lunes, 23 de abril de 2018

SAN JORGE

En el siglo XIII, Jacobo de la Vorágine (arzobispo de Génova) recopiló en su "Leyenda Dorada" una colección de vidas de santos y, entre ellas, La Leyenda de San Jorge. Siendo soldado romano, llegó a Silca (ciudad libia), cuyos habitantes vivían atemorizados por un dragón que vivía en un lago cercano. Comía dos ovejas al día y cuando se acercaba a la ciudad contaminaba el aire provocando la muerte de muchas personas...

Se empezaron a sacrificar doncellas para que se calmara y un día fue la misma hija del rey la que, a punto de ser devorada, fue salvada por el soldado llamado Jorge, que se había convertido al cristianismo. Hirió a la fiera con su lanza y la llevaron atada hasta que todos fueron bautizados. Ya muerta, en el charco de sangre de la horrible criatura, creció un rosal y el caballero obsequió a la doncella con la rosa más hermosa. Más tarde, fue decapitado por no querer renunciar al cristianismo.

 La fábula de Vorágine posee un gran valor literario y tuvo mucha influencia en Occidente, tanto en pintura como en literatura. A finales de la Edad Media, San Jorge fue hecho patrón de ciudades, burgos y casas nobles. Representaba la fuerza de superación y la rebelión contra la tiranía. Era la máxima representación del triunfo del bien sobre el mal y de la luz sobre las tinieblas. Héroe sin tacha, patrón de los Caballeros, de los Cruzados en la conquista de Jerusalén, de los Templarios, de la Hidalguía y de los Boy Scouts.

Me ha parecido oportuno recordarlo hoy, en el Día del Libro, pues estamos muy necesitados de ejemplos que nos vivifiquen y nos recuerden valores imperecederos. Cervantes decía que "un caballero se avergüenza de que sus palabras sean mejores que sus hechos" y, refiriéndose a la espada, que "las armas requieren espíritu, como las letras".

Héroe, doncella, rosa, palabra, son términos llenos de significado que nos gusta recordar en un día tan especial como hoy.


domingo, 15 de abril de 2018

EL OFICIO DE LIBRERO

Pienso que el comercio de libros es una actividad que va más allá de lo mercantil y que exige habilidades específicas. Para vender "almas", el librero ha de ser, no sólo un voraz lector de libros sino que también ha de saber leer a sus clientes, pues sólo así podrá recomendar tal o cual título, entender la necesidad de quien le pregunta por una obra desconocida para él y seleccionar el acervo que responda a la vez a su apetito personal y a las características de su clientela. Pero, además, ha de administrar, emplear recursos humanos, materiales y pecuniarios, comunicarse con toda la gente que llega a su librería...Todo esto sintetiza el reto y la belleza del oficio de librero, que es una "hermosa vocación".

Oficio complejo y bello ya que los libros son una materia viva y hay que tener la destreza de despertar, en el posible lector, la necesidad de comprarlos. Él sabe muy bien que el amor por el libro nace del tacto físico, sensual (no sólo de la vista) y que tiene que ser exquisito, con un trato cortés, flexible y unas gotas de entusiasmo (durante todos los minutos del día y durante todos los días del año).

Intenta ofrecer una librería cálida, serena y acogedora; un lugar de encuentro social y de intercambio cultural, pues no se puede prescindir de la cultura, vivimos en ella, es un valor en permanente desarrollo, en proceso de enriquecimiento y en una diversificación constante ya que todos participamos en ella.

 
Pero llega un día en el que el libro, que ha estado guardando, protegiendo y cuidando, se va de la librería y pasa a manos de su nuevo propietario, lo que no deja de producir en el librero un cierto desgarro, aunque sabe muy bien que un buen lector lo incorporará a su vida cotidiana y lo tratará con esmero. Los dos están unidos por un lazo muy resistente: la idea de que la palabra escrita en el papel especifica lo diverso y así se puede interpretar datos, ubicarlos, valorarlos, penetrar en su realidad y superar la apariencia.


