La novela de Pío Baroja titulada Camino de Perfección (como el libro de Santa Teresa) fue juzgado - en su época - por la crítica con cierta prevención. ¿Cómo interpretar una obra que parecía carecer de estructura, argumento, desarrollo o final coherente? Sin embargo, el autor argumentaba: igual que un cuadro impresionista no ofrece un producto acabado y requiere un esfuerzo de interpretación mayor por parte de quien lo contempla, en mi novela yo propongo algo similar, pues mi nuevo estilo moderno (impresionista místico) condiciona al lector a participar más y a adoptar una postura menos pasiva mientras lee.
En su novela da gran importancia al Greco, pintor del Siglo de Oro español poco valorado por la crítica neoclásica pero reverenciado por los impresionistas, a quien consideraban su precursor. Baroja interpreta la palabra Camino como un proceso de transformación con connotaciones estéticas, por eso su protagonista lleva a cabo un continuo peregrinaje y, en cuanto a la luz y los efectos que ésta produce en el paisaje, según sus cambios a lo largo del día con sus consecuentes alteraciones de color, consigue en su narración (como los impresionistas) que adquiera una importancia fundamental.
Como el impresionismo, él también da contornos imprecisos: "Al entrar, no percibía más que unas cuantas luces, después se iba viendo el altar, luego se percibían contornos de mujeres, caras duras, renegridas, tostadas por el sol, rezando con un ademán de ferviente misticismo".
El final del libro resulta confuso, si se le interpreta con técnicas tradicionales y es ilógico según los parámetros realistas, pero utilizando el marco del impresionismo Baroja nos presenta un final abierto... Para él, lo importante no es el producto final de la obra, sino el método de interpretación de la realidad y la forma subjetiva y múltiple de definirla. En la ascética, el individuo se esfuerza por perfeccionar su espíritu mediante la voluntad y en su narrativa Baroja aspira a una perfección literaria.
Su arte fue consdierado "insultante", pues la espontaneidad, la contradicción, el subjetivismo y el apasionamiento eran palabras que se podían asociar bien al impresionismo y al ascetismo, pero estaban muy lejos del realismo imperante.
"A lo lejos se veía un pueblo envuelto en una nube cenicienta". "Sus torres y pináculos se destacaban perfilándose en el azul intenso y luminoso del horizonte". El escritor utiliza el color, no la forma; sitúa colores puros junto complementarios (puntillismo usado por los impresionistas) con el fín de que sea el lector quien los mezcle.
"Al ocultarse el sol se hizo más violácea la muralla de la sierra; aún iluminaban los últimos rayos un pico lejano del poniente y las demás montañas quedaban envueltas en una bruma rosada y espléndida, de carmín y de oro, que parecía arrancada de alguna apoteosis de Tiziano".
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sábado, 18 de abril de 2020
viernes, 17 de abril de 2020
CAMINO DE PERFECCIÓN
Camino de Perfección forma parte de una trilogía mística junto con El Libro de la Vida y Las Moradas y se sitúa - cronológicamente - en el centro de ambas. Fue escrito por Teresa de Jesús en plena madurez espiritual, después de diez años de intensa vida interior, y evidencia el dominio de la herramienta lingüística y de los recursos literarios de la escritora. Surgió porque las doce hermanas que convivían con ella en el conventico de San José (Ávila) le pedían que les ayudase a comprender una espiritualidad más exigente y refinada y ella, por responsabilidad y magisterio espiritual, accedió a escribirlo.
"Más ¡qué de cosas se ofrecen en comenzando a tratar este camino! ¡Ojalá pudiera yo escribir con muchas manos, para que unas por otras no se olvidaran!". Comenzó una redacción frenética, con pausas no muy dilatadas, sin una estructura prefijada, ni articulada, ni sistematizada (algo que revelaba facetas de su propia personalidad). En la concentración que le permitía el convento acabó El Camino a los pocos meses de su inicio (1566), aunque el censor García de Toledo tachó párrafos polémicos, incisivos e irónicos, como la apología de las mujeres...
