domingo, 9 de noviembre de 2014

LAS BUENAS MANERAS

Erasmo de Rotterdam publicó por primera vez en 1530 una pequeña obrita (considerada menor) que se llamaba "De Civilitate Morum Puerilium" en la que plasmaba unos textos de urbanidad para mostrar cómo los usos, las costumbres, los hábitos, los modelos y códigos que rigen nuestras acciones y relaciones, que frecuentemente se aceptan como naturales, son el resultado de un largo, lento y, a veces, penoso aprendizaje...

Erasmo rompía con la tradición medieval e inauguraba la concepción moderna del "savoir vivre" (vivir bien). La pequeña obra de que hablo se publicó en 1530 por primera vez y antes de que falleciera su autor se reimprimió más de treinta veces.

A lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII se llevaron a cabo más de 130 reediciones de esta obra que pronto se tradujo al francés, al inglés, al alemán y al checo. En España hasta 1985 no hemos tenido una traducción bilingüe (latín-castellano) llevada a cabo por el magnífico traductor Agustín García Calvo.

A través de su lectura nos podemos dar cuenta de que Erasmo concede a la urbanidad tal importancia que hace de ella uno de los objetos esenciales de la educación. Es la primera vez que el tema se trata de forma especial, metódica y amplia; capta como nadie la tendencia general en la época que respondía a una aspiración confusamente percibida de vivir de forma más refinada. No es de extrañar, por tanto, que el libro tuviera un éxito arrollador... hasta el punto de que se convirtió en un manual o catecismo para los niños en todas las escuelas.

El término civilidad, civilité, civility, civilitá, zivilität, en España no tiene fortuna prefiriendo términos como buena crianza, buenas maneras, cortesanía, urbanidad... Pero lo que sí es cierto que a partir de los cimientos levantados por Erasmo se construyó el gran edificio de la urbanidad que supone compartir la comida con los demás, el primer gesto que diferencia al ser racional del irracional. Según sus palabras: "Nadie puede elegir para sí padres o patria, pero puede hacerse su carácter y modales".

Por todo lo que acabo de contar, me ha parecido estupendo encontrarme con la magnífica noticia de que la directora del Centro Diplomacia Karina Vilella haya organizado, en una de las salas del emblemático Alvear Palace Hotel (Buenos Aires), un "té para niños" de seis a trece años en el que se aprende protocolo y, al mismo tiempo, se divierten. Ella está convencida de que los buenos modales hacen más fácil la convivencia y cuánto antes se aprendan, mejor. Especialista en ceremonial y  protocolo sabe que el niño puede ir incorporando unas pautas de conducta que sean naturales en él y que cuando tenga que estar con los demás emerjan de forma natural y sin el menor encorsetamiento o afectación.

La buena educación viene del interior (del amor y el respeto hacia los demás) y las buenas maneras son su consecuencia (¡no al revés!). Premiar y estimular a los niños cuando su comportamiento es "impecable" no sólo les beneficia a ellos sino que los demás se ven obligados a comportarse de la misma forma, lo cual va creando un ambiente relajado, ordenado y sosegado en el que "sí" se pueden desarrollar las auténticas y cálidas relaciones humanas de las que, actualmente, andamos tan escasos...

No olvidemos que el niño es un ser humano en potencia y que cuánto mayor cuidado y dedicación le prestemos mayores posibilidades tendrá de llegar a ser la persona que está destinada a ser. Los adultos del siglo XXI  tenemos grandes ventajas que nos permiten retomar el "savoir vivre" y creo que sería un buen contrapunto para la falta de gusto y refinamiento que se detecta en el ambiente.

viernes, 7 de noviembre de 2014

MADAME SOLARIO

El director de cine francés René Féret en su largometraje "Madame Solario"  protagonizado por su hija Marie Féret, adapta la novela del mismo título cuya autora es Gladys Huntington. El guión se basa en una historia ambientada en el lago Como (1906) y nos muestra el peculiar carácter de la protagonista que hace perder la cabeza a todos los hombres que la rodean. Pero esta atracción fatal va acompañada de una vulnerabilidad que provocará un drama en su círculo un poco decadente de veraneantes ricos y cosmopolitas.

El libro nos muestra un instante del exclusivo mundo de las familias acomodadas de la Belle Époque al que llega la joven viuda Natalia Solano y su inquietante y refinado hermano Eugène. Su aparición rompe la tranquilidad de los veraneantes con un sutil juego de doble moralidad en un aparante mundo idílico.