En la era digital, se necesita más que nunca el contacto directo con el profesional del libro por su función de recomendar y seleccionar en medio de la jungla de la producción editorial. "Lo de fuera es importante y ha de ser siempre elegante; lo de adentro, si es conveniente, satisface al más exigente". Sabe, mejor que nadie, transmitir a los niños el valor de la lectura (un desafío a la imaginación, una apertura a un mundo de posibilidades donde desarrollar sus áreas intelectuales y afectivas). Su larga experiencia le dice que, leyendo, el lector inocente puede reír, soñar, jugar con la realidad, aumentar su curiosidad y compartir muchas más cosas con quienes le rodean.

Un buen librero, además de saborear la frase de Borges que dice "Que otros se jacten de las páginas que han escrito, a mí me enorgullecen las que he leído", sabe que es el eslabón esencial entre el autor y el lector y que - los tres - hacen posible que la literatura siga viva y permanezca en el mundo.

Ilustraciones de Iban Barrenetxea

martes, 27 de marzo de 2018

LA BONDAD ES PRÁCTICA

La "bondad" es un valor humano que va más allá de una habilidad y está enriquecida por una decisión ética. El diccionario la define como la inclinación a hacer el bien y Platón afirmaba que buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.

Además de que la bondad hace que nos sintamos mejor, es la actitud más económica y pragmática que existe, puesto que nos permite ahorrar mucha energía que desgastamos inútilmente en sospechas, preocupaciones, resentimientos, manipulación y reacciones a la defensiva.

En este momento - crucial para la humanidad - la bondad no es un lujo, es una necesidad; ser bondadoso con los demás es el mejor regalo que podemos hacernos a nosotros mismos. En el siglo XXI, una persona buena no es un mutante en un mundo violento, sino alguien que sabe sacar el mejor partido de facultades como la alegría, la lealtad, la gratitud, el respeto, la consideración...

Está científicamente demostrado que el amor que no se expresa se convierte en odio y que la alegría que no proporciona un gozo verdadero acaba en depresión. Y es que estamos hechos para la bondad, es nuestro estado natural. Buda decía que el bueno duerme y se despierta con facilidad, tiene sueños agradables y la gente le quiere. Los animales le amarán y los devas (seres celestiales) le protegerán. Los peligros externos no le lastimarán, lucirá un rostro radiante y su mente será serena. No morirá en un estado de confusión.

 En estos días de vacaciones de Semana Santa, con más tiempo del habitual, me gusta profundizar en el contenido de palabras que fortalecen mi estructura interna y que me aportan mucha claridad en el comportamiento cotidiano: honestidad, calor humano, perdón, contacto, integración, humildad, paciencia, generosidad, respeto, flexibilidad, memoria, lealtad (estar con), compasión (sentir con), gratitud, servicio y alegría (la base de la bondad).

Los estudios neurocientíficos más avanzados se enfocan en la amabilidad, la ternura y la compasión y afirman categóricamente que una mente "en calma" produce un bienestar global y verdadero. No se es bueno, se llega a ser bueno después de hacer un paciente trabajo interior. No hay que claudicar, sino sembrar semillas de bondad en todos nuestros actos procurando tener la mente en sintonía con el corazón.

No nos vendrá mal, en estos tiempos convulsos que atravesamos, recapacitar acerca de las cosas que nos hacen más conscientes y responsables, que nos conducen a la verdadera libertad porque nos preparan para sacar nuestras propias conclusiones. Una persona que tiene un bienestar global es difícilmente manipulable.

lunes, 26 de marzo de 2018

LA TERNURA

Decía Oscar Wilde que "en el arte como en el amor es la ternura lo que da fuerza" y Gandhi llamaba cobarde al que es incapaz de mostrar amor. Y es que la ternura, paradójicamente, no es blanda, sino fuerte, firme y audaz (se muestra sin barreras, sin miedo). No se trata sólo de un acto de coraje, sino de voluntad para mantener y reforzar el vínculo de una relación humana del tipo que sea. Ella hace fuerte al amor y enciende la chispa de la alegría en la adversidad. Gracias a ella las relaciones se vuelven más profundas y duraderas, pues expresa sutilmente el deseo de que el otro se sienta bien.

