domingo, 12 de noviembre de 2017

LA LLAVE

¡Qué admirable es la llave de oro que cierra cuidadosamente la puerta del castillo donde viven los fantasmas!
Si sabes usarla, si tienes cuidado de que esta puerta, en determinados momentos, no se abra por más que desde adentro el tumulto de las tristezas, de los temores, de las preocupaciones, de la pasión de ánimo quiera forzarla, ¡cuánta será tu paz y cuan permanente tu alegría!

Al principio es muy difícil cerrar esa puerta: los fantasmas negros tiran de las hojas con toda su fuerza; logran mantenerlas entreabiertas y se van colando por allí e invaden el campo de tu alma y arrancan de él las santas flores de la alegría.
Pero la gimnasia vase haciendo cada vez más fácil y segura, adquiérese una gran agilidad. Intentas dominar  los movimientos astutos de la turba negra y acabas por confinarla definitivamente en el castillo de la pena, de las imaginaciones dolorosas, de los miedos sin razón, de las angustias sin objeto...

Lo esencial es ser rápido en los movimientos. En cuanto notes que se quiere colar algún fantasma, examina la cerradura, da dos vueltas a la llave y vuelve la espalda.
El fantasma será insinuante, expresivo.
Pretenderá decirte muchas cosas. No hagas caso de sus invitaciones, de sus solicitudes, de sus argucias, de su llanto: lo que quiere es envenenarte el día.
Dirás acaso que con tener condenada la puerta del castillo escaparías para siempre... Más debo advertirte que, en ese castillo, moran también las imaginaciones alegres, los pensamientos joviales que nos hacen llevadero el camino, y la sabiduría está en dejar a éstos libre la puerta e impedir a los otros la salida.
¡Qué admirable es la llave que cierra cuidadosamente y a su tiempo la puerta del castillo donde viven los fantasmas!...

Amado Nervo (fragemento de su libro "Plenitud")

miércoles, 1 de noviembre de 2017

SER ATRACTIVO

Hace poco me preguntaban que qué es para mi ser atractivo y lo cierto es que no me resultó nada fácil responder. Últimamente se nos proporcionan fórmulas para producir fascinación y derrochar encanto a diestra y siniestra y se nos brindan claves para tener un éxito asegurado, pero me temo que para ser atractivo es esencial (como en todo) la fe, el trabajo y el tiempo o el tiempo, el trabajo y la fe, pues la persona realmente atractiva no nace sino que se hace. Ella se propone ser atractiva y lo consigue.
Me resultan muy atractivas las personas que saben escuchar de forma activa, poniendo interés en lo que se les cuenta como si, en ese momento, sólo el que les habla existiera en el mundo.
Si, además de escuchar, la persona es natural, espontánea, lejos de marcas y apariencias deslumbrantes, empatizo mucho mejor con ella y me da la posibilidad de que yo actúe de la misma forma.
¿Escucha, es sencilla  y educada? Va aumantando su atractivo por momentos. Se nota que domina su temperamento, que goza de buen humor, que demuestra calma ante los imprevistos, que sabe contar hasta mil antes de decir una impertinencia y que emana equilibrio. En definitiva, es una persona pulida, cultivada y esforzada en mejorar.
¿Se interesa de verdad por los demás?, ¿es optimista?, ¿está disponible cuando es cierto que se la necesita?, ¿tiene en cuenta a los otros?, ¿sonríe más que menos?...
Todos esos ingredientes forman parte de lo que yo considero "ser atractivo".
Normalmente, la persona atractiva va envejeciendo bien, pues tiene ante la vida un buen talante, seguridad en sí misma y mucho temple. Ella da más importancia a lo auténtico y mira de lejos cualquier cosa que le pueda ensombrecer su "joie de vivre".
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Y es que, las personas realmente atractivas lo son porque son interesantes, porque tienen vida propia y aportan su personalidad, saben dar su nota y lo hacen con soltura y sin ningún tipo de afectación.
Generalmente son grandes lectores y están acostumbrados a vivir muchas vidas, a viajar por muchos lugares, a romper moldes, barreras y esquemas. Son libres y ese es para mí el verdadero secreto de su atractivo: su libertad.

