correcta en el tiempo, esperando resultados a largo plazo. "La verdadera riqueza es la que perdura por generaciones".
· Rodearse de personas con talento y creativas capaces de alinearse con la visión de la empresa.
· Mantenerse muy atento a las oportunidades.
· Estar siempre actualizado e informado.
"Un espíritu emprendedor hará todo para cumplir con su objetivo y no existirá nada que le impida llegar a su meta".
En otro post hablaré de cómo Friend Pezzy, cuando llegó a Estados Unidos, provocó el nacimiento del famosísimo y muy querido por todos "Teddy Bear".
sábado, 20 de enero de 2018
domingo, 14 de enero de 2018
NUESTRO PRIMER PASEO DEL AÑO
Desde aquí quiero dar las gracias a todos los "paseantes" que están y se van uniendo a los Paseos del Arte. Ayer, llevamos a cabo nuestro primer paseo del año que acabamos de estrenar y, aunque en un principio había un poco de sol, cuando ya estábamos dentro del Convento del Monasterio, vimos que empezaba a nevar... El espectáculo era grandioso, de una belleza absoluta, era experimentar El Escorial en estado puro.
El Padre Isidro de la Viuda nos recibía con los brazos abiertos para dedicarnos dos magníficas horas llenas de generosidad y buen hacer (yo diría de "excelencia"). Con él pudimos ver, desde dentro, la vida de la Comunidad Agustiniana mientras nos explicaba todo lo que iba saliendo al paso (que era mucho...).
No voy a hacer una crónica, pues la filosofía de los Paseos es experimentar en vivo y en directo y también aclaro - una vez más - que no se trata de una visita guiada, sino de una escritora que comparte su punto de vista con los lectores. Todo es gratuito, libre, sólo hay que asistir a la cita que se señala en los carteles: el primer sábado de cada mes, a las 11 de la mañana, en el kiosco de libros "El Molino de Papel", c/Flroridablanca, 1 (San Lorenzo de El Escorial). Es una iniciativa cívica y voluntaria basada en el respeto y la buena educación.
Cuando al que tiene la cualidad se le presenta la oportunidad el éxito de cualquier proyecto está asegurado. Los paseantes y yo formamos un equipo winner-winner (ganador-ganador) pues ambas partes disfrutamos de verdad con lo que hacemos, cada uno desempeña su papel lo mejor que puede. Hay algo superior a nosotros, el "Arte", que nos une, nos aglutina y nos proporciona bienestar.
Tenemos logo, gif e himno (la canción de "resistiré"); grandes artistas-amigos colaboran llenos de ilusión al aportar su obra para los carteles, que sirven para adornar el mobiliario urbano (la gente los espera todos los meses con expectación) y para que todos nos vayamos conociendo de forma natural.
Creo que la palabra que mejor define lo que tenemos entre manos es "entusiasmo", algo que nos renueva y nos mantiene activos. Es un placer para mí decir que estamos ¡en marcha!
La primera imagen pertenece a Félix Bernardino y la segunda a Diego Hergueta con la silueta de Borja Echevarría.
El Padre Isidro de la Viuda nos recibía con los brazos abiertos para dedicarnos dos magníficas horas llenas de generosidad y buen hacer (yo diría de "excelencia"). Con él pudimos ver, desde dentro, la vida de la Comunidad Agustiniana mientras nos explicaba todo lo que iba saliendo al paso (que era mucho...).
No voy a hacer una crónica, pues la filosofía de los Paseos es experimentar en vivo y en directo y también aclaro - una vez más - que no se trata de una visita guiada, sino de una escritora que comparte su punto de vista con los lectores. Todo es gratuito, libre, sólo hay que asistir a la cita que se señala en los carteles: el primer sábado de cada mes, a las 11 de la mañana, en el kiosco de libros "El Molino de Papel", c/Flroridablanca, 1 (San Lorenzo de El Escorial). Es una iniciativa cívica y voluntaria basada en el respeto y la buena educación.
Cuando al que tiene la cualidad se le presenta la oportunidad el éxito de cualquier proyecto está asegurado. Los paseantes y yo formamos un equipo winner-winner (ganador-ganador) pues ambas partes disfrutamos de verdad con lo que hacemos, cada uno desempeña su papel lo mejor que puede. Hay algo superior a nosotros, el "Arte", que nos une, nos aglutina y nos proporciona bienestar.