La ternura implica confianza y seguridad en uno mismo y sin ella no hay entrega. Lejos de ser ostentosa es elegante: escucha atenta, gesto amable, demostración de interés por el otro... sin contrapartidas. Además, cobra extraordinario valor en los momentos difíciles y es una clara manifestación de que en el amor nada es pequeño.

La ternura da belleza y sentido a la vida. Es la expresión más serena, bella y firme del amor. Es el respeto, el reconocimiento y el cariño expresado en la caricia, en el detalle sutil, en el regalo inesperado, en la mirada cómplice o en el abrazo entregado y sincero. Gracias a ella, las relaciones afectivas crean las raíces del vínculo, de la consideración y del verdadero amor y los niños obtienen de ella la fuerza emocional necesaria para su evolución. La ternura revela la excelencia del ser humano a través del cuidado y del respeto.

Es un verdadero drama que, en la sociedad actual, sea una palabra que ha perdido su auténtico significado y se la confunda con la sensiblería o la cursilería. A mucha gente le da miedo pronunciar esa palabra por temor a quedar como un blandito o un trasnochado y, sin embargo, yo pienso que hay que volverla a poner en valor y ejercitarla lo más posible; sólo así conseguiremos que las relaciones humanas se enriquezcan y se fortalezcan, que sean reales y duraderas gracias al cuidado, al tacto y a la delicadeza.

domingo, 25 de marzo de 2018

ENREDADO EN MIS CABELLOS

Eres como el viento...
que se enreda en mis cabellos,
agita mis pensamientos
se va lejos y retorna inesperado.

Como la nube que se desplaza
cargada de fina lluvia
que construye y se diluye
acompañando montañas
de difícil ascensión.

Que elige extraños senderos
bebiendo en arroyos claros
para poder caminar,
dejando correr su flujo
sin controlar su caudal.

Me hicieste sentir la importancia
de los momentos inútiles
y otras veces, cual campana
su badajo haces sonar.

Estás en tí, sin ser otro
del que tu eres,
acompañas cuando puedes
siempre desde tu propia verdad.

A velocidad del rayo
cuando injusto sientes algo
tu crispación aparece,
apaciguarte es difícil
pues eres un soñador
que trabaja por un mundo
más humano y con razón.

Poema de Esther de Andrés
" Arco Iris en los Canales" del pintor chileno Alfredo Helsby (1862-1933)

miércoles, 7 de marzo de 2018

LA VILLA DE LAS REINAS

En el libro de Christine de Pizan "El Tesoro de la Ciudad de las Damas", escrito en 1405, la autora pretendía dar consejos a las mujeres para mejorar su vida cotidiana y decía: "Pensé que multiplicaría esta obra difundiendo copias en el mundo entero, ofreciéndola a reinas, princesas y nobles para que - gracias al esfuerzo de esas honorables damas - circulara entre mujeres de toda condición".
Femme de Lettres sostenía a su familia con su trabajo, ella era el patrono de la nave y fue la primera mujer en la Historia que recibió dinero por lo que escribía. Defendía los derechos de las mujeres ante un sistema misógino. Proponía crear una ciudad-fortaleza imaginaria en el terreno más propicio: el campo de las letras. El ejemplo de las mejores serían sus cimientos, la tinta su argamasa y la inteligencia la azada. La tarea sería de todas las mujeres, haciendo un trabajo colectivo nacido de un compromiso en el que la razón guiara la construcción.

En el año 1210, el rey de Portugal Alfonso II, ofrecía a su esposa la reina Urraca de Borgoña, como regalo de boda, una villa creando así una tradición que terminó en el siglo XIX, cuando dejó de pertenecer al patrimonio real. Se la conocía como "A Vila das Rainhas" y todas ellas dejaron su huella de bondad, indulgencia y generosidad. Potenciaron sus cuidados, su belleza, sus conocimientos y sus fiestas y lograron convertirla en una fortaleza que guardaba preciosos tesoros.

No es extraño pues que, el 11 de diciembre del 2015, la Directora General de la UNESCO la incluyera en la red de ciudades creativas en calidad de "Villa Literaria". Al formar parte de esta red, la villa se comprometió a colaborar y desarrollar alianzas para promover la creatividad y las industrias culturales, a compartir prácticas idóneas, a reforzar la participación en la vida cultural y a integrar la cultura en sus planes de desarrollo económico y social.


