domingo, 9 de octubre de 2016

MARY POPPINS

"La niñera voladora" que caía del cielo, volando con su paraguas, traída por el viento del Este y anunciando que se iría cuando el viento cambiase de dirección.
Tomaba sus decisiones y asumía sus responsabilidades, conduciendo siempre su vida como ella consdierase más adecuado.
Trataba todo lo que tuviese vida (personas, animales o cosas) con idéntica "politness" (amor, consideración y respeto) y su firmeza de carácter no estaba exenta de ternura; todo lo que ocurría a su alrededor desafiaba la lógica, por lo que se fue ganando, poco a poco, el afecto de todos.
La familia Banks necesitaba una niñera y la madre, siguiendo su magnífica intuición, elegió a Mary Poppins.
Lejos del personaje (un poco cursi y edulcorado) que ofrece Walt Disney en su película del mismo nombre, ella era presumida, contestona y bastante ególatra, pues su autora se escapaba de los tópicos de la literatura infantil y no pretendía ni concienciar ni dar lecciones, simplemente hacer buena literatura...
Pretendía crear un "mito" y lo consiguió.

Pero, ¿quién fue la creadora de Mary Poppins? Helen Lyndon Goff (1899) nació en Australia y empezó muy joven a escribir en la prensa local. Viajó, como actriz, con una Compañía Teatral por Australia y Nueva Zelanda y adoptó el nombre artístico de P.L.Travers. En 1924 llegó a la vieja Europa y fue a Irlanda (país en el que había nacido su padre); allí se codeó con los intelectuales de la época y se sensibilizó mucho con la mitología y el misticismo.

Bastante desencantada, decidió volver a Inglaterra en 1933 y al año siguiente (1934) publicó en Londres el primer libro de la serie titulado "Mary Poppins".
Mary Shepard fue la elegida por la autora para ilustrar sus doce episodios, escritos con palabras rimbombantes y sin narración lineal.
Cada uno de ellos contaba con diferentes protagonistas (a cual más extraños y divertidos) que acompañaban a los personajes centrales.
Con dominio del lenguaje, educaba al lector con gran habilidad, a través de un vocabulario limpio, cuidado, bien elegido (elegante), sin desdeñar el humor y haciendo guiños al folklore. Utilizaba multitud de modismos británicos y, sobre todo, el "metalenguaje" (hablaba con la misma naturalidad de lo que no se ve (lo intangible) como de lo que se ve (lo tangible)), algo frecuentemente utilizado en la literatura sajona.
"Practically perfect in every way" era su lema, es decir, había que tender a la perfección en todos los sentidos (en todos los aspectos de la vida).

Ella creó el personaje para que cada uno de nosotros encontrásemos nuestro propio significado en las fantásticas cosas que acontecían a su alrededor. Su mensaje es mucho más profundo de lo que puede parecer a simple vista.

Es posible que te inviten a tomar el té y, sin perder las buenas maneras, hacerlo volando unos metros por encima del suelo. La disciplina educa el conocimiento y la voluntad, lo cual nos protege a la hora de ir en la dirección correcta; el amor, nos llena de alegría, riqueza de experiencias y belleza y el conjunto de todo ello nos lleva a conocer la verdad y a ser libres.
¿No sería estupendo sacar la esencia de esta magnífica autora y ponerla en práctica? I think so!!

viernes, 7 de octubre de 2016

HELEN Y THOMAS

 Helen Allingham (1848) fue una gran acuarelista inglesa que llegó a formar parte de la "Royal Watercolour Society", algo insólito en la época victoriana. Con exquisita sensibilidad plasmaba en sus obras la naturaleza, los niños, las costumbres sencillas de la vida cotidana. Su libro "Happy England" (1903) es algo que hay que tener si se quiere conocer la auténtica esencia inglesa.

Thomas Hardy (1840), escritor, nació cuando Dickens comenzaba a hacerse nombre y las Brontë o George Eliot todavía no habían comenzado a publicar. Después de la eclosión de Virginia Woolf y el grupo de Bloosmbury, tuvo que vivir el paso del siglo XIX al XX; aparecía el automóvil, el avión y los cambios ideológicos (Darwin, Freud, Marx...). Escribía con nostalgia del pasado y con mucha sensibilidad hacia toda la Historia anglosajona; añoraba la vida rural, que se había mantenido sin la menor fisura a lo largo de la Historia de Inglaterra.


