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jueves, 14 de mayo de 2020

GUNTA STÖLZL

Gunta Stölzl (1897-1983) a los 22 años dejó la tradicional Escuela de Arte de Munich y fue admitida en una institución recién creada que prometía emplear los métodos de enseñanza más modernos, la Bauhaus, en Weimar, una apasionante aventura. No había muebles, los alumnos se sentaban en el suelo y algunos llevaban sus viejos uniformes de soldados con parches de colores en lugar de insignias porque no tenían otra cosa que ponerse. Chicos y chicas se iban a bañar al río juntos, disfrutaban de la vida y lo querían cambiar todo, las costumbres, las formas, los colores... Se sentían liberados, había un intenso sentido de grupo y aspiraban a una sociedad igualitaria.

 En 1919 fue aprobado en Alemania el sugragio femenino y ese mismo año el arquitecto Walter Gropius fundó la Bauhaus diciendo: "no habrá ninguna diferencia entre el bello sexo y el fuerte", sin embargo las mujeres fueron relegadas al taller textil. El artista suizo J. Itten, sostenía que las mujeres carecían de pensamiento espacial y debían trabajar en algo bidemensional, como los tejidos. Pero ellas, llenas de ideas y genialidad, querían distanciarse del Art Nouveau y superar las técnicas tradicionales encorsetadas en patrones florales. Aspiraban a ir más allá.

 A pesar de que la Bauhaus era la escuela de diseño y arquitectura más moderna de Europa, prefería que sus estudiantes femeninas tejieran, pintaran o bailaran, sin embargo el taller textil, liderado por Gunta Stölzl, convirtió sus telares en un laboratorio de belleza e innovación. La institución se trasladó a Dassau y la carrera de Gunta tomó un nuevo impulso, pues ya había logrado ser profesora de tejido y debía encargarse de un enorme volumen de trabajo. Sus alumnas afirmaban que el director del departamento no hacía nada y lograron que Gunta, que era la que se lo merecía, llegara a ser la directora del departamento textil (una revolución desde abajo).

Gunta fue, por tanto, la "primera y única maestra de la Bauhaus", transformando el taller de tejido en un lugar de experimentación en el que se utilizaban todo tipo de técnicas y materiales nuevos y convirtiéndolo en el departamento más rentable de toda la Escuela. Mientras los caballeros creaban castillos en el aire, "las chicas de las telas" eran las que llevaban el dinero a casa.

En 1928 asistió a un Congreso de profesores y alumnos en Moscú y conoció al arquitecto judío Arieh Sharon, con quien se casó, pasando a ser palestina sin pasaporte alemán. No pudiendo dejar con nadie al bebé que nació después, lo tenía que llevar al taller, algo que produjo un enorme escándalo. La influencia nazi era cada vez mayor y Arieh perdió su puesto en la Bauhaus.

Gunta sufrió el antisemitismo, pintaron esvásticas en la puerta de su casa y hubo alumnos que la calumniaron. A pesar del apoyo de muchos de ellos y - sobre todo - de ellas, la dirección de la Escuela actuó con tibieza, pues ni Mies ni Kandinsky dieron la cara por su maestra. Se instalaron en Suiza y al poco tiempo su matrimonio se rompió. Su marido se fue a Israel (influyente en su país) y Gunta montó un taller textil, convirtiéndose en una empresaria de mucho éxito con sus luminosas y coloridas obras que hoy cuelgan en los grandes museos de todo el mundo...

martes, 7 de abril de 2020

LA ESPAÑOLA INGLESA

La española inglesa es una novela de Cervantes publicada en 1613 en el conjunto de doce novelas cortas escritas bajo el título general de Novelas ejemplares de honestísimo entretenimiento. Se trata del rapto de una niña de siete años llamada Isabela durante la toma de Cádiz por los ingleses. Clotaldo (el secuestrador) y Catalina tienen un hijo de doce años, Ricaredo y ansían tener una niña; son católicos pero viven en la protestante Inglaterra, por lo que la reina de los ingleses no debe saberlo.

 Isabela es tratada como una hija y se convierte en una joven muy refinada y extremadamente bella, con perfectos modales ingleses (sin perder los españoles). Ricaredo y ella se enamoran, él se la declara y ella le corresponde, pero sus padres ya tenían planeado que se casase con una escocesa. Comienzan las separaciones entre ellos y la reina inglesa se entera de la existencia de la joven y pide conocerla. La absoluta discreción de Isabela no pone en peligro el secreto de la familia (su catolicismo) y la reina queda tan impresionada por su belleza que decide que Ricaredo debe ser merecedor de casarse con ella y atravesar una prueba. Le manda a una expedición con el Barón de Lansac y durante su viaje perdona la vida a varios españoles católicos. Conoce por casualidad a los padres de su amada y les lleva a Inglaterra junto a ricas joyas para la reina.