Tenemos logo, gif e himno (la canción de "resistiré"); grandes artistas-amigos colaboran llenos de ilusión al aportar su obra para los carteles, que sirven para adornar el mobiliario urbano (la gente los espera todos los meses con expectación) y para que todos nos vayamos conociendo de forma natural.
Creo que la palabra que mejor define lo que tenemos entre manos es "entusiasmo", algo que nos renueva y nos mantiene activos. Es un placer para mí decir que estamos ¡en marcha!
La primera imagen pertenece a Félix Bernardino y la segunda a Diego Hergueta con la silueta de Borja Echevarría.
viernes, 5 de enero de 2018
LAGOM
Lagom es una palabra sueca que en español se pronuncia "logom" y, dado que su raíz (lag) significa algo así como sentido común, podríamos traducirla como "ni mucho ni poco: practicar la mesura en su justa medida", es decir una tendencia hacia el equilibrio, la sobriedad y la medida exacta (lagom äre bäst: lagom es lo correctamente perfecto).
Desde la Grecia clásica, el ser humano aspira a ser feliz y en el siglo XXI pide a gritos que "se le enseñe a serlo", que se le den pistas para llegar a conseguirlo. Aprovechando el tirón, grandes grupos editoriales han sacado al mercado libros con mucho éxito que, al mismo tiempo, han servido para promocionar las ventas de otros bienes de consumo.
La tendencia lagom nos sugiere que seamos capaces de administrar nuestro dinero, de controlar gastos innecesarios, de actuar de forma sostenible, de no consentir que el trabajo invada nuestra vida personal, de cuidar las relaciones humanas de calidad, de ser flexibles y adaptarnos a lo que la vida nos vaya trayendo...
Oscar Wilde decía: "Todo con moderación, especialmente la moderación". El gozo y el sufrimiento forman parte de nuestra vida, pero es bueno intentar un equilibrio entre ambos, pues el primero engancha y el segundo paraliza. Es un tema que debemos gestionar nosotros mismos ya que es imposible que nada ni nadie nos puedan brindar "recetas" para lograr nuestro propio bienestar.
Y es que la vida lleva su ritmo, jamás para, por eso lo más inteligente es seguirla. Quizá la insatisfacción, el descontento, el malestar... se podrían equilibrar intentando superar miedos existenciales, liberando apegos, aprendiendo de los errores, obrando desde nuestro centro, desarrollando nuestros talentos, teniendo un propósito de vida, creando "lazos" auténticos y duraderos con otras personas...
¿Lagom? ¡sí!, pero a nuestra manera...
Desde la Grecia clásica, el ser humano aspira a ser feliz y en el siglo XXI pide a gritos que "se le enseñe a serlo", que se le den pistas para llegar a conseguirlo. Aprovechando el tirón, grandes grupos editoriales han sacado al mercado libros con mucho éxito que, al mismo tiempo, han servido para promocionar las ventas de otros bienes de consumo.
La tendencia lagom nos sugiere que seamos capaces de administrar nuestro dinero, de controlar gastos innecesarios, de actuar de forma sostenible, de no consentir que el trabajo invada nuestra vida personal, de cuidar las relaciones humanas de calidad, de ser flexibles y adaptarnos a lo que la vida nos vaya trayendo...
Oscar Wilde decía: "Todo con moderación, especialmente la moderación". El gozo y el sufrimiento forman parte de nuestra vida, pero es bueno intentar un equilibrio entre ambos, pues el primero engancha y el segundo paraliza. Es un tema que debemos gestionar nosotros mismos ya que es imposible que nada ni nadie nos puedan brindar "recetas" para lograr nuestro propio bienestar.
Y es que la vida lleva su ritmo, jamás para, por eso lo más inteligente es seguirla. Quizá la insatisfacción, el descontento, el malestar... se podrían equilibrar intentando superar miedos existenciales, liberando apegos, aprendiendo de los errores, obrando desde nuestro centro, desarrollando nuestros talentos, teniendo un propósito de vida, creando "lazos" auténticos y duraderos con otras personas...
¿Lagom? ¡sí!, pero a nuestra manera...
martes, 2 de enero de 2018
MUJERCITAS
A la autora de "Mujercitas" no le gustaba el tema que le encargó el editor Thomas Niles, pues era una historia sobre jovencitas y a Louisa le atraían más los relatos de misterio o los cuentos fogosos y apasionados que firmaba con seudónimo pues, según ella, eran "peligrosos para mentes pequeñas". Sin embargo, su familia tenía dificultades económicas y ella les quería ayudar.