Esta villa se llama Óbidos y está a unos 75 kilómetros al norte de Lisboa. Es blanca, brillante, luminosa y acogedora, habitada por poetas, músicos, artistas y escritores. Invita a perderse por sus calles adoquinadas y a disfrutar de las buganvillas que trepan por sus pequeñas casas. Se puede saborear la ginja, un licor de guindas en vasito de chocolate, o deleitarse en las diez librerías que se hallan distribuídas en los lugares más insospechados.
Sobre la colina, en lo más alto del pueblo, el castillo, convertido en el Palacio Real desde el siglo XVI, con increíbles vistas de la Laguna y del Acueducto (que mandó construir la reina Catalina de Austria). Actualmente está considerado como una de las "Siete Maravillas de Portugal" y es un hotel, Pousada do Castelo.

Me imagino que las reinas propietarias de la villa habrían estado felices al saber que una escritora como Cristine de Pizan hablase de una ciudad ideal tan parecida a la suya. Las mujeres del siglo XXI, estamos orgullosas de esa gran labor y tomamos la antorcha de nuestras predecesoras.

miércoles, 28 de febrero de 2018

FERNANDO PESSOA

"Vivir no es necesario, lo que es necesario es crear". En este verso se resume la visión del mundo de Fernando Pessoa, el escritor portugués que, por crear, creó su propio universo literario. Con falta de gente con la que coexistir, inventó amigos o compañeros de espíritu ("Me siento múltiple, me siento varios seres, me siento vivir vidas ajenas").

Nació en 1888 en uno de los barrios con más solera de Lisboa desde dónde se veía, a lo lejos, el Tajo. Su madre tenía una sólida formación intelectual y su padre era un funcionario y cronista en El Diario de Noticias.
Su madre, viuda, se casó con el cónsul de Portugal en Durban (Suráfrica) y viajaron a esta ciudad cuando el niño contaba con ocho años. Tenía que compartir a su madre con un desconocido y dejar la ciudad de su infancia, de sus raíces.
Hasta 1905 vivió en Durban y aprendió inglés con facilidad, rapidez y perfección, por eso fue traductor.
Toda su vida estuvo marcada por la añoranza de Lisboa, la ciudad blanca a la que llamaba "la hermosa visión de un sueño"...
A los 17 años se dio cuenta de que ya nada era lo mismo experimentando un abierto dolor, una tremenda soledad y un imposible consuelo. Hombre lúcido, con una gran capacidad deductiva y analítica y profundamente sensible, llevaba al papel lo que sentía. Buscaba lo que ya no existía y se planteó devolver a Portugal el lugar que merecía en la Historia y por eso, con un lenguaje próximo, nos acerca a su país, su patrimonio intelectual, arquitectónico, artístico o de ocio de una forma personal e inimitable.

Vivió en multitud de barrios. Su soledad, su incomprensión del mundo, lo condujeron al alcohol y Lisboa lo veía, noche tras noche, deambular ebrio por sus calles y viviendo de la caridad de unos pocos amigos. Su salud se debilitaba, pero escribía febrilmente en sus etapas de lucidez. Falleció en 1935 y lo último que pidió fueron sus gafas.

Su espíritu nos espera en cada esquina de Lisboa para acompañarnos en el paseo de cualquier hora.
Tal vez el hombre que utilizó tantos "heterónimos" nos dejó uno que él mismo ignoró, el Pessoa que vivirá mientras Lisboa viva...

lunes, 26 de febrero de 2018

LISBOA

¿Por qué me gusta Lisboa? Porque es la dama de Portugal, abierta al mar y cuna de marinos, conquistadores y escritores. Es una ciudad europea vital y con carácter en la que la sombra de Pessoa acaricia los muros de sus cafés y la fuerza y belleza de sus versos subyacen por debajo de los raíles de los tranvías del Chiado. Sus librerías, sus cafés, su gente... las notas de un fado que se incrustan en la memoria. Muchos autores han escrito en ella su obra, han llenado innumerables páginas.