Mientras Ricaredo estaba ausente, Arnesto, un cortesano, se enamora de Isabela, quien le rechaza; indignada la madre del pretendiente envenena a la joven y, aunque no consigue darle muerte, queda terriblemente desfigurada, lo que provoca en Ricaredeo que valore aún más su belleza interior. Después de dos años llega a Sevilla, donde habían regresado Isabela y sus padres, justo a tiempo para impedir que su prometida profese como monja y se casan.

Esta novela de Cervantes tiene el ambiente de la más tupida espiritualidad, pues nos presenta la prueba  palpable de su preocupación por la religión católica y nos muestra "cuánto puede la virtud y cuánto la hermosura". Isabela casi no habla, lo que la convierte en un personaje más interesante, ya que los actos dicen más que las palabras. Su exquisita educación, su lealtad, discreción, coraje e ideales hacen de ella un ser humano completo con voz y voto (algo radicalmente diferente al trato que se le daba a la mujer en su época). Contrapone, en un momento dado, la belleza (desaparecida) con la inteligencia, la nobleza y la grandeza...

lunes, 9 de marzo de 2020

EL CROQUET

El croquet es un juego que consiste en golpear bolas de madera con un mazo e introducirlas en unos arcos enterrados en el suelo dentro del campo de juego. Se trata de un juego de estrategia en el que hay que ir superando - de forma sucesiva - un recorrido que marcan dichos arcos dentro del campo de juego; en él se desarrolla la paciencia, la táctica, la habilidad, la precisión en el golpe y la puntería, siendo muy similar al billar.
Ya en el siglo XIII los campesinos franceses de Languedoc usaban unas mazas de madera rudimentarias con las que golpeaban unas bolas (también de madera) y las pasaban por unos arcos muy anchos hechos de ramas de sauce y los llamaban "jeu de mail" o "paille maille" (juego de martillo). Cuando Jacobo VI de Escocia se convirtió en el rey James I de Inglaterra, en 1604, lo dio a conocer en la corte inglesa, empezándose a practicar en el "Pall Mall" de Londres, un elegante paseo bordeado por árboles, que más tarde se llegó a convertir en una ruta ceremonial.

 El juego moderno del croquet, el crooky, parece ser que surgió en Irlanda en 1830, pasando a Londres en 1852, lugar en el que se hizo muy popular, sobre todo entre las mujeres pues era el primer deporte al aire libre en el que podían jugar ambos sexos sobre una base equitativa. John Jaques, un fabricante de artículos deportivos, empezó a vender equipos completos, lo que hizo que fuera fácilmente disponible y se popularizara, pasando de ser un entretenimiento de reyes a un juego de alta precisión. A España llegó en 1870 a través de los comerciantes que tenían relación con Inglaterra (de Jerez, Galicia, Asturias, Santander...) y se fue introduciendo en las clases más acomodadas, afirmando que era el mejor antídoto contra la soledad y la melancolía...

 En principio, se practicaba sobre césped, pero también sobre un terreno arenoso. Se podía jugar en equipo o de forma individual, aunque en todos los casos había que llegar al final de un camino descrito por los arcos. En realidad se trataba de una actividad física y mental sometida a estrictas reglas que requería cierto entrenamiento para ir desarrollando la destreza, teniendo en cuenta que la precisión es hija de una habilidad natural unida a una técnica adecuada.
Su primera sede como deporte reconocido de competición fue "El Club Winbledon de Croquet" (que más tarde se convirtió en el emblemático Club de Tenis) donde se celebraron los primeros campeonatos en plena era victoriana. Más tarde y encabezado por Australia y Nueva Zelanda se esparció por todas las colonias británicas, haciéndose especialmente popular entre las damas, a pesar de ser condenado en púlpitos y estarles prohibida la entrada en determinados campos de deporte...

Pero está demostrado que la gran Historia y la pequeña la mueven individuos, caracteres con iniciativa y entusiasmo que pasan por barreras y obstáculos sin desfallecer. Tanto los que luchan como quienes les sostienen van creando un humanismo integral y favorecen el orden natural, social y espiritual en el que se basa la auténtica y valiosa relación humana. El croquet es un deporte que lo fomenta y favorece, por eso es uno de mis favoritos.

jueves, 19 de diciembre de 2019

UNA DAMA DE LAS LETRAS

De ella decía Marañón: "Hace un bien casi físico al lector" y es cierto, era una persona suave, elegante y mesurada que también era capaz de imponer su autoridad y firmeza a los que - llegada la ocasión - podía dominar con unas maneras perfectas y con una dialéctica implacable (casi sin posible réplica). Su rapidez de respuesta, su lucidez y su agudeza eran pasmosas y, en la circunstancias más difícles, o más imprevistas, o más sorprendentes, siempre sabía  sacar a relucir una cualidad propia de los seres superiores y que en ella se daba de forma muy sutil: el sentido del humor. Era una mujer que poseía un verdadero atractivo espiritual, un magnetismo nada común...