En Model Village hay una reproducción de su "cottage" como recuerdo imborrable del lugar en el que escribió la mayoría de sus obras, con sus evocadores paisajes y sus personajes llenos de fuerza y ternura. Se le puede considerar un autor auténtico, genuino. En su novela "Los habitantes del bosque" describe como una refinada y cultivada mujer vuelve a su pueblo al que le resulta difícil adaptarse de nuevo. Pero, haciendo aparecer un personaje, el autor nos demuestra que la devoción y la lealtad conducen a un desenlace extraordinario.

No es extraño que ambas personalidades se llevaran bien, fueran amigos y colaborasen en diferentes trabajos conjuntos. Thomas escribía y Helen ilustraba sus textos formando un tándem perfecto a la hora de transmitir lo que para ellos era, de verdad, el alma inglesa. Él, siempre estuvo enamoradado de su esposa y ella estaba casada con un hombre muy mayor, frío y distante que no compartía sus gustos, pero creo que fue esa extraña mezcla de situaciones personales lo que dio lugar a una profunda y verdadera amistad entre ambos.
A los latinos nos resulta inexplicable que entre hombre y mujer pueda haber una relación tan extravagante, sin embargo, el profundo respeto, el prudente distanciamiento y la habilidad de no involucrarse en la intimidad del otro es tan british como sus casitas de campo. 



jueves, 6 de octubre de 2016

KNIT KIT

Me planteo, ahora que todavía estamos programando los "quehaceres" de nuestros niños, si no sería bueno organizarnos el tiempo para poderles brindar más presencia y disponibilidad y nutrirles emocionalmente. Estar en casa con ellos es algo que les encanta y hay que ir preparando, para la salida del cole, la merienda y el rato de juegos y de labores. ¿Por qué no enseñarles a hacer punto con dos agujas?

Está demostrado que el pensamiento equilibrado y el buen juicio de un adulto depende más de si de niño se le enseñó a usar sus manos y dedos de forma correcta que el aprender más tarde el pensamiento lógico.
Al hacer punto o al coser se establece una conexión entre la movilidad de los dedos y los pensamientos flexibles que favorece crear nuevas ideas.
Mantener las agujas en ambas manos, asignando a cada una de ellas su respectiva actividad, hace que se establezca de inmediato la lateralidad y el control del ojo sobre la mano, logrando desde el primer momento controlar la voluntad.
La mano derecha debe introducir una aguja en el lazo del hilo que está en la aguja izquierda logrando en el proceso atar un nudo. Sólo un constante control de la mano puede lograr tal hazaña, por lo que el poder de atención y concentración se desarrolla enormemente.
Se ha demostrado que entre los 7 y 8 años no hay ninguna otra actividad que logre evocar tal poder de atención.

Mediante el uso de varios colores y de diferentes cantidades de filas, se le fomenta, a través del tejido, la atención de los números y la creatividad para que puedan realizar sus propios diseños.
El componente lúdico debe ir acompañado de que también sea práctico (una bufanda para mamá).
El simple acto de tejer les hace pensar de forma calmada y ordenada y les va capacitando (sin darse cuenta) para resolver problemas numéricos y de su vida cotidiana.

Las últimas investigaciones neurológicas afirman que la movilidad y destreza en la "motricidad fina", sobre todo en la mano, puede estimular el desarrollo celular del cerebro y reforzar la base física de pensar. El aprender a tejer antes que a leer, a escribir o a manipular números ha demostrado ser de una gran eficacia, pues la capacidad de programar un acto motor muestra una estrecha relación con la lectura (ya sea de palabras o números).


Ha llegado la hora en la que, de verdad, nos atrevamos a ser modernos, a estar en la vanguardia y a seguir las pautas de los países más evolucionados que están comprendiendo lo necesitados que están nuestros niños de cariño y atención. La falta de "concentración" es un grave problema que hay que atajar ¡ya!
Creo que sería un buen regalo un "knit kit" como muestra de cariño...

EL PLACER DE TEJER

Tener en los dedos las dos agujas y la suave, dócil y flexible lana es para mí un verdadero placer. Mientras voy realizando la labor, punto a punto, pienso en el ejemplo que me da el noble hilo; mi imagino que, como él, voy tejiendo lazos de amor entre las personas y creando una obra que refleja mi sencilla vida de pensamientos y sentimientos. Cuando escribo, hago lo mismo, pero con las palabras...
Sé que cuando tejo, como cuando medito, mi organismo segrega serotonina (la hormona del bienestar) y me pone de muy buen humor. El relax y la calma que requiere la realización de la labor hacen que me sienta muy a gusto y que sienta la satisfacción de crear algo con mis propias manos.
Está científicamente demostrado que tanto el cansancio físico como el mental disminuyen cuando se teje de forma relajada y cocentrando la atención en lo que se está llevando a cabo. Es una terapia alternativa para eliminar el estrés y la depresión que muchos médicos recomiendan.