domingo, 29 de octubre de 2017

EL SERVICIO A LOS DEMÁS

Me gustan las hadas porque son el ejemplo más claro de que su felicidad reside en hacer felices a otras personas. Siempre abandonan sus intereses egoístas para poder brindar dicha a los demás.
Su misión más importante es prodigar felicidad y lo hacen encantadas pues saben que es una de las experiencias más satisfactorias. Hace siglos que descubrieron que vivir para uno mismo es la fuente de todo pesar...
Ellas prestan servcio espiritual, mental y material a los demás y, sólo así, sus propias necesidades se ven satisfechas. Se olvidan de sí mismas y descubren que - sin buscarlo - la copa de su dicha se ve colmada.
Pretenden hacernos ver que "el amor" cimenta nuestra vida y le da sentido y que a pesar de que es una energía transformadora que todos anhelamos, muchas veces caemos en el desamor, lo que nos hace perder nuestro equilibrio emocional, la salud e incluso el buen ritmo de nuestra existencia.
Ellas, con su ejemplo, nos enseñan que con "el amor que es vida" aprenderemos a ejercitar el amor que todos llevamos dentro, a liberarnos de las trabas que nos impiden ser felices y a convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.
¿Cuál es su vocación? "Viven para amar y aman para vivir".

sábado, 28 de octubre de 2017

PIDE LO QUE QUIERAS

Si en este momento se presentase ante tí un ser milagroso, vestido de blanco, resplandeciente de luz magnífica, y te dijese: "¡pide lo que quieras!, te será concedido", tú, sin duda, te apresurarías a pedir las cosas mejores...
Pues bien, ese ser tan milagroso existe dentro de tí, y tiene el poder de darte cuanto le pidas.
Sólo que, antes, debes saber qué es lo que quieres, conocimiento al parecer fácil, pero que pocas personas poseen.
Y después que lo sepas, puedes pedir a tu ser interior, con seguridad tal, cual si se lo pidieras al ser milagroso vestido de blanco, que sedujese tu fe con el prestigio de su presencia externa.
Piensas que no eres dichoso porque ignoras lo que puedes.
Todo es tuyo y te estás muriendo de anhelos... Las estrellas te pertenecen y no tienes lumbre en tu hogar...
La naturaleza entera quiere entregársete como a su dueño y señor, y tú lloras desdenes de otros...
Pide lo que quieras que todo te será concedido.

Amado Nervo (fragmento de su libro "Plenitud").

jueves, 26 de octubre de 2017

EL SIGNO

No hables a todos de las cosas bellas esenciales.
No arrojes margaritas a los cerdos. Desciende el nivel para no humillar ni desorientar a tu interlocutor.
Sé frívolo con los frívolos..., pero, de vez en cuando, como sin querer, como sin pensarlo, deja caer en su copa, sobre la espuma de la frivolidad, los pétalos de rosa del Ensueño.
Si no reparan en él, recogelo y vete de su lado, soriente siempre: es que para ellos aún no llega la hora.
Más si alguien coge el pétalo, como a hurtadillas, y lo acaricia, y aspira su blando aroma, hazle enseguida un discreto signo de inteligencia...
Llévale después aparte; muestra alguna o algunas de las flores de tu jardín; háblale de la divinidad invisible que nos rodea... y dile la palabra del conjuro, el ¡Sésamo, ábrete!, de la verdadera libertad.

Amado Nervo (fragmento de su libro "Plenitud").

martes, 24 de octubre de 2017

SI TÚ ME DICES VEN...

Si tú me dices: ¡ven!, lo dejo todo...
No volveré siquiera la mirada
para mirar a la mujer amada...
pero dímelo fuerte, de tal modo
que tu voz, como toque de llamada,
vibre hasta el más íntimo recodo
del ser, levante el alma de su lodo
y hiera el corazón como una espada.