En todos sus escritos afloraba una línea muy femenina y personal; estaban enriquecidos con su buen gusto, su delicadeza, su búsqueda permanente de lo estético, sin rehuir con valentía una verdad desnuda siempre que lo consideraba necesario. Tenía una inmensa fe en Dios y en sí misma, en su capacidad de trabajo y en su fuerte naturaleza femenina y guerrera, capaz de enfretarse al mundo entero si fuera necesario...

Con enorme entereza y serenidad, sientiéndose sola como nunca habría sido capaz de suponer, encajó los golpes que fueron forjando su vida con dificultades cada vez mayores, pero llevando ya para siempre en los ojos la pena y en la boca el sigilo.

"Que el espíritu se afine y la sensibilidad se depure, ese es mi deseo para la Humanidad y especialmente para nosotras, las mujeres con afán de superación, pues tenemos la fuerza y el poder suficientes para lograrlo e influír con amor y sabiduría en esa labor paciente y cotidiana de hacer renacer de nuevo a los héroes y heroínas que llevamos dentro".

Su unidad estilística y su idea personal de la narración, no describe, más parece que borda los paisajes con hilos finísimos de brillantes colores. Pero entreteje el alma en sus imágenes con tal maestría que sus cuadros se muestran vivos y palpitantes. En España ya no se reeditan sus obras, ni siquierta "La esfinge maragata", quizás la obra maestra de la literatura femenina en lengua castellana.


De nuevo hablo en mi blog de esta gran mujer, Concha Espina, tan injustamente olvidada y que tiene tanto que decir a la mujer del siglo XXI. Ella representa unos valores esencialmente femeninos que nos sirven de referente para no perder el rumbo en un momento en el que la falta de cortesía, de amabilidad, de delicadeza y de respeto no favorece en absoluto la evolución del ser humano. Es uno de mis referentes desde el punto de vista personal y literario que me encanta compartir con mis lectores.


 

domingo, 29 de septiembre de 2019

LES FLÂNEUSES

La imagen del flâneur recorriendo las calles del París del siglo XIX se ha convertido en un icono cultural. Pero, ¿y las flâneuses? Ellas también existieron, aunque fueran invisibilizadas o denostadas. Su voluntad de hacerse presentes en el espacio urbano y reclamar una voz propia abrió paso a una serie de derechos que aún hoy necesitamos consolidar; derecho a ocupar las calles; derecho a mirar sin ser vistas; derecho a no consumir ni ser consumidas; derecho a existir en solitario; derecho a la autoría. Este recorrido crítico por la historia de las flâneuses, que reúne a un nutrido grupo de escritoras, pensadoras y activistas, es de plena vigencia y se convierte en todo un manifiesto literario y feminista que reivindica el caminar como acto de insubordinación. "Necesitamos ser, volver a ser, flâneuses. Debemos seguir siendo paseantes incómodas".  (Contraportada del libro La Revolución de las Flâneuses de Anna María Iglesia).

Un joven llamado René Caillebotte se asoma desde la ventana en el distrito VIII de París en el año 1875. No vemos su rostro, no sabemos hacia dónde dirige su mirada, sólo podemos intuirlo. Frente a él se extiende París. El Boulevard Malesherbes, particularmente vacío, apenas se ve a nadie: dos coches de caballos avanzan  por la calle y una pareja camina lentamente... y, justo por el centro del amplio bulevar, una mujer avanza en dirección norte. Camina sola, mirando hacia el frente, nada parece distraerla de su recorrido.
René es un hombre que - desde la distancia -  observa el espectáculo urbano.

Durante décadas no se ha considerado la figura literaria de la flâneuse por eso debemos preguntarnos qué papel ejercía la mujer a la hora de generar una experiencia urbana a partir de su propia identidad de género y, consecuentemente, producir una narrativa urbana. La mirada sobre la ciudad era un privilegio masculino que fue desafiado por George Sand escondida tras las vestimentas masculinas sin las cuales no habría podido narrar la ciudad y apropiarse del espacio público introduciendo en el relato urbano una nueva mirada, la mirada femenina.

Es necesario, aquí y ahora, hablar de la flâneuse en tanto que mujer que interviene en el espacio público, que reclama su sitio, reclama poder hablar y ser escuchada. La flâneuse es la mujer a la que no se le retira la voz, sino que reclama construir su propio relato y sus propias prácticas urbanas porque la ciudad es un espacio de libertad. Puede que el flâneur haya muerto, pero puede que la revolución de las flâneuses nos permita reactualizar el concepto y proponerlo como una forma de crítica, de contestación, de perpetua transgresión.

Puede que sea la figura de la mujer la que - ahora más que nunca - nos permita pensar el caminar (ocupar el espacio público, tomar la voz, ensayar un discurso propio) como una herramienta y un reforzamiento de la sociedad civil, capaz de resistir ante el miedo y la represión.



jueves, 4 de julio de 2019

EMILIA Y SOR ÁGREDA

La obra "Mística Ciudad de Dios" fue publicada post mortem en 1670 y es considerada como una de las obras cumbres de la literatura española de todos los tiempos. Sor María de Ágreda (1602-1665), su autora, fue la escritoria ascético-mística más importante del Barroco español, equiparable a Santa Teresa. Era muy conocida por sus éxtasis, sus visiones prodigiosas, sus virtudes y su don de bilocación. Fue asesora del rey Felipe IV y mantuvo con él una importante correspondencia.