Su enigmática autora nació en 1887 en el seno de una familia americana y acomodada. Al casarse, adoptó el apellido de su marido (Huntington) y se fueron a vivir a Londres. En 1916 empezó a escribir Madame Solario.

Pero la novela no se publicó hasta 1956 y lo hizo de forma anónima. Después de varios problemas familiares la autora se suicidó en 1959.

El libro estaba rodeado de un gran misterio y  hasta 1980 no se descubrió en nombre de su autora. Debido a su éxito de ventas desmesurado fue cuando el director de cine (antes mencionado) lo llevó a la pantalla en el 2012.

Tanto el libro como la película sacan a la luz los prejuicios y convencionalismos de lo que se suponía que era la flor y nata de Europa y América así como la sutil frontera entre la moral y la amoralidad de un mundo que estaba en el umbral de la extinción...

Gracias a la Editorial Acantilado, que lo publicó por primera vez en español el 3 de septiembre de 2014, podemos gozar de este libro que, para muchos, está considerado como "de culto".




jueves, 6 de noviembre de 2014

KATE O´BRIEN

En los últimos veinte años Kate O´Brien ha pasado de ser una gran desconocida a convertirse en una de las figuras claves de la lieteratura irlandesa contemporánea.

Su obra suscita un enorme interés por el tono franco y anticonvencional de los temas que trata, en especial su retrato de mujeres que hacen frente a las limitaciones de una sociedad extremadamente conservadora e intolerante.

Tuvo una intensa y prolongada relación con España, país que la sirvió de inspiración para dos de sus nueve novelas. Llegó a Bilbao en 1922 como institutríz y fue cautivada por un lugar y unas gentes que inmediatamente hizo suyas. Pasado un año volvió a Irlanda, pero regresaba todos los veranos a España. Ningún otro lugar del mundo había atrapado de tal forma su corazón. En ella encontró la tierra de la belleza mística y de la pasión combinada con la austeridad. La diversidad geográfica, sus contrastes humanos, la enorme fascinación que sintió por Castilla y su pasado histórico, la condujeron a ser una ferviente lectora de las obras de Santa Teresa, lo que la sirvió para introducir en su universo literario a personajes femeninos valientes, decididos, transgresores, que no encajaban con las expectativas sociales del momento ni con los roles que la sociedad tradicional les asignaba.

Se centró en el esplendor de la Castilla del siglo XVI e investigando sobre la Santa y leyendo sus cartas, apareció Ana de Mendoza (la princesa de Éboli), por la que se sintió magnetizada desde el primer momento. Ambas, cada una a su manera, fueron mujeres de acción, decididas, que lucharon por su autonomía personal sin el menor complejo ante el poder establecido.


Los libros que escribió sobre ellas, Teresa de Ávila (1951) y Esa Dama (1946), no son sesudos trabajos de investigación ni exhaustivos estudios biográficos, sino una forma amena de acercar al lector la inteligencia, humildad, tenacidad y plena determinación de cumplir con su destino que caracterizaba la personalidad de ambas.



Es maravilloso pensar que un pueblecito de la provincia de Ávila, Gotarrendura, haya dedicado una de sus calles a esta escritora irlandesa enamorada de España, de su paisaje y de su paisanaje. Me prometo a mí misma visitarlo lo antes posible...


Nada me gusta más que descubrir a autores que desconocía y que, sin embargo, desde el momento que su obra llega a las estanterías de mi biblioteca, forman parte de mi vida de una forma tan entrañable que parece que les conozco de toda la vida...

Y es eso lo que me ha ocurrido con Kate...












domingo, 2 de noviembre de 2014

EL ARPA

Si hay un instrumento musical que me gusta, ese es "el arpa" y el pintor  Paul Cesar Helleu (1859-1927) la escogió como motivo de varios de sus cuadros.

Recuerdo una antigua leyenda celta que habla del "arpa mágica" que poseía un poderoso dios. Gracias al sonido de sus cuerdas controlaba el devenir de las estaciones y con ella era capaz de interpretar los tres acordes más nobles: el del llanto, el de la risa y el del sueño.

Tras una dura batalla, sus enemigos, los siniestros señores de la noche y de la oscuridad, se la arrebataron y la dejaron abandonada en un rincón... Pero el dueño del instrumento y dos de sus más fieles seguidores fueron a rescatarla.