Princesa del Tejo atravesó momentos de gran importancia política, social, económica y cultural, pero también vivió la pobreza y el olvido después de la decadencia de su economía. A partir del siglo XIV fue la capital del reino de Portugal y se transformó en centro mercantil de primer orden en el panorama comercial europeo. Los viajeros la visitaban en los siglos XVI y XVII para contemplar su esplendor y riquezas de las tierras conquistadas y respirar el ambiente cosmopolita de sus calles y barrios ribereños, llenos de vizcaínos, catalanes, genoveses, marselleses, venecianos... Ella era la puerta de lo exótico.

En 1775 un seísmo más un maremoto provocó una auténtica tragedia humana. El ilustrado Pombal hizo una reconstrucción de la ciudad después de haberse provocado una extrema pobreza y desesperación. Trazó calles perpendiculares y rectas que formaban una parrilla bien organizada, desde el río hasta el Rossío, la actual Baixa, corazón político y económico de la ciudad.
En el siglo XIX, intelectuales románticos (ingleses y franceses) se instalaron cerca del Tajo, creando un nuevo mito de ciudad tranquila y luminosa con un dulce clima. "La tierra de los naranjos capaz de aliviar las penas del corazón más afligido".

Pero ha sido Fernando Pessoa, con la amplitud y profundidad de sus escritos, el que nos ha proporcionado  la imagen poética de esta preciosa urbe cambiante.

Es una ciudad literaria, ciudad-refugio donde los personajes creados por la pluma de muchos escritores se buscan a sí mismos o pretenden iniciar un camino hacia los misterios de su alma. Es un punto de llegada y de partida: vida-muerte, tierra-mar, interior-exterior, son la razón de su misma existencia. En ella se funden armónicamente realidad e imaginación llegándose a convertir en un espejo en el que el que el ser humano se ve reflejado hasta las últimas consecuencias...

jueves, 15 de febrero de 2018

RECORDANDO A JESÚS

"No vayas a mi tumba y llores, pues no estoy ahí, yo no duermo.
Soy un millar de vientos que soplan,
el brillo de un diamante en la nieve,
 la luz del sol sobre el grano maduro,
 la suave lluvia de verano.
En el silencio delicado del amanecer,
 soy un ave rápida en vuelo.
No vayas a mi tumba y llores, no estoy ahí, yo no morí".

Poema indio anónimo.

Acuarela "Amanecer" de Cuca Arsuaga.

martes, 6 de febrero de 2018

LA NEOTENIA

Cuando nos divertimos, cuando lo pasamos realmente bien, nuestro subconsciente se ve afectado por lo que la biología del desarrollo llama "neotenia", que no es otra cosa que la retención de ciertas caracterísitcas infantiles en la edad adulta.
Decía Friedrich Schiller que "el humano es humano completo cuando juega" y Eugenio d´Ors que "el ser humano integral trabaja y juega". En su origen, el arte y la ciencia no son más que "juegos serios", "juegos de mayores", lúdicos ejercicios de la imaginación creadora.

La vida humana no es sólo un fenómeno de utilidad y adaptación de ciertas formas, sino una metamorfosis evolutiva. Puede que, como decía Ortega y Gasset, todos los actos utilitarios y adaptativos, todo lo que es reacción a las premiosas necesidades, son una vida secundaria; la actividad original y primera de la vida es siempre espontánea, lujosa, de intención superflúa, es libre expansión de una energía preexistente.

La neotenia es, en definitiva, la capacidad permanente de aprender y de ser educado que jamás acaba y está muy relacionada con otra hormona, la "oxitocina", conocida como la hormona del amor y de la felicidad porque nos conecta con los demás, nos inyecta con esa fuerza que da forma al afecto, al amor en todas sus formas y matices. La producimos nosotros mismos, en el hipotálamo.


"Los sentimientos se gestan en la química del cerebro, no en el palacio del corazón. Ahí es donde se esconde la máquina más misteriosa a la vez que fascinante". La oxitocina no sólo nos pone en contacto con los otros, sino que favorece nuestros mecanismos psicológicos y emocionales que nos ayudan a conectar mejor con nosotros mismos, en busca de nuestro equilibrio interno.