En su dormitorio, y sobre un escritorio que le hizo su padre, trabajó con fervor durante dos meses y medio en la obra inspirándose en su propia vida y la de sus hermanas. Plasmó en ella su esencia dejando su corazón en cada palabra, en cada frase, en cada línea... Hizo un buen trabajo y al poco tiempo de publicarse (1868) tuvo un éxito arrollador y, gracias a las dos mil copias que se vendieron, obtuvo grandes beneficios.
En "Mujercitas", Louisa tuvo el acierto de idealizar lo cotidiano de una familia afincada en Nueva Inglaterra cuyo padre había sido llamado a la guerra. La madre y cuatro hermanas vivían en un ambiente tranquilo y de profundo afecto, alegres y con muchas ganas de vivir, aunque renunciando - de momento - a sus ilusiones. La increíble riqueza de episodios y la descripción de personajes estudiados con delicada precisión, la naturalidad, el respeto a la libertad individual y una cierta vaguedad poética, que suavizaba el latenente romanticismo un poco puritano, hicieron que el libro se leyera con voracidad y que muchos lectores le escribieran pidiendo una segunda parte.
Louisa nació en 1832 y fue educada en Nueva Inglaterra por un padre que, además de filósofo, era un polémico educador, pues creó un método de enseñanza que se basaba en la participación del alumno y en la firme convicción de que la educación debe disfrutarse, no sufrirse. Educó a sus hijas en casa y ellas tuvieron contacto directo con Emerson, Thoreau, Margaret Fuller...y temas como el abolicionismo, el sufragio femenino o las reformas sociales estaban en el ambiente, influyendo en la formación académica y moral de las niñas.
Louisa tenía una sorprendente personalidad, estaba dotada de una gran seducción y se volcaba en las obras humanitarias. Compartía con sus lectores su natural amor, su generosidad y el alegre sentido del humor que irradiaban tanto sus libros como su propia persona. A los 16 años ya había leído "La Declaración de Sentimientos" (acerca de los derechos femeninos), afirmaba que Goethe era su ídolo, Charlotte Brontë su inspiración y Emerson su adoración.
Una amiga de la familia le propuso participar en una revista femenina y durante la guerra civil se brindó como enfermera. Estuvo todo un año por Europa como dama de compañía de una adinerada heredera y cuando regresó a Boston dirigió una revista infantil. Falleció a los 55 años y jamás se casó.
Todos los años, por estas fechas, vuelvo a leer el libro y me sigue sorprendiendo que jamás me canse de hacerlo. Creo que se debe a que de él se desprende que en la creación existe una unidad esencial, que el ser humano es bueno por naturaleza, que la intuición es superior a la lógica y que sólo a través de la experiencia se pueden descubrir las verdades más profundas.
Termino con las palabras que Louisa plasmó en el primer cuaderno que estrenó en su propio escritorio: "A lo lejos, bajo el sol, están mis aspiraciones. No puedo llegar a ellas, pero las puedo mirar, ver su belleza, creer en ellas y tratar de seguir a dónde conducen".
En su dormitorio, y sobre un escritorio que le hizo su padre, trabajó con fervor durante dos meses y medio en la obra inspirándose en su propia vida y la de sus hermanas. Plasmó en ella su esencia dejando su corazón en cada palabra, en cada frase, en cada línea... Hizo un buen trabajo y al poco tiempo de publicarse (1868) tuvo un éxito arrollador y, gracias a las dos mil copias que se vendieron, obtuvo grandes beneficios.
En "Mujercitas", Louisa tuvo el acierto de idealizar lo cotidiano de una familia afincada en Nueva Inglaterra cuyo padre había sido llamado a la guerra. La madre y cuatro hermanas vivían en un ambiente tranquilo y de profundo afecto, alegres y con muchas ganas de vivir, aunque renunciando - de momento - a sus ilusiones. La increíble riqueza de episodios y la descripción de personajes estudiados con delicada precisión, la naturalidad, el respeto a la libertad individual y una cierta vaguedad poética, que suavizaba el latenente romanticismo un poco puritano, hicieron que el libro se leyera con voracidad y que muchos lectores le escribieran pidiendo una segunda parte.