Los dioses de "la luz y el arte"  acudieron en su ayuda y provocaron que, al escuchar la voz de su amo, el arpa se despegara de la pared y volara a sus manos; entusiasmado, hizo sonar los tres acordes  provocando el primero enormes risotadas de los enemigos, que más tarde se convirtieron en un profundo sueño que aprovecharon para escapar...

Otra leyenda cuenta que un rey adoraba tanto la música que buscó por todo el mundo el mejor instrumento que hubiera hasta que, un mago, le entregó un arpa.

Sin embargo, cuando fue interpretada por el músico real y otros músicos estaba tan desafinada que aseguraron al rey que no servía para nada y se deshicieron de ella...

Una niña muy pobre la encontró y, aunque no sabía tocarla, decidió intentarlo. Tocaba y tocaba haciéndolo cada vez mejor. Un día, de repente, el arpa empezó a entonar las melodías más maravillosas pues era "un arpa mágica" que sólo estaba dispuesta a tocar para quien de verdad pusiera interés y esfuerzo.

El rey llegó a escuchar la música y mandó llamar a la niña. Cuando vio el arpa se llenó de alegría y en aquél mismo momento nombró a su intérprete su "música particular" llenándola de riquezas...

Con las dos leyendas, lo que pretendo recordar es la importancia de buscar siempre el equlibrio entre  la inteligencia y la sensibilidad. El instrumento más maravilloso y delicado puede ser arrinconado o ignorado, pero en el momento que cae en las manos adecuadas cumple con su misión de forma magnífica. Sería bueno que nos aplicásemos el cuento y procurásemos ser "buenos tocadores de arpa" en nuestra vida cotidiana...





domingo, 19 de octubre de 2014

EMMA Y PETER

 La actriz Emma Thompson es una mujer increíble. Hace días ha inaugurado la sección Peter Rabbit en la biblioteca Gorton (Manchester). Esta nueva sección nace con la idea de formentar la lectura en los niños de una ciudad que cuenta con los mayores índices de pobreza infantil de todo el país. Y, ¿qué mejor que el famoso personaje creado por Beatrix Potter para lograrlo?

Recalcó la importancia que tiene inculcar el hábito de la lectura en la edad temprana, cuyos beneficios pueden verse a lo largo de toda la vida.

Este espacio ha sido posible gracias a Booktrust y a la editorial Frederick Warne, el editor original de Potter que ha donado libros por valor de 1000 libras. Gracias al apoyo de Emma el espacio ha conseguido visibilidad por lo que el éxito está asegurado.

 A sus 55 años Emma sólo quiere reír, está de vuelta de todo, pero hay algo sagrado para ella que son "los niños". Le encanta crear algo perfecto para su perfecta imperfección. Los niños son las personas a las que más quiere y respeta y por eso le gusta ponerse a su servicio tratando de hacer algo realmente puro, bueno y que contenga todo, incluída la oscuridad.

Está en la onda de Mary Poppins, la niñera que no consiente a los niños sensiblerías ni caprichos, sino que les prepara para la vida real, en la que se encontrarán una maldad que ella no les oculta. Los niños no son estúpidos, experimentan grandes emociones y no es adecuado negárselas, ya que para ellos la emoción es un océano en el que los sentimientos les zarandean. Nosotros, los adultos, debemos respetarlos y darle una literatura y un cine que los reflejen para que se vean identificados.

Por eso no se negó a la invitación de escribir, ella misma, cuentos basados en las historias de Beatrix Potter, justo un siglo después del original...

Una vez más una mujer toma el testigo y continúa con la obra de otra para que el eslabón evolutivo no se interrumpa. Una y otra son dos de mis "british favoritas"...

domingo, 12 de octubre de 2014

CON BUEN PIE

Los franceses dicen una frase muy significativa y que me encanta: "entrar con buen pie".

Si analizamos un poco lo que intentan decir es que la calidad del trabajo que llevamos a cabo y los éxitos que obtenemos dependen de cómo demos el primer paso en lo que nos disponemos a acometer.

El estado en el que nos encontremos o la intención con que lo hagamos influyen poderosamente en los resultados. Yo he comprobado, a lo largo de los años, que de un mínimo detalle puede depender todo un desencadenamiento de circunstancias (favorables o adversas), por eso hay que estar vigilantes y en estado de alerta continuo para que no se nos escape nada.