Entró como clásica de la literatura española, en el siglo XVIII, a través del Diccionario de Autoridades por su maestría en el manejo del idioma. Nació en Ágreda (Soria) y allí vivió hasta su muerte; escribió dentro de los muros conventuales, sin embargo tenía conocimiento pleno de la realidad histórica y literaria de su tiempo y estaba al día de todo lo que pasaba en la corte gracias a las cartas que se escribían Francisco de Borja (capellán de las Descalzas Reales e hijo natural del virrey de Aragón, Fernando de Borja) y ella.


Sor María, en su Mística Ciudad de Dios, escribió la historia de la Virgen María revelada por la propia Virgen. A través de su ejemplo, la Virgen nos conduce a la luz, a la perfección y a la unión con Dios, y lo hace como madre (manantial de infinita misericordia), guiándonos y brindándonos su amparo. Nos da la confianza suficiente para que nos consideremos sus amados hijos y nos ofrece la oportunidad de que podamos imitarla en su vida de oración, humildad, fidelidad, sacrificio y sencillez.

En 1899, Emilia Pardo Bazán, atraída por esta teología escrita y protagonizada por mujeres, publicó "Vida de la Virgen María" según la Venerable Sor María de Jesús de Ágreda. Emilia eliminó lo superflúo y barroco para un lector del siglo XIX, resaltando la belleza de la narración y la maestría de Sor María en el arte de escribir. Una escritura que - según Emilia - unos momentos parece pintura y otros momentos parece música. En el prólogo, la califica como teóloga, pues por primera vez la mujer deja de ser objeto en manos de intérpretes, por primera vez la mujer es leída por sí misma, por sus propios atributos como escritora, más allá de cualquier interés creado.

 ¿Por qué escribió Sor María todo lo que escribió? Para eleborar un modelo femenino, un referente, en el que poder reflejar su propio concepto de fe y divinidad. Transforma a la Virgen en el centro de su fe, haciendo de ella la reina de la sabiduría; además, nos hace ver que acepta transformarse en madre de Dios por su propia voluntad y que, como reina de los cielos, dialoga de igual a igual con El Señor. Cree firmemente en el poder de la palabra y que ha sido elegida para mostrar el ascenso hacia la perfección. Sólo cuando se alcanza ese estado de gracia, al que se ha llegado a través de la virtud, nos hallamos en el jardín espiritual donde florece el alma.

Kekaritomene, plena de gracia, decoro, hermosura, amabilidad, belleza honda y patente. Se trata de una hermosura que rebosa, que irradia, y se halla envuelta y envuelve en una atmósfera de amor. 



sábado, 22 de junio de 2019

EMILIA: SALONNIÈRE Y CORRESPONSAL

De ideas conservadoras pero feminista, Emilia Pardo Bazán planteó la inquietante pregunta de si se puede ser tradicional y progresista a la vez. La trayectoria vital de esta mujer del siglo XIX nos muestra que fue una extraordinaria transgresora muy valiente, pero difícil de entender. Llena de contradicciones estéticas, emocionales y políticas se sintió a la vez cosmopolita, europea e intensamente nacionalista española; reaccionaria y progresista; excéntrica y subversiva, pero amante del orden. Una mujer modernísima en la línea de Virginia Woolf y Simone de Beauvoir.

Aristócrata de talento y más tarde de título (en 1912 Alfonso XIII la nombró condesa), conocía bien el beau monde (el gran mundo), por eso - a través de la crónica social - prolongaba en la prensa la charla que tanto le gustaba en los salones y se convirtió en una magnífica "salonnière". Hacía colaboraciones esporádicas, ya que jamás se consideró una cronista de sociedad, sino una analista social que utilizaba la crónica para reflexionar sobre los usos y costumbres de una sociedad en pleno cambio así como para manifestar sus conocimientos históricos y literarios.

Viajó mucho por Europa, lo que le permitió leer a los autores de los diferentes países en su propio idioma y asistir a la Exposición Universal de Viena con todos los adelantos de la industria. Fue la primera "corresponsal" en España que mandaba sus crónicas para el diario La Época desde París o Roma. Su personalidad, creatividad, gracia, hondura y libertad la convirtieron en una gran periodista.

Todo lo hizo a pesar de ser mujer, sin dejar de ser mujer y reivindicando su condición de ser mujer. Fue un ejemplo de la igualdad de los sexos en libertad y, a pesar de sus múltiples retos y dificultades, no se lamentó jamás. Vivió cuanto quiso, como quiso y de lo que quiso y nos dejó una obra admirable que se leerá en el siglo XXI con  más gusto y reconocimiento que en el XX.