Si tú me dices: ¡ven!, todo lo dejo.
Llegaré a tu santuario casi viejo,
y al fulgor de la luz crepuscular;
más he de compensarte mi retraso,
difundiéndome como un nardo
de perfume sutil ante tu altar.

Amado Nervo


miércoles, 18 de octubre de 2017

LA SORPRESA

Por lo demás, es acaso oportuno nada pedir, pero esperarlo todo.
Si a diario te levantas con el propósito de no reclamar mercedes a la Vida, no habrá jornada sin bella sorpresa, porque la Vida te otorgará siempre algún don.
Tú te dirás: "hoy aceptaré todos los dolores, todas las fatigas y las dificultades del día con ánimo igual".
No pensarás en ningún placer. Verás sólo el surco que debes abrir bajo el chorro de fuego del sol.
Ningún espejismo engañará tu camino.
Estarás de antemano resignado a todos los golpes.
No atisbarás el horizonte para ver si se acerca alguna dicha.
Y así pasarán los días, monótonos, con pocas satisfacciones y muchos deberes.
Como nada pides y todo lo aceptas, tú estarás ensimismado y distraído en tu labor.
... Más de pronto, la Vida, que te preparaba su sorpresa, te mandará a su enviada, una maravillosa hada madrina que te brindará un presente mágico, un presente inesperado, y por inesperado maravilloso.

Amado Nervo (fragmento de su libro "Plenitud").

miércoles, 11 de octubre de 2017

ALMAS RECATADAS

Si recatas demasiado tu alma, sólo tú cosecharás la experiencia de tu vida. Ni abreviarás la faena de los otros, ni aumentarás con tu aceite la luz de tu lámapara. Más bien será como si escondieses tu candil bajo el celerín.
El orgullo no dejará de cuchichearte: "Tu secreto es una aristocracia. Los otros no tienen derecho a saberlo".
Pero tú combatirás ese sentimiento huraño y exclusivo, porque aspiras a más: aspiras a que tu experiencia sea mano que guía, brújula que conduce, timonel que salva de las sirtes.
Date todo a todos, que cada uno, según su tamaño, tomará de tí lo que le convenga, como cada raíz busca en la misma tierra morena sus jugos y encuentra la divina substancia para sus flores.
¿Tú crees que el agua, el aire, el sol, se vulgarizan porque se dan con esa copiosa y opulenta liberalidad?
¿Pierde, por fortuna, su aristocracia la piadosa estrella?

Amado Nervo (fragmento de su libro "Plenitud").

LA CORTESÍA

La vida, por breve que sea, nos deja siempre tiempo para la cortesía, o como dijo Emerson: "Life is not so short but that there is always time for courtesy".
Huye de la gente que te dice: "yo no tengo tiempo para gastarlo en etiquetas". Su trato te rebajaría. Esa gente está más cerca de la animalidad que las otras. ¡Qué digo! La animalidad se ofendería... El perro jamás te dejará entrar en tu casa sin hacerse fiestas con ese movimiento de cola "tan honrado", como decía Shopenhauer. El gato, mimoso y elástico, va junto a tí en cuanto te ve y el pájaro al oír la inflexión de tu voz conocida, cantará.

Dante, en "La Vida Nueva", llamaba a Dios Señor de la Cortesía.
La cortesía es el más exquisito perfume de la vida, y tiene tal nobleza y generosidad que todos la podemos dar; hasta a aquellos que nada poseen en el mundo, el Señor de la Cortesía les concede el gracioso privilegio de otorgarla.
El hombre feliz que no tenía camisa, sí tuvo cortesía para recibir a los emisarios del Sultán enfermo.
¿En qué abismo de pobreza, de desnudez, no puede caber la amable divinidad de una sonrisa, de una palabra suave, de un apretón de manos?
La caridad - opulenta o humilde - lleva siempre el ropaje de la cortesía, y la santidad más alta no podemos ni imaginárnosla sino infinitamente cortés.