Su sometimiento a la censura fue radical, pues transcribió un nuevo manuscrito, por lo que llevó a cabo dos redacciones. La primera fue tenida en cuenta para la edición de sus obras preparada por Fray Luis de León (1588) y reclamada por Felipe II para su Real Biblioteca de El Escorial (autógrafo conocido como Códice de El Escorial).
Teresa aceptó las correcciones y su obra pasó de ser un cuaderno íntimo a un libro mucho más abierto destinado a un público más amplio. Se atenuaba su espontaneidad, se velaban sus confidencias, se suavizaban las alusiones irónicas y el tono se adecuaba más a las pautas del magisterio esipiritual (más general y didáctico, pero menos intenso y expresivo). También hizo una caligrafía más clara y cuidada y articuló el texto (los 84 capítulos originales quedaron definitivamente condensados en 42). Se ampliaron y desarrollaron temas doctrinales como los conceptos de oración, de recogimiento y de quietud; la necesidad de la libertad de conciencia; el acceso a distintos confesores; la exigencia de una formación profunda; las pruebas para candidatas al ingreso de la Obra Reformada... etc.
El nuevo autógrafo (segunda redacción del Camino) fue concluído el mismo año que el primero y el manuscrito se conserva actualmente en el Monasterio de las Carmelitas Descalzas de Valladolid y es conocido como Códice de Valladolid.
El ideal de vida que ella encarnaba y transmitía a sus hijas era un ideal contemplativo. El Camino preparaba a las almas para la contemplación. La Perfección era la meta de ese itinerario espiritual y consistía en que cada alma se adaptase al nivel en que la hubiera dispuesto el Señor y cumpliera su cometido con total entrega. Reivindicaba la figura de Marta, prototipo de alma activa, al lado de la de María, símbolo del alma contemplativa (ambas debían ir hermanadas en los palomaricos teresianos).
Para conjuntar los des tipos de oración glosó el Paternóster en la segunda parte del Camino e hizo su interpretación personal con espontánea sinceridad y efusivo ardor, así como con el profundo anhelo de abandonar un mundo que no era sino escala breve para la patria definitiva. Y lo llevó a cabo con su fuerte personalidad espiritual y mística, lingüística y literaria, pero añadiendo en tono irónico: " y lo hago, a pesar de que no tenemos letras las mujeres".
"Más ¡qué de cosas se ofrecen en comenzando a tratar este camino! ¡Ojalá pudiera yo escribir con muchas manos, para que unas por otras no se olvidaran!". Comenzó una redacción frenética, con pausas no muy dilatadas, sin una estructura prefijada, ni articulada, ni sistematizada (algo que revelaba facetas de su propia personalidad). En la concentración que le permitía el convento acabó El Camino a los pocos meses de su inicio (1566), aunque el censor García de Toledo tachó párrafos polémicos, incisivos e irónicos, como la apología de las mujeres...
Su sometimiento a la censura fue radical, pues transcribió un nuevo manuscrito, por lo que llevó a cabo dos redacciones. La primera fue tenida en cuenta para la edición de sus obras preparada por Fray Luis de León (1588) y reclamada por Felipe II para su Real Biblioteca de El Escorial (autógrafo conocido como Códice de El Escorial).
Teresa aceptó las correcciones y su obra pasó de ser un cuaderno íntimo a un libro mucho más abierto destinado a un público más amplio. Se atenuaba su espontaneidad, se velaban sus confidencias, se suavizaban las alusiones irónicas y el tono se adecuaba más a las pautas del magisterio esipiritual (más general y didáctico, pero menos intenso y expresivo). También hizo una caligrafía más clara y cuidada y articuló el texto (los 84 capítulos originales quedaron definitivamente condensados en 42). Se ampliaron y desarrollaron temas doctrinales como los conceptos de oración, de recogimiento y de quietud; la necesidad de la libertad de conciencia; el acceso a distintos confesores; la exigencia de una formación profunda; las pruebas para candidatas al ingreso de la Obra Reformada... etc.