La oxitocina es el motor que enciende y da forma a la empatía, la confianza, la amistad, la generosidad o el altruísmo. La gente que juega, que se divierte, que se relaciona sanamente con los demás, posee unas condiciones psicológicas que favorecen su trabajo; tienen un aire más alegre, se concentran mejor y son mucho más productivos que aquellos que llevan una vida gris, mediocre y rutinaria.

No es que hagamos una regresión al infantilismo, sino que la neotenia favorece mucho nuestra salud mental y nuestra creatividad. Si no jugamos, si no nos divertimos, el espíritu se mecaniza, las emociones se secan. El placer hace fácil lo difícil y jugando nos olvidamos de nosotros mismos y nos dedicamos a vivir en plenitud.

sábado, 20 de enero de 2018

MARGARETE STEIFF

"Aquel que cree en sí mismo es libre". Esta frase la pronunciaba con frecuencia una mujer excepcional, Margarete Steiff, que afrontó muchas y muy duras pruebas para poderse hacer un lugar en el mundo. Con un pequeño alfilitero de fieltro, con forma de elefante, escribió el primer capítulo de una vida apasionante en la que conoció un éxito sin precedentes gracias a su amor por "el trabajo bien hecho" , a elegir siempre la máxima calidad en todo lo que llevaba a cabo y a saberse rodear de excelentes colaboradores.

Nació, en 1847, en Giengen  (al sur de Alemania), cuya gente vivía del comercio textil y se había especializado en la producción del fieltro. A pesar de que, siendo muy pequeña, tuvo poliomielitis y siempre utilizó una silla de ruedas, fue a la escuela y a clases de costura con sus hermanas mayores; cuando ellas se fueron del pueblo, su padre transformó la casa familiar y le preparó un pequeño taller para que cosiera. Ya tenía 27 años y con sus primeras ganancias se compró una máquina de coser.
Tres años más tarde se instaló por su cuenta y se especializó en labores de fieltro; el éxito le llevó a emplear a varias costureras. Siempre atenta a todo lo nuevo que salía, vio en el periódico Modenwelt un patrón para un elefante pequeño que servía para poner los alfileres. Los niños se vieron atraídos por él como si fuera un juguete y ampliaron la gama de animales.
En 1880 se fundaba la "Sociedad Margarete Steiff GmbH" y Fritz, el hermano pequeño, obtuvo el primer gran éxito de ventas con el "eleflänte" en el mercado de Heidenheim. Seis años después se habían vendido mas de cinco mil elefantitos. Fritz construyó para su hermana una casa con una pequeña boutique en la planta baja y un departamento acondicionado para las personas incapacitadas y en cuya fachada se podía leer "Fábrica de juguetes de  fieltro".

 En 1892 aparecía el primer catálogo ilustrado con el planteamiento de Margarete: "Los niños se merecen todo lo mejor". La manufactura fue inscrita en el Registro de Comercio y sus juguetes se mostraron por primera vez en el Salón del Juguete de Leipzig, incluyendo el "Bär 55 PB" (oso, tamaño, P (plüsch: peluche) B (beweglich: móvil), que había diseñado su sobrino Richard, con cabeza y extremidades articuladas y piel fabricada con felpa de mohair. El osito estaba dispuesto a abrazar y sentirse correspondido.

El último día de la Feria, cuando Richard estaba ya empaquetando, el representante de Borgfelt, el importador de juguetes más famoso de los Estados Unidos, le encargó tres mil ejemplares de "Friend Pezzy". El éxito fue extraodinario.

En 1909, con 61 años y a causa de una pneumonía fallecía Margarete, lo que fue un duro golpe para la gran familia Steiff, sus amigos y empleados. Sus sobrinos tomaron la dirección de la empresa permitiendo a las personas del mundo entero participar en su sueño. Ella realizó una obra y nos dejó un mensaje que todavía permanece:
· Hay que persistir con la estrategia correcta en el tiempo, esperando resultados a largo plazo. "La verdadera riqueza es la que perdura por generaciones".
· Rodearse de personas con talento y creativas capaces de alinearse con la visión de la empresa.
· Mantenerse muy atento a las oportunidades.
· Estar siempre actualizado e informado.