Nació en La Coruña (Marineda en sus novelas) el 16 de septiembre de 1851, heredando el liberalismo de su padre y el carácter abierto, emprendedor e independiente de su madre. Leyó con prisa, con fruición, con ferocidad y tanto como leyó quiso que la leyeran. Escribió mucho: artículos, cuentos, novelas, ensayos, reportajes... pero jamás dejó de defender las ideas en las que creía.

Pienso que, además de una excelente escritora, fue una mujer libre en todos los aspectos y defendió esa libertad para todas las mujeres, reconociendo siempre que lo hacía desde una posición de privilegio que ella utilizaba para comprometerse aún más por el bien común.


martes, 21 de mayo de 2019

MUJER SABIA

Me gustan las mujeres maduras, con humor y activas. Una mujer, a partir de los cuarenta años, empieza a vivir lo mejor de su vida si es capaz de darse cuenta de la cantidad de cualidades potenciales que tiene en su interior. Se convierte en una persona con "poder personal", pues es capaz de decir lo que piensa y siente sin perder la compasión así como de manifestar lo que no le gusta sin la menor acritud.
A esas alturas de su caminar, es capaz de mirar hacia atrás sin rencor ni dolor, es atrevida y confía en su intuición. Medita a su manera, decide su camino con el corazón, escucha su cuerpo, improvisa, no implora, es capaz de reírse... tiene una gran sensibilidad con las plantas y los animales.

Una vez que ha aprendido a amar lo que hace, alienta a los demás a su propio crecimiento. Reconoce con facilidad lo frágil y lo que es valioso, pero también lo que debe ser podado. A medida que tiene más edad, más camino habrá recorrido y - a través de la observación compasiva de la vida de los demás - es capaz de poder enseñar. Sabe que puede cambiar el mundo porque se siente completa, fuerte y vulnerable al mismo tiempo. Vive ya con el conocimiento pleno de que todo y todos estamos conectados y de que lo que cada uno haga influye en todo los demás.

 Entre las mujeres existe una conexión natural. Cuando una mujer estresada habla con otra, ambas liberan la hormona de la maternidad, lo que provoca que el estrés descienda. Sin embargo, si dos hombres nerviosos comparten sus aflicciones, la testosterona incita a la huída o el enfrentamiento. Tanto un hombre como una mujer que se hallan al lado de una mujer sabia, sienten como su adrenalina baja y su autoestima sube. Basta con estar junto a ella...

Qué distinto sería el mundo si la mujer madura del siglo XXI aspirase más a convertirse en sabia que en aparentar lo que no es, en luchar desesperadamente por permanecer en un estado de juventud ficticia a través de elementos externos que jamás cumplirán cons sus expectativas, pues las leyes del tiempo son inexorables.


domingo, 5 de agosto de 2018

VOGUE

El aristócrata Arthur Baldwin Turnure (Estados Unidos, 1892) publicó una gaceta semanal, dirigida a la alta sociedad, en la que se hablaba de música, libros, deportes... Después pasó a un joven experto en publicidad, Condé Montrose Nast, quien la hizo bimensual a partir de 1910; su contenido se centraba en la moda e iba dirigido a mujeres fundamentalmente. Gracias a la colaboración de pintores y artistas del más alto nivel, la convirtió en una de las revistas más glamurosas y populares.

 En los años 50, el retrato de la portada pasó a ser el protagonista y los colores favoritos el blanco y negro. Más tarde, se llenó de espectáculo, con unas producciones prodigiosas llenas de creatividad. Pasó a ser mensual y se empezó a centrar más en los estilos de vida y en la cultura. Vogue España cumplió su 30 aniversario el 16 de marzo de 2018.

Pero el alma de Vogue fue Condé Montrose Nast, que supo transformar una pequeña revista de sociedad de Nueva York en la más prestigiosa del mundo. A pesar de que su padre les abandonó, él pudo ir a la Universidad de Georgetown gracias a una acaudalada tía. Allí conoció al hijo del dueño de la revista semanal "Collier´s Weekly" y consiguió trabajar en ella durante diez años.
Cuando compró Vogue, la llenó de lujo y sofisticación y fue uno de los primeros en imprimir una foto de color en su portada. Aumentó el precio y pasó a ser quincenal. Lideraba las técnicas de impresión y más tarde adquirió House & Garden, Vanity Fair y Glamour. También fue pionero en la página "llena de gente" (con muchas imágenes) y creía firmemente en el poder de la publicidad.