La agitación, el nerviosismo, desencadenan fuerzas caóticas, por eso jamás hay que emprender nada en semajante estado. Debemos estar calmados, serenos y plenos pues sólo así, en ese estado de espíritu (producto de un trabajo y depuración interna) estaremos convenientemente preparados para ponernos en marcha y avanzar.

Si tenemos el arte de sabernos rodear de personas que nos vuelven más lúcidos, que despiertan en nosotros la generosidad y la bondad y que, además, nos estimulan en el desarrollo de nuestras cualidades, el éxito en lo que emprendamos está prácticamente asegurado. Hay que huir de quienes nos confunden y tratan de disminuir nuestra ilusión y entusiasmo pues provocan una toxicidad nociva que nos puede afectar.

Conscientes de todo esto deberíamos saber discernir entre lo que nos beneficia o perjudica, abriéndonos a lo primero y rechazando de plano lo segundo. Partiendo de la base de que todo lo que vemos u oímos afecta a nuestro sistema nervioso, deberíamos huír (como de la quema) de todo aquéllo que proceda del desorden o de la torpeza. Para ello hay que elegir los libros que leemos, la música que escuchamos, las imágenes que contemplamos, la gente con la que tratamos...

Dado que todo lo que pensamos, sentimos o hacemos deja huellas, ¿no sería estupendo dejar huellas de bondad, luz y paz? Pero, para ello, debemos cuidar nuestros pensamientos y sentimientos, mejorándolos y purificándolos, ya que son nuestras armas más poderosas... son las únicas que, de verdad, nos hacen "imbatibles".

miércoles, 8 de octubre de 2014

XINGÚ

Xingú es el título de un relato corto,  bellísimo, de gran calidad, que editado por "Contraseña Editorial" ganó en 2010 el premio a la mejor obra editada.

La elegante narración de Edith Wharton pone en tela de juicio las vanidades de nuestra cultura y está editada de forma tan preciosista que será pieza de coleción en pocos años, con toda seguridad...

  Como Henry James, la autora hace esa mezcla (que tanto me gusta) entre lo norteamericano y lo europeo, con la que pretenden aportar claridad buscando la manera más sencilla de contar las cosas o de describir a las personas.

Su ilustradora, Sara Morante, nos hace ver el ambiente del libro con tal precisión que su aportación resulta casi imprescindible para hacernos una idea del ambiente que tanto cuidaba la escritora, amante de la moda, la decoración y de los más mínimos detalles.

Aunque la obra fue escrita en 1916, encuentro que está de rigurosa actualidad. Ha pasado casi un siglo y conserva toda su frescura. Sus tres capítulos (presentación de personajes, clímax y conclusión) nos muestran una historia tejida con diálogos perfectos e hilarantes, que no dejan títere con cabeza y echan por tierra la falsa "culturalidad" de nuestra sociedad. Es un claro alegato, en tono de humor, contra los farsantes de las bellas artes. En mi opinión sería perfecta para hacer una representación teatral de tres actos (creo que funcionaría muy bien).

Os pongo el comienzo para que os hagáis una idea del estilo y el tono del relato: "La Señora Ballinger pertenece a esa categoría de damas que persigue la cultura en cuadrillas, como si fuera peligroso encontrársela a solas".

En una lujosa casa de la ciudad de Hillbridge se reúne un grupo de señoras de la alta sociedad para comentar obras de literatura y hablar de eventos culturales. Un día, reciben a la famosa escritora Osric Dane, autora de "Las Alas de la Muerte" y la nueva socia, la Señora Roby, que no lo ha leído (ni lo piensa leer) es la piedra de toque que dislocará el perfecto engranaje en el que se ha movido este grupo de féminas dedicadas a la lectura y a la intelectualidad.

La lectura del libro es una delicia, con el valor añadido de poner de manifiesto (con ternura y humor) lo ridículo y cursi que resulta lo que no es auténtico, lo falso, "las apariencias"...

Sigo insistiendo en la importancia del libro de papel "cuidado" hasta el extremo como objeto de colección y placer. Hay que buscar la forma de aportar todas las técnicas que tenemos a nuestro alcance para que logremos obras con la personalidad del siglo XXI, pues los que vengan detrás de nosotros nos lo agradecerán.