Me encanta recordar que el acto de tejer es anterior a la invención de la rueda, algo que demuestra que siempre ha sido esencial en la existencia del ser humano. Además, el ser capaz de elaborar una malla física resistente equivale a poder hacer lo mismo con la malla social (en ambas está implícita la capacidad de servicio).
Hasta el siglo XVI, las mujeres sólo podían hilar, no tejer, pues no estaban preparadas para afrontar a la vez un esfuerzo físico y mental. En París se creó el primer "Gremio de Calceteros" y sólo sus mujeres, cuando se quedaban viudas, podían seguir con el trabajo de sus maridos (algo que se extendió por toda Europa a gran velocidad).
Actualmente, grupos de tejedores (hombres y mujeres) se reúnen para hacer punto en lugares públicos y es un pasatiempo ideal para socializarse y compartir el tiempo libre haciendo algo que, además de bello, es útil. Formar parte de un círculo de gente afín nos hace sentir que pertenecemos a una especie de club que nos une a todos (tejer) y nos va enlazando de forma suave pero duradera.
Nada mejor para empezar el otoño que lanzarse a una nueva aventura, ¿quién se anima?

miércoles, 5 de octubre de 2016

A FAVOR DE LA LANA

El Príncipe Carlos de Inglaterra promovió "La Campaña por la Lana" para defender el tejido tradicional, pues el sector estaba en extinción y se consideraba anticuado. Sin embargo, las ventas han crecido en un 70% en cuatro años, las facturaciones ascienden a más de 350 millones de libras y se mantienen 40 fábricas que proporcionan empleo a más de 8000 personas.

La Campaña es una iniciativa, sin ánimo de lucro, con un fin educativo y de divulgación cultural sobre la fibra de lana y sus beneficios. Desde el primer momento fue muy bien acogida en ciudades como París, Tokio, Amsterdam, Berlín, Sidney y Madrid (entre otras). Es una forma de reunir a los amantes de la lana: knitters (tejedores), spinners (hilanderos), dyers (tintoreros) y de dar vida y poner en valor un producto de calidad.

En los años 90 el sector de la lana tuvo serios problemas. Fue muy inteligente resaltar la importancia del "tweed", el único tejido de Gran Bretaña que continuó siendo producido a mano ante la Revolución Industrial; sólo se vendía en los mercados de los pueblos. En 1993, el Parlamento de Escocia aprobó una ley que protegía la marca tradicional "Harris Tweed" (que trabajaba únicamente con lanas escocesas y llevaba a cabo los tejidos de forma artesanal).


El tejido sólo puede acabarse en Escocia y cada metro lleva un sello de la marca. El 95% se produce en una fábrica de Shawbost (en la isla de Lewis). Tradicionalmente se hacía a mano en las casas de las familias que tenían sus ovejas, formando parte muy importante de su cultura. Actualmente, sólo la tarea de tejer el tweed se hace a mano; el hilado, la coloración y el tinte se llevan a cabo en las fábricas.

El primer "Tweed Run" fue en el centro de Londres el 24 de enero del 2009 y lo organizó un foro de ciclismo; en abril del año siguiente ya se habían inscrito 400 ciclistas.
Se fue convirtiendo, a lo largo de los años, en un paseo en bicicleta, en grupo, en el que los participantes vestían con trajes tradicionales del ciclismo (pantalones bombachos de tweed).
Ahora se define como "a metropolitan cycle ride with a bit of style" (un paseo por la ciudad en bicicleta con un poco de estilo).
Este año, en Madrid, dentro del programa "Tweed Ride" volvió "Pedalea al Pasado" (IV edición consecutiva) y participaron los Museos Cerralbo, Artes Decorativas y Lázaro Galdiano para promover la movilidad urbana sostenible y sensibilizar a la sociedad sobre los beneficios de la bicicleta.
La famosa "chaqueta Tweed" debe su nombre al río Tweed (Escocia) y era muy popular entre los trabajadores del campo al ser su compacta lana un tejido muy propicio para combatir el frío y la humedad.

 En 1848 el Prínicipe Alberto, en Balmoral, puso de moda dicho tejido y muchos aristócratas le siguieron, pues era ideal para la caza, la pesca y el frío de sus grandes casas.
Empezó a popularizarse y pasó del mundo rural a la ciudad. Una de las firmas con más solera en Londres, Holland & Sherry, está celebrando sus "180 años de excelencia" y siente el orgullo de haber vestido siempre a la gente más elegante del mundo, a la que sabe "elegir" lo mejor.
¿Su frase?
"Holland & Sherry cloth is trully an investment and always a pleasure to wear" (el tejido H&S es verdaderamente una inversión y siempre un placer llevarlo puesto). 