Amado Nervo (fragmento de su libro "Plenitud").

domingo, 8 de octubre de 2017

LAS POSIBILIDADES

La vida es como un arca inmensa llena de posibilidades. Es más bien como un enorme río lleno de posibilidades.
No es aventurado esperarlo todo. No le cuesta más trabajo a esa corriente formidable, en que están las causas y los efectos, llenar una ánfora grande que una ánfora pequeña.
La aventura más extraordinaria puede, lo mismo que la más insignificante, venir en esas crestas olas que brotan de la fuente misteriosa del Ser y a ella vuelve fecundando el infinito universo.
Revela, por tanto, gran desconocimiento de la magnitud de la vida y gran mezquindad de espíritu la desconfianza de que llegue una cosa simplemente porque es muy bella.
La cantidad de cosas bellas que diariamente se otorgan al mundo, y en las cuales el mundo suele no fijar la atención, distraído y atormentado por ansiedades vanas y egoísmos tristes, es incontable, es formidable, es pasmosa.
"Las cosas - dice un pensador - nos parecen imposibles hasta el día en que se realizan".
No creas pues jamás que la existencia de un bien es condición negativa para su advenimiento.
Abre con tu confianza todas las capacidades de tu espíritu, ante la posibilidad de recibirlo. No sea que, cerradas por las llaves de tu escepticismo tus puertas interiores, cuando llegue la felicidad suma que te tocaba en suerte, no pueda entrar... y se aleje para siempre.

 "Siempre que haya un hueco en tu vida, llénalo de amor, pues el amor lleva en sí plenitud". De esta reflexión del poeta mejicano Amado Nervo nació su libro "Plenitud", del que yo he sacado el fragmento de Las Posibilidades. Es un libro magnífico que se halla entre la poesía más refinada y la llamada literatura de autosuperación. Un libro de sabiduría que conduce a la reflexión serena mientras siembra en el alma semillas de auténtico conocimiento e invita a disfrutar de la vida.

viernes, 29 de septiembre de 2017

FUERA Y DENTRO

Las hojas taciturnas, se desvanecen.
En los árboles cercanos abunda el amarillo.
El verdor es un recuerdo
nostalgia de los meses transcurridos.

Recogemos los frutos
haciendo acopio, para lo venidero
y en nuestras bodegas personales
catamos su afrutado vino.

Dulce como el néctar
que los dioses bebieron
o amargo como las lágrimas en racimo
todo se da
según el tiempo que acontezca.

Discurre el escaso
arroyo en la montaña
esperando las lluvias
que aún no llegan.

Los días menguan suavemente
los pajarillos enlentecen sus trinos
buscamos la belleza
allí donde se encuentra
dejando al otoño
bañar nuestro destino.



Esther de Andrés

domingo, 24 de septiembre de 2017

EL JARDÍN DE LAS LETRAS

¿Cómo podría imaginar que, callejeando por otro de los pueblos que están junto al río Dordoña, iba a descubrir un jardín tropical? La Roque-Gageac, en Aquitania, goza de un microclima que llevó al científico y director de Medio Ambiente - Gérard Dorin - a plantar en su pueblo un jardín exótico (en 1970) junto a la antigua iglesia. Me llamó la atención el "papirus", de cuyo tallo se obtenía una lámina para escribir en ella.

Un cartel casi imperceptible anunciaba "Le Jardin des Lettres" y me sentí magnetizada en el acto. Estaba convencida de que algo maravilloso me esperaba y no me confundí lo más mínimo: la propietaria, Nicole,  una librera-escritora de mediana edad, con una sonrisa encantadora y un francés suave típico de la zona, me contó muchas cosas de su pueblo - uno de los más bonitos de Francia - mientras yo compraba algún regalo, un par de libros y un juego de cartas y sobres de papel, bien sûr!