El nuevo autógrafo (segunda redacción del Camino) fue concluído el mismo año que el primero y el manuscrito se conserva actualmente en el Monasterio de las Carmelitas Descalzas de Valladolid y es conocido como Códice de Valladolid.
El ideal de vida que ella encarnaba y transmitía a sus hijas era un ideal contemplativo. El Camino preparaba a las almas para la contemplación. La Perfección era la meta de ese itinerario espiritual y consistía en que cada alma se adaptase al nivel en que la hubiera dispuesto el Señor y cumpliera su cometido con total entrega. Reivindicaba la figura de Marta, prototipo de alma activa, al lado de la de María, símbolo del alma contemplativa (ambas debían ir hermanadas en los palomaricos teresianos).
Para conjuntar los des tipos de oración glosó el Paternóster en la segunda parte del Camino e hizo su interpretación personal con espontánea sinceridad y efusivo ardor, así como con el profundo anhelo de abandonar un mundo que no era sino escala breve para la patria definitiva. Y lo llevó a cabo con su fuerte personalidad espiritual y mística, lingüística y literaria, pero añadiendo en tono irónico: " y lo hago, a pesar de que no tenemos letras las mujeres".
domingo, 27 de noviembre de 2016
LA EXCELENCIA
El autor de este cuadro es Rembrandt y lo pintó en 1653; se llama "Aristóteles contemplando el busto de Homero" y lo he elegido porque voy a empezar mi reflexión con una frase de Aristóteles: "Somos lo que hacemos de forma repetida. La excelencia, entonces, no es un acto, sino un hábito".
Y es verdad, la excelencia es el arte que se alcanza a través del entrenamiento y el hábito; somos lo que hacemos repetidamente, lo que implica el esfuerzo de la virtud y la inteligencia. El éxito depende de un esfuerzo racional y voluntario.
"Siembra acciones positivas en tu vida y persevera hasta convertirlas en hábito".
Creo que puede ser interesante centrarnos en una serie de puntos que pueden ayudar:
. centrarse en el objetivo: ¿qué quiero conseguir?
. descubrir nuestras aptitudes o habilidades de acuerdo con nuestras emociones
. practicar la actitud ganadora
. tomar decisiones correctas: en qué voy a centrar mi atención, cuáles son los motivos que me llevan a ello, estrategias para lograr mi meta
. constancia, constancia, constancia... aprender de los fallos y no desviarse del objetivo final
. flexibilidad: modificar, reconvertir... desarrollar la "paciencia"
. pasión por lo que se hace; la motivación va muy unida a la pasión. Con "entusiasmo" llegamos a la meta. El entorno tóxico que nos incita a abandonar debe servir de estímulo para medir nuestra constancia, actitud y aptitud
Este autorretrato de Rembrandt es un claro ejemplo de una persona que se dedicó por completo al desarrollo de su vocación. Con un alto grado de determinación y entrega, de forma libre y voluntaria, se atrevió a cubrir una necesidad auténtica que le brotaba de su verdadero yo. Cultivó su talento de forma espontánea y placentera y como consecuencia de ello llegó a tener notoriedad pública.
Procedente del vocablo latín excellentia es una palabra que permite resaltar la considerable calidad que convierte a un ser humano en merecedor de una estima y aprecio elevados.
Se relaciona a la idea de "perfección" y a las características sobresalientes; el término señala aquello que está por encima del resto y que posee escasas falencias o puntos débiles.
Estamos en un momento en el que resulta imprescindible tender a la excelencia, de lo contrario la mediocridad, apatía, inercia, pereza, desmotivación... y alguna cosita más tomarán el mando y eso ¡nunca!
Menos protestar, menos echar balones fuera, menos descargar responsabilidades y más tomar las riendas de nuestra propia vida, en beneficio nuestro y de toda la colectividad.
Y es verdad, la excelencia es el arte que se alcanza a través del entrenamiento y el hábito; somos lo que hacemos repetidamente, lo que implica el esfuerzo de la virtud y la inteligencia. El éxito depende de un esfuerzo racional y voluntario.
"Siembra acciones positivas en tu vida y persevera hasta convertirlas en hábito".