Louisa tenía una sorprendente personalidad, estaba dotada de una gran seducción y se volcaba en las obras humanitarias. Compartía con sus lectores su natural amor, su generosidad y el alegre sentido del humor que irradiaban tanto sus libros como su propia persona. A los 16 años ya había leído "La Declaración de Sentimientos" (acerca de los derechos femeninos), afirmaba que Goethe era su ídolo, Charlotte Brontë su inspiración y Emerson su adoración.
Una amiga de la familia le propuso participar en una revista femenina y durante la guerra civil se brindó como enfermera. Estuvo todo un año por Europa como dama de compañía de una adinerada heredera y cuando regresó a Boston dirigió una revista infantil. Falleció a los 55 años y jamás se casó.
Todos los años, por estas fechas, vuelvo a leer el libro y me sigue sorprendiendo que jamás me canse de hacerlo. Creo que se debe a que de él se desprende que en la creación existe una unidad esencial, que el ser humano es bueno por naturaleza, que la intuición es superior a la lógica y que sólo a través de la experiencia se pueden descubrir las verdades más profundas.
Termino con las palabras que Louisa plasmó en el primer cuaderno que estrenó en su propio escritorio: "A lo lejos, bajo el sol, están mis aspiraciones. No puedo llegar a ellas, pero las puedo mirar, ver su belleza, creer en ellas y tratar de seguir a dónde conducen".
Etiquetas:
CHARLOTTE BRONTË,
EMERSON,
GOETHE,
LA DECLARACIÓN DE LOS SENTIMIENTOS,
LOUISA MAY ALCOTT,
MUJERCITAS,
NUEVA INGLATERRA
sábado, 30 de diciembre de 2017
EL LIBRO IDEAL
Está a punto de terminar el año y no puedo dejar de soñar que, entre todos, conseguiremos que el 2018 sea realmente interesante. Uno de mis más viejos anhelos es que la sociedad vaya humanizando el trabajo y lo convierta en goce, tanto para él mismo como para quienes contemplan la obra bien hecha, es decir que se pueda llegar a fundir en un mismo concepto la ética y la estética.
William Morris defendía que el deseo de crear cosas bellas o la facultad de apreciarlas es algo consustancial a todos los seres humanos (no algo exclusivo de una minoría selecta) y, a la vez, un ingrediente necesario en la vida de cada uno de nosotros.
La importancia que tuvo su Movimiento Arts & Crafts para preservar el patrimonio arquitectónico y el paisaje rural de Inglaterra fue enorme. Una de las cosas que más me gusta de los ingleses es su respeto hacia el pasado y hacia el paisaje del Reino Unido, a diferencia de la ligereza con que otros países destruyen su patrimonio cultural o medio ambiental invocando una idea de progreso que apenas disimula la codicia y el mero afán de lucro.
En pintura, estaba estrechamente vinculado, desde sus orígenes, a los pintores prerrafaelistas. Fustigaba la fealdad de la producción industrial en las artes decorativas y la arquitectura y reivindicaba la obra bien hecha de los artesanos medievales que amaban su oficio y cuyas obras podían compararse, e incluso superar, a la de muchos de los artistas contemporáneos.
Para Morris, "el libro ideal" no debe estar sujeto a las exigencias comerciales, sino que podemos hacer con él lo que queramos, sólo condicionados por lo que de su naturaleza como libro exige el Arte. Sea cual fuere el tema del libro, y por muy carente que esté de ornamentos, puede llamarse obra de arte si la tipografía es buena y se presta especial atención a la composición.
Un libro, impreso o escrito a mano, tiende a ser un objeto bello. No cuesta más elegir una plancha bonita que una fea, sólo es cuestión de buen gusto. La arquitectura de un buen libro requiere que sus páginas sean claras y fáciles de leer, que el tipo de letra esté bien diseñado y que los márgenes (grandes o pequeños) estén bien proporcionados con la página de la letra.
"Un libro ornado con dibujos que resultan apropiados para él, y sólo para él, puede convertirse en una obra de arte sin rival, si exceptuamos un edificio debidamente decorado, o una obra maestra de la literatura".
Quiero agradecer a mi gran amigo y excelente pintor, Borja Echevarría, cómo consiguió convertir, con sus ilustraciones, en una obra de arte el primer libro "A mi manera", de la colección El Escorial: luz y arte, que escribí gracias a su apoyo e impulso. Y es que yo pienso sinceramente que el libro bien decorado no es, quizá, absolutamente necesario para nuestra vida, pero lo cierto es que nos proporciona tan ilimitado placer que debemos guardarlo como una de las cosas más valiosas en cuya producción debería el hombre sensato poner todo su empeño.