Tenía un dibujo sin enmarcar, junto a un jarrón de flores frescas, que me gustó mucho; no era ella ni nadie que conociera, lo había sacado de internet y lo había guardado, c´est tout! Una naturalidad y sencillez que me invitaban a seguir averiguando la historia del lugar...
Jean Tarde (1561) en sus Crónicas relataba su historia medieval y llevó a cabo un detallado mapa de la región, que sirve de fuente de estudios. La gran casa de su familia siempre ha dominado el corazón del pueblo y me dijo que no dejara de verla. En su interior, con un telescopio traído de Roma, Tale afirmó - como Galileo - que los astros giran alrededor del sol, algo que no gustó a la Inquisición.

Al despedirnos, Nicole me mostró el balcón de su casa (encima de su negocio) y me invitó a que volviera con  más calma para poder enseñarme a fondo toda la zona. Ella era la viva imagen de que el ocio es negocio, una de las máximas de mi propia vida.
Me dirigí hacia el lugar indicado mientras disfrutaba enormemente de las casas, de las vistas, del ambiente y del lujo de poder transitar por un sitio que fue reconstruído después de que, en 1957, un bloque de piedra caliza se desplomara aplastando edificios y personas.

A principios del siglo XIV, era la segunda residencia del Obispo de Sarlat, lo que garantizaba su seguridad. Nobles y burgueses llegaron para establecerse atrayendo, a su vez, a ricos letrados y grandes sabios.
La Guerra de los Cien Años no dañó a la villa y en el Renacimiento - de vuelta a la calma - el pueblo fue adornado con torres almenadas, tejados puntiguados y ventanas en lugar de troneras, adoptando el estilo de la época. No es extraño, por tanto, que el ambiente destile un refinamiento especial.

En el 849, llegaron los Vikingos con sus "drakkars" remontando el Dordoña y las fortalezas protegieron al pueblo. Más tarde, resistió los enfrentamientos entre los Capeto y Plantagenet (franceses e ingleses) ya que sólo las puertas dentro de los muros daban acceso a su interior.
Después de la Revolución Francesa, se convirtió en un importante puerto de pescadores y con sus "gabarras" (con el fondo plano) podían navegar a pesar de que había poca agua; en ellas transportaban madera, vino, pescado, sal o trufas), lo que dio lugar a que se desarrollaran muchos oficios.

Cuando ya me iba, no tenía la sensación de que era una despedida, sino que de alguna manera ese mágico lugar ya había formado parte de las cosas que yo concibo como ideales y que no era ni más ni menos que una manifestación real de otro de mis sueños...

viernes, 22 de septiembre de 2017

EL GLOBO MONTGOLFIER

Nos acercábamos a Peyrac, pueblecito que se encuentra en el valle de la Dordogne (río Dordoña), cuando apareció este maravilloso Montgolfier, un precioso globo aerostático que llevaba el nombre de sus inventores.
Había muchos más sobrevolando el río para disfrutar de sus vistas, pero a mí me llamó la atención "éste" por su nombre y recordé lo importante que fue su descubrimiento en pleno siglo XVIII.

"Los Hermanos Montgolfier" soñaban con surcar los cielos y un día se dieron cuenta de que el aire caliente pesa menos que el frío y diseñaron un globo de papel con aire caliente. Más adelante, utilizaron materiales más ligeros, como la seda o el lino.
En su primera demostración, calentaron el aire de un globo quemando paja y madera debajo de su abertura inferior y llegó a alcanzar mil metros de altura, permaneciendo en el aire unos diez minutos...
En Versalles, ante Luis XVI y María Antonieta, se despegó otro globo mayor que llevaba en su cesta un gallo, una oveja y un pato como tripulantes; después de ocho minutos volando, aterrizaron sanos y salvos, suavemente, a tres kilómetros.
En diciembre de ese mismo año (1783), otro nuevo sobrevoló París, con dos pasajeros, durante media hora, y aterrizó sin dificultad a nueve kilómetros de distancia.
Como reconocimiento a tal proeza, la Real Academia de las Ciencias denominó al globo de aire caliente "Montgolfier".