Creo que puede ser interesante centrarnos en una serie de puntos que pueden ayudar:
. centrarse en el objetivo: ¿qué quiero conseguir?
. descubrir nuestras aptitudes o habilidades de acuerdo con nuestras emociones
. practicar la actitud ganadora
. tomar decisiones correctas: en qué voy a centrar mi atención, cuáles son los motivos que me llevan a ello, estrategias para lograr mi meta
. constancia, constancia, constancia... aprender de los fallos y no desviarse del objetivo final
. flexibilidad: modificar, reconvertir... desarrollar la "paciencia"
. pasión por lo que se hace; la motivación va muy unida a la pasión. Con "entusiasmo" llegamos a la meta. El entorno tóxico que nos incita a abandonar debe servir de estímulo para medir nuestra constancia, actitud y aptitud
Este autorretrato de Rembrandt es un claro ejemplo de una persona que se dedicó por completo al desarrollo de su vocación. Con un alto grado de determinación y entrega, de forma libre y voluntaria, se atrevió a cubrir una necesidad auténtica que le brotaba de su verdadero yo. Cultivó su talento de forma espontánea y placentera y como consecuencia de ello llegó a tener notoriedad pública.
Procedente del vocablo latín excellentia es una palabra que permite resaltar la considerable calidad que convierte a un ser humano en merecedor de una estima y aprecio elevados.
Se relaciona a la idea de "perfección" y a las características sobresalientes; el término señala aquello que está por encima del resto y que posee escasas falencias o puntos débiles.
Estamos en un momento en el que resulta imprescindible tender a la excelencia, de lo contrario la mediocridad, apatía, inercia, pereza, desmotivación... y alguna cosita más tomarán el mando y eso ¡nunca!
Menos protestar, menos echar balones fuera, menos descargar responsabilidades y más tomar las riendas de nuestra propia vida, en beneficio nuestro y de toda la colectividad.
domingo, 9 de octubre de 2016
MARY POPPINS
"La niñera voladora" que caía del cielo, volando con su paraguas, traída por el viento del Este y anunciando que se iría cuando el viento cambiase de dirección.
Tomaba sus decisiones y asumía sus responsabilidades, conduciendo siempre su vida como ella consdierase más adecuado.
Trataba todo lo que tuviese vida (personas, animales o cosas) con idéntica "politness" (amor, consideración y respeto) y su firmeza de carácter no estaba exenta de ternura; todo lo que ocurría a su alrededor desafiaba la lógica, por lo que se fue ganando, poco a poco, el afecto de todos.
La familia Banks necesitaba una niñera y la madre, siguiendo su magnífica intuición, elegió a Mary Poppins.
Lejos del personaje (un poco cursi y edulcorado) que ofrece Walt Disney en su película del mismo nombre, ella era presumida, contestona y bastante ególatra, pues su autora se escapaba de los tópicos de la literatura infantil y no pretendía ni concienciar ni dar lecciones, simplemente hacer buena literatura...
Pretendía crear un "mito" y lo consiguió.
Pero, ¿quién fue la creadora de Mary Poppins? Helen Lyndon Goff (1899) nació en Australia y empezó muy joven a escribir en la prensa local. Viajó, como actriz, con una Compañía Teatral por Australia y Nueva Zelanda y adoptó el nombre artístico de P.L.Travers. En 1924 llegó a la vieja Europa y fue a Irlanda (país en el que había nacido su padre); allí se codeó con los intelectuales de la época y se sensibilizó mucho con la mitología y el misticismo.
Bastante desencantada, decidió volver a Inglaterra en 1933 y al año siguiente (1934) publicó en Londres el primer libro de la serie titulado "Mary Poppins".
Mary Shepard fue la elegida por la autora para ilustrar sus doce episodios, escritos con palabras rimbombantes y sin narración lineal.
Cada uno de ellos contaba con diferentes protagonistas (a cual más extraños y divertidos) que acompañaban a los personajes centrales.