Poner en valor el libro de papel es uno de mis proyectos para el año que estamos a punto de estrenar.
Un fuerte abrazo para todos mis lectores y ¡Feliz Año Nuevo!
William Morris defendía que el deseo de crear cosas bellas o la facultad de apreciarlas es algo consustancial a todos los seres humanos (no algo exclusivo de una minoría selecta) y, a la vez, un ingrediente necesario en la vida de cada uno de nosotros.
La importancia que tuvo su Movimiento Arts & Crafts para preservar el patrimonio arquitectónico y el paisaje rural de Inglaterra fue enorme. Una de las cosas que más me gusta de los ingleses es su respeto hacia el pasado y hacia el paisaje del Reino Unido, a diferencia de la ligereza con que otros países destruyen su patrimonio cultural o medio ambiental invocando una idea de progreso que apenas disimula la codicia y el mero afán de lucro.
En pintura, estaba estrechamente vinculado, desde sus orígenes, a los pintores prerrafaelistas. Fustigaba la fealdad de la producción industrial en las artes decorativas y la arquitectura y reivindicaba la obra bien hecha de los artesanos medievales que amaban su oficio y cuyas obras podían compararse, e incluso superar, a la de muchos de los artistas contemporáneos.
Para Morris, "el libro ideal" no debe estar sujeto a las exigencias comerciales, sino que podemos hacer con él lo que queramos, sólo condicionados por lo que de su naturaleza como libro exige el Arte. Sea cual fuere el tema del libro, y por muy carente que esté de ornamentos, puede llamarse obra de arte si la tipografía es buena y se presta especial atención a la composición.
Un libro, impreso o escrito a mano, tiende a ser un objeto bello. No cuesta más elegir una plancha bonita que una fea, sólo es cuestión de buen gusto. La arquitectura de un buen libro requiere que sus páginas sean claras y fáciles de leer, que el tipo de letra esté bien diseñado y que los márgenes (grandes o pequeños) estén bien proporcionados con la página de la letra.
"Un libro ornado con dibujos que resultan apropiados para él, y sólo para él, puede convertirse en una obra de arte sin rival, si exceptuamos un edificio debidamente decorado, o una obra maestra de la literatura".
Quiero agradecer a mi gran amigo y excelente pintor, Borja Echevarría, cómo consiguió convertir, con sus ilustraciones, en una obra de arte el primer libro "A mi manera", de la colección El Escorial: luz y arte, que escribí gracias a su apoyo e impulso. Y es que yo pienso sinceramente que el libro bien decorado no es, quizá, absolutamente necesario para nuestra vida, pero lo cierto es que nos proporciona tan ilimitado placer que debemos guardarlo como una de las cosas más valiosas en cuya producción debería el hombre sensato poner todo su empeño.
Poner en valor el libro de papel es uno de mis proyectos para el año que estamos a punto de estrenar.
Un fuerte abrazo para todos mis lectores y ¡Feliz Año Nuevo!
jueves, 28 de diciembre de 2017
GEOFFREY CHAUCER
Geoffrey Chaucer (1340-1400) es considerado como el padre de la literatura inglesa, contemporáneo de Christine de Pisan y de Boccaccio e introductor de la cultura renacentista en Inglaterra. El inglés de Chaucer era el "standard" (medio) de Londres, Oxford y Cambridge.
Nació en los estamentos sociales más altos, sirvió de paje de una gran dama aristocráta, tomó parte en las campañas militares contra Francia y tras una de sus capturas fue el propio rey (Ricardo II) quien pagó la fianza para su liberación. Fue Escudero del rey Eduardo III y contrajo matrimonio con Philippa Roet, dama de la reina.
Trabajaba para el gobierno y para la Corona como diplomático y viajó a España, Francia e Italia, conociendo así la cultura europea muy de cerca. Experimentó el florecimiento de la música, las artes, la poesía... pero también era el momento de la pobreza y la miseria, de la violencia y las revueltas, de las plagas. Conoció los problemas de la sociedad en toda su amplitud.
Como poeta, era muy apreciado por su estilo elaborado y sofisticado, pero también por su erudición, pues leía en varios idiomas y tenía conocimientos de astronomía, medicina y física. Escribía y leía sus obras para un selecto público de cortesanos, oficiales y miembros de la realeza. Todos estaban muy sensibilizados con el amor cortés de su cultura afrancesada. Estando en Italia conoció a Petrarca, Dante y Boccaccio quienes fueron decisivos en su producción.