 ¿Qué es lo que más me gusta de la revista y de su alma mater? Pues que su nombre perdura a lo largo de la historia de las revistas y ha sido un punto de referencia para las mujeres de todo el mundo. La madre de Nast era francesa y eso le imprimió carácter a la hora de tener a la mujer europea como punto de mira. No quería cantidad, sino calidad y dedicó su vida a la excelencia.
En la actualidad, Condé Nast es una próspera empresa especilizada en unir la emoción y el data para narrar, como nadie, lo que tiene que ser comunicado. Se ha especializado en la creación de contenidos y se basa en la veteranía más la pasión por la labor que desempeña.
Excelencia y eficacia, talento creativo y análitico, emoción y data, inspiración y matemáticas.
"Lo que se cuenta, importa, pero cómo se cuenta, también".


lunes, 9 de julio de 2018

OLYMPE DE GOUGES

Marie Gouze nació en Montauban (Francia) el 7 de mayo de 1748. Su padre, el marqués Jean-Jacques Lefranc de Pompignan, magistrado y escritor, tuvo una hija natural con una joven del pueblo, Olympe Mouisset, y jamás reconoció la peternidad de Marie. Vivió una infancia pobre y sin instrucción y el occitano fue su lengua materna. Desde muy pequeña idolatró a su padre y pensó que había heredado de él el talento para escribir. Destinada a una vida gris, mediocre y provinciana, pronto escogió un camino fuera de lo común en aquella época.

Con 18 años, se quedó viuda y era madre de un niño, Pierre Aubry. No quiso llamarse viuda de Aubry y se creó su propia identidad cambiando su nombre por el de Olympe de Gouges. Más tarde, rechazó casarse con un rico comerciante que les hubiera solucionado el tema económico a su hijo y a ella para toda la vida, pero ella pensaba que el matrimonio era "la tumba de la confianza y del amor" y prefería la inclinación natural y un contrato social entre un hombre y una mujer.

Después de fallecer su marido, se instaló con su hijo en París y sufrió la exclusión social por ser considerada como una occitana inculta, rebelde e imprudente que hablaba un pésimo francés. Sin embargo, ella quería valerse de la pluma para denunciar las injusticias que se cometían con los más desprotegidos. Cuando comenzó su carrera literaria, fue ayudada por amigas que redactaban lo que les contaba (je dicte avec mon âme et mon esprit) y luego pasó a escribirlo ella misma. Las denuncias tomaron diversas formas como piezas de teatro, panfletos políticos, carteles con los que inundaba la ciudad...
Tenaz autodidacta, se fue introduciendo en los medios políticos y se empezó a codear con la gente del bon ton. Luchó contra la esclavitud y a favor de que la mujer fuese considerada como el hombre. En 1791, redactó "La Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana", copiada de la de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.

Pero su mayor atrevimiento fue asegurar que el no contar con la mujer había sido la causa de la desgracia y corrupción de los gobiernos. En su texto "Trois Urnes", acusaba a Marat y Robespierre de ser los artífices del Terror, por lo que fue guillotinada en 1793. Antes de morir dijo: "Lego mi corazón a la Patria y mi dignidad a los hombres que la necesiten, pero mi alma... a las mujeres, que jamás me han sido indiferentes".

Me pregunto por qué se sabe tan poco de una mujer tan importante que fue pionera en la asistencia social creando asilos, horfanatos, talleres públicos para gente sin trabajo, jurados públicos... Pero, sobre todo, para la libertad de la mujer, la libertad auténtica basada en derechos y obligaciones. Reclamó para todos los seres humanos el derecho a desarrollar su inteligencia y a poder morir dignamente, sin vergüenza.

sábado, 29 de octubre de 2016

ÁVALON

Ávalon es la isla de las mujeres. Está escondida en Glastonbury, detrás de las nieblas, y sólo se puede llegar a ella en una barcaza. Evoca al paraíso, al otro mundo, a lo que no se ve. Su suave verdor, la calidad de su luz y la naturalidad con la que se vive desde el alma (con amor, belleza, conocimiento y dicha) hacen que nos recuerde al "Monte Análogo", lugar al que sólo pueden llegar personas muy concretas y en momentos especiales.

También se la conoce como la isla de las manzanas (aval: manzana) o la isla de cristal. Su paisaje nos afecta como lo hacen la música o la poesía, nos aleja de lo cotidiano y nos lleva a algo más profundo.
Cuando se desvanecen las nieblas y llegamos a ella, aparece una extensión de agua y una orilla verde iluminada por el sol. Su luz es dorada, hay un gran silencio y uno siente que ha vuelto a casa. Allí se vive en armonía con la naturaleza y prevalece lo femenino. Pero no se llega de cualquier forma, hay que "saber llegar".

Es una isla sagrada custodiada por sacerdotisas que guardan las enseñanzas de la diosa blanca cuyos seguidores, los "Druidas", conocían muy bien. A través de un proceso, se pasa del conocimiento humano al divino y, para ello, hay que recorrer un camino de perfección (mente clara y corazón puro y cristalino).
En Ávalon se habla el lenguaje de la creación a través del cual Dios muestra su amor y belleza. Allí se conoce el orden del mundo, de los seres y de las cosas, así como la ciencia de las relaciones armoniosas entre el microcosmos (el ser humano) y le macrocosmos (el universo). Su fundamento se basa en principios inmutables que no pueden transgredirse sin riesgo de perderse.
Ella nos habla de nuestra herencia celestial y actuando sobre nuestros cuerpos sutiles nos permite que volvamos a estar en contacto con nuestro lugar de origen, nuestra patria de arriba.