Totalmente a favor de la lana, la calidad y la excelencia, me adhiero a cualquier iniciativa que le de la importancia que se merece. Tener una buena prenda de lana en casa es como tener una joya, todo es cuestión de prioridades... 

martes, 4 de octubre de 2016

GERTRUDE JEKYLL

Siempre me ha encantado la personalidad de esta adorable viejecita inglesa, que se quedó casi ciega, pero no abandonó jamás sus aficiones. Horticultora, artista, escritora y, sobre todo "paisajista", llevó a cabo 400 jardines en el Reino Unido, Europa y Estados Unidos. Escribió mil artículos publicados en el Country Life Magazine, The Garden... y algunos libros. Aplicaba a los jardines esquemas de color como los Impresionistas y llegó a dominar la composición.
"He aprendido mucho de los pequeños jardines campestres que hacen de los bordes de los caminos ingleses los más hermosos del mundo", decía para explicar su forma de concebir el paisajismo. "El amor por el trabajo en el jardín es como una semilla que, una vez sembrada, no desaparece jamás".


 Vivía en Munstead (Godalming), en una casa diseñada por el arquitecto Sir Edwin Lutyens. Eran muy amigos y tuvieron una larga y fructífera relación profesional.
Ambos se inspiraban en el paisaje y utilizaban materiales tradicionales de la campiña de Surrey.
Llegaron a unir arquitectura y jardinería con tal maestría que han dejado una huella inmorrable.
Nació en Londres (1843) y se formó en "Kensington School of Arts". Fue gran admiradora de Ruskin y muy afín al Movimiento "Arts & Crafts".

Entrar en el mundo de Gertrude es como atraverse a pasar la puerta que nos lleva a lo desconocido, a lo que no se ve, pero se intuye. Ella nunca nos defrauda, siempre consigue sorprendernos con su ingeniosa forma de diseñar y combinar las formas y los colores. De gran carácter y fuerte personalidad, todos los que la trataban de cerca coincidían en que destilaba ternura y sentido del humor, algo que ella procuraba cultivar igual que lo hacía con sus jardines.
Es imposible entender bien Inglaterra sin saber quien era esta gran mujer.

MODEL VILLAGE

En pleno corazón de los Costwolds (Inglaterra), existe un pueblecito en miniatura (escala 1/9º) que reproduce el pueblo al que pertenece: "Bourton on the water". Me encanta porque es un claro ejemplo de la habilidad y destreza con las que los ingleses mantienen sus tradiciones, las cuidan, las miman y las hacen rentables atrayendo gran cantidad de visitantes que enriquecen la zona y la dan a conocer "all over the world".

El propietario de una antigua posada tradicional de 1712, "Old New Inn", tenía dos casas unidas que, en la actualidad, se han convertido en dos bares: uno grande, con terraza y juegos para niños y otro patio delantero para sentarse al aire libre.
Es en la parte trasera donde se halla "Model Village" (el pueblecito) en cuya creación intervinieron cinco artesanos utilizando la piedra caliza de la zona y los materiales más adecuados. Les llevó cinco años.

Fue oficialmente inaugurado en la Coronación de Jorge VI y de la reina Isabel (la reina madre) en 1937.
Y es que, no sólo su arquitectura y urbanismo son una maravilla, sino que sus árboles (tipo bonsai) están cuidadosamente podados para mantenerlos a escala. Mr. John Constable (Paisajes en Miniatura) les asesora.
Callejeando, como si se estuviera en un cuento, se puede oír a través de las ventanitas de una de sus históricas iglesias un canto coral que emociona. Me imagino a Alice in Wonderland...

Las aguas del río Windrush pasan por debajo de sus cinco puentecitos de piedra.
Todo está hecho con tal perfección que no hay un sólo detalle, por mínimo que parezca, que no esté cuidado al máximo.
Poder mostrar al mundo su estilo de vida, es uno de los mayores orgullos para el pueblo inglés, pues es lo que les hace diferentes y peculiares.
Siempre me ha encantado la naturalidad con la unen la naturaleza y la vida cotidiana. Para ellos, el jardín es la continuación de la sala de estar.

Os lo recomiento fervientemente, nada más genuino que esta pequeña obra de arte para acercarse de verdad al alma de Inglaterra.