 "Un espíritu emprendedor hará todo para cumplir con su objetivo y no existirá nada que le impida llegar a su meta".

En otro post hablaré de cómo Friend Pezzy, cuando llegó a Estados Unidos, provocó el nacimiento del famosísimo y muy querido por todos "Teddy Bear".

domingo, 14 de enero de 2018

NUESTRO PRIMER PASEO DEL AÑO

Desde aquí quiero dar las gracias a todos los "paseantes" que están y se van uniendo a los Paseos del Arte. Ayer, llevamos a cabo nuestro primer paseo del año que acabamos de estrenar y, aunque en un principio había un poco de sol, cuando ya estábamos dentro del Convento del Monasterio, vimos que empezaba a nevar... El espectáculo era grandioso, de una belleza absoluta, era experimentar El Escorial en estado puro.

El Padre Isidro de la Viuda nos recibía con los brazos abiertos para dedicarnos dos magníficas horas llenas de generosidad y buen hacer (yo diría de "excelencia"). Con él pudimos ver, desde dentro, la vida de la Comunidad Agustiniana mientras nos explicaba todo lo que iba saliendo al paso (que era mucho...).
No voy a hacer una crónica, pues la filosofía de los Paseos es experimentar en vivo y en directo y también aclaro - una vez más - que no se trata de una visita guiada, sino de una escritora que comparte su punto de vista con los lectores. Todo es gratuito, libre, sólo hay que asistir a la cita que se señala en los carteles: el primer sábado de cada mes, a las 11 de la mañana, en el kiosco de libros "El Molino de Papel", c/Flroridablanca, 1 (San Lorenzo de El Escorial). Es una iniciativa cívica y voluntaria basada en el respeto y la buena educación.

Cuando al que tiene la cualidad se le presenta la oportunidad el éxito de cualquier proyecto está asegurado. Los paseantes y yo formamos un equipo winner-winner (ganador-ganador) pues ambas partes disfrutamos de verdad con lo que hacemos, cada uno desempeña su papel lo mejor que puede. Hay algo superior a nosotros, el "Arte", que nos une, nos aglutina y nos proporciona bienestar.
Tenemos logo, gif e himno (la canción de "resistiré"); grandes artistas-amigos colaboran llenos de ilusión al aportar su obra para los carteles, que sirven para adornar el mobiliario urbano (la gente los espera todos los meses con expectación) y para que todos nos vayamos conociendo de forma natural.

Creo que la palabra que mejor define lo que tenemos entre manos es "entusiasmo", algo que nos renueva y nos mantiene activos. Es un placer para mí decir que estamos ¡en marcha!

La primera imagen pertenece a Félix Bernardino y la segunda a Diego Hergueta con la silueta de Borja Echevarría.

viernes, 5 de enero de 2018

LAGOM

Lagom es una palabra sueca que en español se pronuncia "logom" y, dado que su raíz (lag) significa algo así como sentido común, podríamos traducirla como "ni mucho ni poco: practicar la mesura en su justa medida", es decir una tendencia hacia el equilibrio, la sobriedad y la medida exacta (lagom äre bäst: lagom es lo correctamente perfecto).

Desde la Grecia clásica, el ser humano aspira a ser feliz y en el siglo XXI pide a gritos que "se le enseñe a serlo", que se le den pistas para llegar a conseguirlo. Aprovechando el tirón, grandes grupos editoriales han sacado al mercado libros con mucho éxito que, al mismo tiempo, han servido para promocionar las ventas de otros bienes de consumo.
La tendencia lagom nos sugiere que seamos capaces de administrar nuestro dinero, de controlar gastos innecesarios, de actuar de forma sostenible, de no consentir que el trabajo invada nuestra vida personal, de cuidar las relaciones humanas de calidad, de ser flexibles y adaptarnos a lo que la vida nos vaya trayendo...

Oscar Wilde decía: "Todo con moderación, especialmente la moderación". El gozo y el sufrimiento forman parte de nuestra vida, pero es bueno intentar un equilibrio entre ambos, pues el primero engancha y el segundo paraliza. Es un tema que debemos gestionar nosotros mismos ya que es imposible que nada ni nadie nos puedan brindar "recetas" para lograr nuestro propio bienestar.