Con dominio del lenguaje, educaba al lector con gran habilidad, a través de un vocabulario limpio, cuidado, bien elegido (elegante), sin desdeñar el humor y haciendo guiños al folklore. Utilizaba multitud de modismos británicos y, sobre todo, el "metalenguaje" (hablaba con la misma naturalidad de lo que no se ve (lo intangible) como de lo que se ve (lo tangible)), algo frecuentemente utilizado en la literatura sajona.
"Practically perfect in every way" era su lema, es decir, había que tender a la perfección en todos los sentidos (en todos los aspectos de la vida).
Ella creó el personaje para que cada uno de nosotros encontrásemos nuestro propio significado en las fantásticas cosas que acontecían a su alrededor. Su mensaje es mucho más profundo de lo que puede parecer a simple vista.
Es posible que te inviten a tomar el té y, sin perder las buenas maneras, hacerlo volando unos metros por encima del suelo. La disciplina educa el conocimiento y la voluntad, lo cual nos protege a la hora de ir en la dirección correcta; el amor, nos llena de alegría, riqueza de experiencias y belleza y el conjunto de todo ello nos lleva a conocer la verdad y a ser libres.
¿No sería estupendo sacar la esencia de esta magnífica autora y ponerla en práctica? I think so!!
Tomaba sus decisiones y asumía sus responsabilidades, conduciendo siempre su vida como ella consdierase más adecuado.
Trataba todo lo que tuviese vida (personas, animales o cosas) con idéntica "politness" (amor, consideración y respeto) y su firmeza de carácter no estaba exenta de ternura; todo lo que ocurría a su alrededor desafiaba la lógica, por lo que se fue ganando, poco a poco, el afecto de todos.
La familia Banks necesitaba una niñera y la madre, siguiendo su magnífica intuición, elegió a Mary Poppins.
Lejos del personaje (un poco cursi y edulcorado) que ofrece Walt Disney en su película del mismo nombre, ella era presumida, contestona y bastante ególatra, pues su autora se escapaba de los tópicos de la literatura infantil y no pretendía ni concienciar ni dar lecciones, simplemente hacer buena literatura...
Pretendía crear un "mito" y lo consiguió.
Pero, ¿quién fue la creadora de Mary Poppins? Helen Lyndon Goff (1899) nació en Australia y empezó muy joven a escribir en la prensa local. Viajó, como actriz, con una Compañía Teatral por Australia y Nueva Zelanda y adoptó el nombre artístico de P.L.Travers. En 1924 llegó a la vieja Europa y fue a Irlanda (país en el que había nacido su padre); allí se codeó con los intelectuales de la época y se sensibilizó mucho con la mitología y el misticismo.
Bastante desencantada, decidió volver a Inglaterra en 1933 y al año siguiente (1934) publicó en Londres el primer libro de la serie titulado "Mary Poppins".
Mary Shepard fue la elegida por la autora para ilustrar sus doce episodios, escritos con palabras rimbombantes y sin narración lineal.
Cada uno de ellos contaba con diferentes protagonistas (a cual más extraños y divertidos) que acompañaban a los personajes centrales.
Con dominio del lenguaje, educaba al lector con gran habilidad, a través de un vocabulario limpio, cuidado, bien elegido (elegante), sin desdeñar el humor y haciendo guiños al folklore. Utilizaba multitud de modismos británicos y, sobre todo, el "metalenguaje" (hablaba con la misma naturalidad de lo que no se ve (lo intangible) como de lo que se ve (lo tangible)), algo frecuentemente utilizado en la literatura sajona.
"Practically perfect in every way" era su lema, es decir, había que tender a la perfección en todos los sentidos (en todos los aspectos de la vida).
Ella creó el personaje para que cada uno de nosotros encontrásemos nuestro propio significado en las fantásticas cosas que acontecían a su alrededor. Su mensaje es mucho más profundo de lo que puede parecer a simple vista.
Es posible que te inviten a tomar el té y, sin perder las buenas maneras, hacerlo volando unos metros por encima del suelo. La disciplina educa el conocimiento y la voluntad, lo cual nos protege a la hora de ir en la dirección correcta; el amor, nos llena de alegría, riqueza de experiencias y belleza y el conjunto de todo ello nos lleva a conocer la verdad y a ser libres.