Nadie mejor que William Morris (fundador del Movimiento Arts & Crafts, a finales del XIX) para ofrecer la obra de Chaucer como una auténtica joya. Fundó, para recuperar la artesanía realizada en siglos anteriores, la "Kelmscott Press" y, en 1896, realizó su obra maestra, The Works of Geoffrey Chaucer, de 556 páginas, que tardó cuatro años en acabarse. Contiene 87 xilografías hechas a partir de dibujos del prerrafaelita Burne-Jones, 14 marcos decorativos y otros 18 más pequeños que rodean las ilustraciones talladas a partir de los diseños de Morris. Está impreso en dos columnas en papel hecho a mano, diseñado en letra gótica en rojo y negro y con 116 planchas a toda página. La apertura a doble página deslumbra a la vista con la riqueza misma de su aparición.
Los libros de Morris alcanzaron una totalidad armoniosa y sus páginas tipográficas se concibieron y ejecutaron para facilitar la lectura.
Geoffrey Chaucer fue el primer nombre inscrito en el "Poet´s Corner" de la Abadía de Westminster (hace 600 años), lugar dedicado a los más grandes escritores de la lengua inglesa, lo que demuestra el gran respeto y admiración que los ingleses sienten hacia el género literario.
En la actualidad, mucha gente está aprendiendo inglés, pero me temo que en España Chaucer no es demasiado conocido, por eso he querido hacerle mi pequeño homenaje.
Nació en los estamentos sociales más altos, sirvió de paje de una gran dama aristocráta, tomó parte en las campañas militares contra Francia y tras una de sus capturas fue el propio rey (Ricardo II) quien pagó la fianza para su liberación. Fue Escudero del rey Eduardo III y contrajo matrimonio con Philippa Roet, dama de la reina.
Trabajaba para el gobierno y para la Corona como diplomático y viajó a España, Francia e Italia, conociendo así la cultura europea muy de cerca. Experimentó el florecimiento de la música, las artes, la poesía... pero también era el momento de la pobreza y la miseria, de la violencia y las revueltas, de las plagas. Conoció los problemas de la sociedad en toda su amplitud.
Como poeta, era muy apreciado por su estilo elaborado y sofisticado, pero también por su erudición, pues leía en varios idiomas y tenía conocimientos de astronomía, medicina y física. Escribía y leía sus obras para un selecto público de cortesanos, oficiales y miembros de la realeza. Todos estaban muy sensibilizados con el amor cortés de su cultura afrancesada. Estando en Italia conoció a Petrarca, Dante y Boccaccio quienes fueron decisivos en su producción.
Nadie mejor que William Morris (fundador del Movimiento Arts & Crafts, a finales del XIX) para ofrecer la obra de Chaucer como una auténtica joya. Fundó, para recuperar la artesanía realizada en siglos anteriores, la "Kelmscott Press" y, en 1896, realizó su obra maestra, The Works of Geoffrey Chaucer, de 556 páginas, que tardó cuatro años en acabarse. Contiene 87 xilografías hechas a partir de dibujos del prerrafaelita Burne-Jones, 14 marcos decorativos y otros 18 más pequeños que rodean las ilustraciones talladas a partir de los diseños de Morris. Está impreso en dos columnas en papel hecho a mano, diseñado en letra gótica en rojo y negro y con 116 planchas a toda página. La apertura a doble página deslumbra a la vista con la riqueza misma de su aparición.
Los libros de Morris alcanzaron una totalidad armoniosa y sus páginas tipográficas se concibieron y ejecutaron para facilitar la lectura.
Geoffrey Chaucer fue el primer nombre inscrito en el "Poet´s Corner" de la Abadía de Westminster (hace 600 años), lugar dedicado a los más grandes escritores de la lengua inglesa, lo que demuestra el gran respeto y admiración que los ingleses sienten hacia el género literario.
En la actualidad, mucha gente está aprendiendo inglés, pero me temo que en España Chaucer no es demasiado conocido, por eso he querido hacerle mi pequeño homenaje.