Y es que la vida lleva su ritmo, jamás para, por eso lo más inteligente es seguirla. Quizá la insatisfacción, el descontento, el malestar... se podrían equilibrar intentando superar miedos existenciales, liberando apegos, aprendiendo de los errores, obrando desde nuestro centro, desarrollando nuestros talentos, teniendo un propósito de vida, creando "lazos" auténticos y duraderos con otras personas...

¿Lagom? ¡sí!, pero a nuestra manera...

martes, 2 de enero de 2018

MUJERCITAS

A la autora de "Mujercitas" no le gustaba el tema que le encargó el editor Thomas Niles, pues era una historia sobre jovencitas y a Louisa le atraían más los relatos de misterio o los cuentos fogosos y apasionados que firmaba con seudónimo pues, según ella, eran "peligrosos para mentes pequeñas". Sin embargo, su familia tenía dificultades económicas y ella les quería ayudar.

En su dormitorio, y sobre un escritorio que le hizo su padre, trabajó con fervor durante dos meses y medio en la obra inspirándose en su propia vida y la de sus hermanas. Plasmó en ella su esencia dejando su corazón en cada palabra, en cada frase, en cada línea... Hizo un buen trabajo y al poco tiempo de publicarse (1868) tuvo un éxito arrollador y, gracias a las dos mil copias que se vendieron, obtuvo grandes beneficios.

En "Mujercitas", Louisa tuvo el acierto de idealizar lo cotidiano de una familia afincada en Nueva Inglaterra cuyo padre había sido llamado a la guerra. La madre y cuatro hermanas vivían en un ambiente tranquilo y de profundo afecto, alegres y con muchas ganas de vivir, aunque renunciando - de momento - a sus ilusiones. La increíble riqueza de episodios y la descripción de personajes estudiados con delicada precisión, la naturalidad, el respeto a la libertad individual y una cierta vaguedad poética, que suavizaba el latenente romanticismo un poco puritano, hicieron que el libro se leyera con voracidad y que muchos lectores le escribieran pidiendo una segunda parte.

 Louisa nació en 1832 y fue educada en Nueva Inglaterra por un padre que, además de filósofo, era un polémico educador, pues creó un método de enseñanza que se basaba en la participación del alumno y en la firme convicción de que la educación debe disfrutarse, no sufrirse. Educó a sus hijas en casa y ellas tuvieron contacto directo con Emerson, Thoreau, Margaret Fuller...y temas como el abolicionismo, el sufragio femenino o las reformas sociales estaban en el ambiente, influyendo en la formación académica y moral de las niñas.
Louisa tenía una sorprendente personalidad, estaba dotada de una gran seducción y se volcaba en las obras humanitarias. Compartía con sus lectores su natural amor, su generosidad y el alegre sentido del humor que irradiaban tanto sus libros como su propia persona. A los 16 años ya había leído "La Declaración de Sentimientos" (acerca de los derechos femeninos), afirmaba que Goethe era su ídolo, Charlotte Brontë su inspiración y Emerson su adoración.
Una amiga de la familia le propuso participar en una revista femenina y durante la guerra civil se brindó como enfermera. Estuvo todo un año por Europa como dama de compañía de una adinerada heredera y cuando regresó a Boston dirigió una revista infantil. Falleció a los 55 años y jamás se casó.

Todos los años, por estas fechas, vuelvo a leer el libro y me sigue sorprendiendo que jamás me canse de hacerlo. Creo que se debe a que de él se desprende que en la creación existe una unidad esencial, que el ser humano es bueno por naturaleza, que la intuición es superior a la lógica y que sólo a través de la experiencia se pueden descubrir las verdades más profundas.

Termino con las palabras que Louisa plasmó en el primer cuaderno que estrenó en su propio escritorio: "A lo lejos, bajo el sol, están mis aspiraciones. No puedo llegar a ellas, pero las puedo mirar, ver su belleza, creer en ellas y tratar de seguir a dónde conducen".