¿No sería estupendo sacar la esencia de esta magnífica autora y ponerla en práctica? I think so!!
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jueves, 11 de agosto de 2016
CONFUCIO
Nació (551-479 AC) en una época convulsa en la que la decadencia del sistema feudal y la pérdida de poder del emperador le impulsó a propugnar un sistema filosófico que permitió organizar la sociedad china de una forma tan eficaz como duradera.
Según él, el ser humano forma parte del orden cósmico, es una parte del todo como cualquier otra, pero tiene que responsabilizarse de "su parcela" puesto que si una parte del universo pierde el equilibrio se afecta el conjunto entero.
¿Qué resulta de todo lo anterior? Según Confucio un "junzy" era un hombre superior: virtuoso, abierto de miras, solidario, educado, noble, humilde, sabio...pero entendiendo la nobleza como concepto ético basado en la calidad intelectual y moral del individuo o "caballero" que puede pertenecer a cualquier clase social.
Las cuatro flores junzy eran: el crisantemo, ciruelo, orquídea y bambú y representaban la alegría, la perfección, la sabiduría y la honestidad
Para cultivarse hay que gozar de tiempo, pues no sólo se aprende de los libros sino a través de las artes.
La pintura servía para inspirar y estimular la personalidad de los asistentes que acudían a conciertos de pintura en vivo; provocaba emociones o inspiraba procesos cognoscitivos y había que admirarla "con las manos limpias" pues rara vez estaba colgada. En una obra podían participar uno o más pintores, añadir poemas y acompañarla de música (integración de las artes). Las artes se convertían así en catalizadores y vehículos del desarrollo ético e intelectual de la sociedad.
"Tres cosas distinguen a un ser humano superior: siendo virtuoso, está libre de ansiedad; siendo sabio, está libre de perplejidad y siendo valiente, está libre de temor".
"El agua es la cosa más suave y aún así puede penetrar montañas y tierra. Esto muestra claramente el principio de que la suavidad supera la dureza".
La grandeza de este pensador es que su pensamiento iba dirigido al ser humano, a la persona, sin distinguir entre hombre y mujer, lo que nos demuestra que, desde su origen, la buena filosofía no hace distinciones... éstas llegaron mucho después.
domingo, 21 de febrero de 2016
DOÑA PERFECTA
Don Benito Pérez Galdós escribió en abril de 1876 una de sus primeras novelas sociales. La comenzó sin saber cómo iba a desarrollar el tema y resultó ser un "proyectil de largo alcance", la más leída y estudiada dentro y fuera de España (fue traducida en Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Uruguay, Rusia, Paraguay, Argentina, México... con muchas ediciones en distintas versiones); estoy hablando de "Doña Perfecta", que muchos han llegado a comparar (por ser obra temprana) con el "Picwick" (de Dickens).
María Cassalt, pintora norteamericana que acercó el Impresionismo a su país, pintó un cuadro que también se llamaba "Doña Perfecta", quizá inspirándose en la protagonista de la famosa novela...
Cuando Leopoldo Alas Clarín le preguntó a su amigo Galdós sobre esta obra, el escritor le confesó que la había llevado a cabo a trompicones, pero con enorme facilidad. Nació como novela de encargo para la "Revista de España" y fue apareciendo en cinco entregas (de marzo a mayo de 1876) con palabras muy escogidas y una narración organizada.
Tuvo tal aceptación que se editó el libro ese mismo mes de mayo y en junio ya se había agotado la edición. Sin duda el éxito se debía a la humanización de sus personajes y que a lo que ponía en movimiento la novela no era lo ideológico o abstracto, sino su naturaleza concreta y personal.
En 1902 salía a la luz la décima edición, esmeradamente corregida por el autor. Su contenido era más preciso y simplificado y aportaba más detalles en algunas descripciones. En realidad era una novela social considerada por muchos como una obra maestra, la más discutida, la más leída y la más trabajada.