Etiquetas:
ABADÍA DE WESTMINSTER,
BOCCACCIO,
BURNE-JONES,
GEOFFREY CHAUCER,
KELMSCOTT PRESS,
POET´S CORNER,
PRERRAFAELITA,
WILLIAM MORRIS
lunes, 25 de diciembre de 2017
UNA TARDE DE INVIERNO
En esta tarde de invierno me doy cuenta de lo acelerada, estresada, angustiada, agobiada, exigida y desesperanzada que vive la gente. Me da la impresión de que la Navidad se está convirtiendo, para muchos, en una necesidad de ser feliz a toda costa, pero mucho me temo que esa especie de felicidad "enlatada" no les brinda grandes satisfaciones. ¿Qué les pasa? Quizás, si se apearan de ese tren de alta velocidad en el que han decidido instalarse, si aprendieran a disfrutar de espacios de silencio y soledad, podrían vislumbrar lo que les ocurre a ellos y a quienes les rodean.
La soledad y el silencio no son una huída, una escapatoria, una evasión de la realidad. Aislarse no se debe a que los otros nos estorben o incomoden o a que no sepamos afrontar los problemas, sino a que sentimos la necesidad de hacer un alto en el camino, una parada obligatoria, para vivir de una forma más auténtica y plena. No se puede transitar siempre por la capa superficial de la vida, hay que darse tiempo para profundizar en el misterio de las cosas, de las personas y de nosotros mismos.
Las últimas tendencias en psiquiatría afirman que el ser humano necesita - al menos - tres horas de soledad al día para poder pensar, reflexionar, contemplar y admirar lo que le rodea. Hacer un vacío interior para dejar lugar a nuevos contenidos, nuevas vivencias. No perder la capacidad de "asombro" y darse cuenta de que cada día es nuevo y una aventura a descubrir.
Es bueno desmarcarse un poco de lo socialmente aplaudido y admirado e ir a la raíz de las cosas; hay que alejarse de tanta frivolidad, apariencias, falsedad e instalarse en la simplicidad, la verdad, la realidad, el ser.
Dice Julián Marías: "Desde una interioridad recuperada en las extensas llanuras de la soledad y el silencio, podremos tener una mirada más lúcida y penetrante sobre la realidad e incidir así más positivamente sobre ella".
Igual que en invierno las energías de los árboles se concentran en sus raíces, cuando pasamos nuestro propio invierno de dificultades y sufrimientos nuestras fuerzas parece que disminuyen, sin embargo se retiran al subconsciente y no permanecen inactivas. Hay que ser paciente y esperar sin quejarse, rebelarse ni desanimarse. Sólo hay que encender el fuego en nuestro corazón para calentarnos a nosotros y a los demás y esperar a que llegue la primavera cuando todo florecerá de nuevo.
¡Feliz Navidad!
La soledad y el silencio no son una huída, una escapatoria, una evasión de la realidad. Aislarse no se debe a que los otros nos estorben o incomoden o a que no sepamos afrontar los problemas, sino a que sentimos la necesidad de hacer un alto en el camino, una parada obligatoria, para vivir de una forma más auténtica y plena. No se puede transitar siempre por la capa superficial de la vida, hay que darse tiempo para profundizar en el misterio de las cosas, de las personas y de nosotros mismos.
Las últimas tendencias en psiquiatría afirman que el ser humano necesita - al menos - tres horas de soledad al día para poder pensar, reflexionar, contemplar y admirar lo que le rodea. Hacer un vacío interior para dejar lugar a nuevos contenidos, nuevas vivencias. No perder la capacidad de "asombro" y darse cuenta de que cada día es nuevo y una aventura a descubrir.
Es bueno desmarcarse un poco de lo socialmente aplaudido y admirado e ir a la raíz de las cosas; hay que alejarse de tanta frivolidad, apariencias, falsedad e instalarse en la simplicidad, la verdad, la realidad, el ser.
Dice Julián Marías: "Desde una interioridad recuperada en las extensas llanuras de la soledad y el silencio, podremos tener una mirada más lúcida y penetrante sobre la realidad e incidir así más positivamente sobre ella".
Igual que en invierno las energías de los árboles se concentran en sus raíces, cuando pasamos nuestro propio invierno de dificultades y sufrimientos nuestras fuerzas parece que disminuyen, sin embargo se retiran al subconsciente y no permanecen inactivas. Hay que ser paciente y esperar sin quejarse, rebelarse ni desanimarse. Sólo hay que encender el fuego en nuestro corazón para calentarnos a nosotros y a los demás y esperar a que llegue la primavera cuando todo florecerá de nuevo.
¡Feliz Navidad!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



