Estamos en los primeros años del tercer milenio y nos damos cuenta de que el patriarcado necesita la esencia femenina, la forma de actuar de la mujer, para que todo se armonice y volvamos al equilibrio. El ser humano (hombre o mujer) tiene que ser más "consciente" y avanzar hacia las grandes cualidades como el amor, la compasión, la gratitud, la confianza, la amabilidad... todas aquellas que tienen la fragancia de lo admirable, de lo excelente, y sólo así evolucionaremos "juntos" y en la misma dirección.
Pienso que "Ávalon" está bastante alejada de la civilización occidental y deberíamos retomarla, pues nos invita a explorar nuestro mundo de sentimientos, pensamientos, deseos, vivencias y recuerdos. Ha llegado el momento de cruzar las nieblas...


domingo, 18 de septiembre de 2016

ELLEN KEY

La escritora sueca Ellen Key (1849-1926) pasó su tranquila vejez en una casita blanca que se hizo construir a orillas del lago Watern, un mar interior al que llegaban las olas del océano, pero no el eco de las discusiones que provocaban sus libros. Allí sólo tenían entrada viejos y fieles amigos que encontraban a una señora de rostro cansado, dulce y expresivo, enmarcado en una plateada cabellera.
Las duras batallas de juventud estaban lejanas. En su hogar reinaba una paz plena de seguridad y orgullo. Ellen esperaba su fin con la alegría del que ve que sus ideas se van abriendo camino y que cada día que pasa se hacen más vivas y fuertes.
Había tenido un gran y misterioso amor, muy desdichado, que fue la fuente de la que bebía su razón y lo que le dio fuerza para difundir y sustentar sus teorías. Era aguda y profunda en el estudio de la psicología amorosa y en sus libros no sólo había literatura, sino "vida".

Se decía que su obra era confusa, contradictoria y llena de repeticiones; un lector lógico se desorientaba con ellas. Sus ideas se manifestaban en el desorden y la improvisación de la vida cotidiana.
Los que la valoraban decían que era como un río, de corriente violenta, que a pesar de torcerse y de las dificultades del terreno, llevaba al mar unas aguas más frescas, puras y limpias.
Y es que, la más célebre y combativa feminista moderna reaccionó con un folleto antifeminista.

Frente a la feroz lucha por conseguir la igualdad entre el hombre y la mujer denunciaba que ésta había llegado a considerar como baja e impura la función del amor, llegando a menospreciarla. En su brutal competencia profesional con el varón estaba olvidando su esencia femenina.
Recordó que el amor y la maternidad no estaban reñidas con las conquistas intelectuales, morales y políticas conseguidas por la mujer, sino que enriquecían y dignificaban el papel de madre (física o espiritual).
El amor es el terreno más fecundo para la evolución. Si se brinda a los niños un hogar pacífico y armonioso ellos podrán desarrollar todas sus potencialidades dentro del cariño y el cuidado sin excluir la firmeza.

La mujer levanta, con mano muy delicada, el velo que oculta los más íntimos movimientos del corazón y demuestra que en ella el deseo no viene sólo de los sentidos, sino que vive la forma más ideal y elevada del amor; su amor purifica y eleva el del hombre, que es más sensual (Ellen Key).

Me ha parecido oportuno recordar a esta gran desconocida porque su pensamiento está de rigurosa actualidad: no podemos matar el alma de los niños, pues si no les brindamos la posibilidad de que desarrollen la reflexión y la imaginación su autodesarrollo será imposible. No se trata de que lleguen a ser "alguien", sino de que se conviertan en "ellos mismos"

Dejad que la naturaleza, callada y lentamente, se ayude a sí misma procurando que las condiciones circundantes le ayuden en esa labor. Ésto es "educación" (1900).

domingo, 8 de marzo de 2015

VIRGINIA WOOLF

El escritor Nigel Nicolson la definía como "mejoradora de vidas" pues pasar un rato con ella era como "tomar champán". Y es que esta mujer frágil y a la vez autoritaria fue el bastión del Grupo Bloomsbury que intentaba asociar la cultura británica a la modernidad. Se comprometió con su tiempo, fue editora y animó a escribir, a pensar, a amar el conocimiento y el arte. Siempre contó con el inestimable apoyo de su marido, Leonard Woolf, gracias al cual pudo llevar a cabo tareas lo que se dice titánicas. Yo la considero una de las escritoras más importantes del siglo XX.

Su libro "Una habitación propia" es un ensayo que tiene su raíz en dos conferencias que le solicitaron y pronunció en 1928 sobre el tema "La mujer y la novela".

El libro está dividido en seis capítulos y en el primero reflexiona en voz alta sobre las dudas a la hora de elegir el mejor enfoque para expresar sus propios sentimientos y pensamientos. Llega a la conclusión de que que "una mujer debe tener una habitación propia para poder escribir" y, a partir de ahí, insta a los lectores a que saquen sus propias conclusiones.