Seguramente la clave estaba en su universalidad: era la confrontación entre el progresismo y el conservadurismo que estaba latente en todo el mundo.
España (Rosario) era la víctima inocente de la situación: por un lado, la parte regional, fanática y oscurantista (Doña Perfecta) y por otro, la liberal, europeísta e igualitaria (Pepe Rey).
Todo ello me lleva a reflexionar sobre el momento que estamos viviendo en nuestro país: la pobre España, una vez más, es la que sufre las consecuencias de unos enfrentamientos que considero muy peligrosos. Estamos en pleno siglo XXI y parece que el escenario es el mismo. ¿No hemos avanzado? Me temo que no...
Mi abuela paterna se llamaba "Perfecta" y siempre ha sido para mí un referente de integridad, fundamento y sentido común. Nada que ver con el estereotipo galdosiano, sino una mujer con las ideas muy claras y sin concesiones a la sensiblería ni a la negligencia. Hay que tender a la perfección, a lo bien hecho, aunque ahora se intente ridicularizar confundiéndolo con el "perfeccionismo". ¡Nada que ver! Ideas claras, corazón limpio y ¡a trabajar en serio!, ¡basta ya de dar tanta importancia al continente y tan poca al contenido!
María Cassalt, pintora norteamericana que acercó el Impresionismo a su país, pintó un cuadro que también se llamaba "Doña Perfecta", quizá inspirándose en la protagonista de la famosa novela...
Cuando Leopoldo Alas Clarín le preguntó a su amigo Galdós sobre esta obra, el escritor le confesó que la había llevado a cabo a trompicones, pero con enorme facilidad. Nació como novela de encargo para la "Revista de España" y fue apareciendo en cinco entregas (de marzo a mayo de 1876) con palabras muy escogidas y una narración organizada.
Tuvo tal aceptación que se editó el libro ese mismo mes de mayo y en junio ya se había agotado la edición. Sin duda el éxito se debía a la humanización de sus personajes y que a lo que ponía en movimiento la novela no era lo ideológico o abstracto, sino su naturaleza concreta y personal.
En 1902 salía a la luz la décima edición, esmeradamente corregida por el autor. Su contenido era más preciso y simplificado y aportaba más detalles en algunas descripciones. En realidad era una novela social considerada por muchos como una obra maestra, la más discutida, la más leída y la más trabajada.
Seguramente la clave estaba en su universalidad: era la confrontación entre el progresismo y el conservadurismo que estaba latente en todo el mundo.
España (Rosario) era la víctima inocente de la situación: por un lado, la parte regional, fanática y oscurantista (Doña Perfecta) y por otro, la liberal, europeísta e igualitaria (Pepe Rey).
Todo ello me lleva a reflexionar sobre el momento que estamos viviendo en nuestro país: la pobre España, una vez más, es la que sufre las consecuencias de unos enfrentamientos que considero muy peligrosos. Estamos en pleno siglo XXI y parece que el escenario es el mismo. ¿No hemos avanzado? Me temo que no...
Mi abuela paterna se llamaba "Perfecta" y siempre ha sido para mí un referente de integridad, fundamento y sentido común. Nada que ver con el estereotipo galdosiano, sino una mujer con las ideas muy claras y sin concesiones a la sensiblería ni a la negligencia. Hay que tender a la perfección, a lo bien hecho, aunque ahora se intente ridicularizar confundiéndolo con el "perfeccionismo". ¡Nada que ver! Ideas claras, corazón limpio y ¡a trabajar en serio!, ¡basta ya de dar tanta importancia al continente y tan poca al contenido!
lunes, 1 de febrero de 2016
LA BELLEZA DE LO EFÍMERO
A VECES queremos que la belleza de una rosa,
su olor, su color, su perfección, sea algo permanente.
Aceptar que no lo es, que todo es efímero y se transforma
es parte de la despedida de ese momento de encuentro único.
Nos duele y nos conmueve, que sus pétalos caigan al suelo que amoroso los recibe
encargándose el viento de esparcirlos
formando parte del adios.
Esther de Andrés García
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