Hace un análisis profundo y valiente de la historia de las mujeres, de su relación con el mundo en general y con la literatura en particular. Es un verdadero ensayo cuyo anhelo es que la mujer (como el hombre) sea un ser humano íntegro, independiente y autónomo. Hace notar como las mujeres, a lo largo de la Historia, han sido invisibles en la esfera pública, pero siempre han estado muy presentes en la esfera privada.

Inventa a la protagonista, que es autora y narradora a la vez, y se dirige en primera persona, con un estilo directo, a un público que es a la vez oyente y lector. Su prosa fluye clara y brillante con un lenguaje sencillo pero irónico dejando entrever en cada párrafo inteligencia profunda y reflexiva. .

Su estilo narrativo es muy peculiar pues lo enriquece con metáforas e imágenes admirables, como la de la mujer como espejo que refleja al hombre al doble de su tamaño real o la imagen de la hermana ficticia de Shakespeare con la misma capacidad y deseos que él, pero sin ninguna de sus oportunidades...

La mujer, para dedicarse a la literatura, necesita una habitación propia, el símbolo de la libertad personal, de la independencia física (espacio) y económica (tiempo). De la paz y la libertad intelectual nacen las grandes obras literarias.

Termino con este consejo sabio que nos dio a todas las mujeres: "espero que encontréis bastante dinero para viajar y holgar, para contemplar el pasado y el futuro del mundo, para soñar leyendo libros y para rezagaros en las esquinas y, sobre todo, para hundir hondo la caña del pensamiento en la corriente".

Esta es la casa, en el barrio londinense de Bloomsbury, cercano al Museo Británico y a la Universidad, en la que esta magnífica persona y escritora contribuyó enormemente a la evolución del ser humano y no sólo de la mujer pues lo que más me gusta de ella es que dijo: "en el plano del alma, en el que hay dos poderes (masculino y femenino), el estado ideal para escribir sería la fusión de los dos donde ambos puedan vivir juntos en armonía".

domingo, 27 de julio de 2014

CASABLANCA

Casablanca es una película americana dirigida por Michael Curtiz (1942) que trata del encuentro de un hombre y una mujer en esta ciudad marroquí.

Sus protagonistas son Rick Blaine (Humphrey Bogart) e Ilsa Lund (Ingrid Bergman).

Son dos antiguos amantes que se encuentran en el caos de la guerra. Ella está sentada en una mesa del Café Rick´s, al lado del piano de Sam, disfrutando en silencio de una canción que fue testigo del amor de ambos y que se llama "As the time goes by".
Yo creo que es uno de los encuentros más conmovedores de toda la historia del cine. Los ojos llenos de lágrimas de ella miran con tristeza y dolor a los de Rick, incrédulos, alegres y resentidos...

 Tuvieron una historia de amor en París, que acababa de ser tomada por los alemanes y, por circunstancias, se tuvieron que separar.

Las miradas y las escasas líneas del diálogo hubieran sido suficientes para mostrarnos, con la magia del cine en estado puro, lo que realmente ocurre cuando los opuestos se unen siguiendo la ley universal de la atracción.

Según este ley, todo lo que llega a la vida de una persona es porque ella misma lo ha atraído, es la mente la que la pone en movimiento. Los encuentros no son triviales sino, en cierto modo, dictados por un destino, se encuentran porque se han estado buscando. "Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos" (Julio Cortázar).

  Los polos se atraen, el polo masculino y el polo femenino se atraen y se crea una tensión erótica que libera energía, una energía "nueva". Y es que la vida no es lógica, es dialéctica y sólo el amor puede unir la contradicción, sin amor hay división. El amor une los polos y se forma la unidad.


Ilsa le ama apasionadamente y habría estado dispuesta a ganar el infinito junto a él, de dejarlo todo por amor, de romper la baraja... Pero él no se lo consintió.

Viendo que su generosidad y heroicidad le llevan a renunciar a su propia felicidad para cumplir su misión, la de salvar la vida y dar la libertad a muchos más, se siente profundamente atraída por un ser que complementa su esencia de verdad.



Rick arriesga su vida por la mujer que ama y por el hombre que admira y les ve partir en un avión rumbo a Lisboa.

Él, apresado en su triste destino, se queda en Casablanca y demuestra su amor, honor y lealtad.

Sólo, con un cigarrillo en los labios, jugando al ajedrez sin rival y con un vaso de bebida en la mano.

Forma de actuar genuinamente masculina por la que la mujer se siente atraída de forma irracional, pues es "eso" exactamente lo que a ella de verdad le complementa y le hace sentirse como un ser completo...


Nadie nos ha mostrado mejor lo desgarrador que llega a ser el romper de nuevo la unidad que, por unos momentos, se había vuelto a producir. ¿Será esta la explicación de por qué esta película es imperecedera? Yo creo que sí...