El aire caliente infla la lona del globo, lo hace más ligero que el aire ambiente y vuela. También en el plano espiritual para elevarse es necesario volverse ligero, dilatarse; y para dilatarnos tenemos que calentar algo en nosotros mismos. Es el calor del amor el que inflama el corazón y lo vuelve más ligero...
Si contemplamos la naturaleza con atención, nos damos cuenta de que para acercarse al cielo hay que estar ligeros, pues si nos enfriamos (cerramos nuestro corazón) nos volvemos más densos, más pesados que el aire, y caemos.
¿Por qué a la gente del siglo XXI le da tanto pudor hablar del amor, del corazón, de los sentimientos? Creo que, si reflexionamos un poco, deberíamos volver a utilizar conceptos que forman parte de nuestra vida cotidiana y que han sido desvirtuados o mal utilizados.
Se dice que los seres llenos de amor, bondad y abnegación son explotados y utilizados por quienes les rodean porque les consideran ingenuos. Sin embargo, si ellos persisten en su forma de hacer las cosas, la gente empieza a respetarlos y considerarlos; los bondadosos no tienen prisa, saben esperar, y un día, todas las riquezas les son devueltas de la forma más inesperada.
Es otra ley universal: cuánto más se da, más se recibe.




domingo, 17 de septiembre de 2017

UN TESORO ESCONDIDO

Una de las cosas que más me gusta cuando viajo es llegar a algún lugar al anochecer e imaginar todo lo que iré descubriendo cuando amanezca al día siguiente. En la confluencia de los ríos Ouche y Dourdon, se encuentra un pueblecito encantador que se llama Conques (por su forma de concha); está en el departamento de Aveyron, en la región de Occitania, en Francia.

En la ladera de una montaña, sus casas tienen entramados de madera y tejados de pizarra que el musgo tinta de un verde muy especial. Los peregrinos llegan mezclados con turistas y curiosos atraídos por estar en la lista de los pueblos más bellos de Francia. Lo cierto es que su imagen, casi celestial, atrapa a unos y otros.

En su momento, fue una villa fortificada, en un cuadrilátero irregular. Entre el castillo y el cementerio asomado al desfiladero, en el que se escucha la corriente del río, surge la Abadía de Sainte Foy (Santa Fe), con sus modernas vidrieras de Pierre Soulages. Callejear por el empedrado de sus calles pequeñas y empinadas, encontrar hornos - donde la gente del pueblo hace pan - o secadores de castañas, es un verdadero placer. Las tabernas, con sus nombres en hierro forjado sobre sus puertas, o los numerosos ateliers de artesanos, le llenan de vida y brindan la oportunidad de poder hablar con ellos para que muestren sus obras y nos expliquen por qué han decidido vivir allí...

Dentro de la colegiata, en una sala especialmente habilitada en la galería sur del claustro, me encontré algo que jamás olvidaré por el impacto que me produjo a primera vista: "La Majestad de Santa Fe", una imagen de madera de la Santa, sentada en un trono, enteramente dorada, con incrustaciones de piedras preciosas y una rosa blanca y fresca en cada mano.

 Es la reliquia de una doncella que se enfrentó a los romanos para defender el cristianismo; curaba a ciegos y daba libertad a los cautivos. Desde el siglo XI, al ser traslada a su Abadía desde Agen (Aquitania), Conques se convirtío en un lugar de peregrinación y en una de las principales etapas del Camino de Santiago.
Lo cierto es que su resplandor hizo que me llegara muy adentro. Las sensaciones que me producía, mientras le hacía fotos desde diferentes ángulos, me invitaban a reflexionar sobre su nombre: Foy.
Pensé que este concepto tiene unos elementos sutiles que favorecen la manifestación y la realización, mientras que la duda está hecha de elementos que se oponen a ellas. Además, hay una ley universal que dice que toda semilla dará sus frutos (hay que tener fe para creerlo) y no es menos cierto que para vencer el miedo hay que ceer firmemente en el poder del bien sobre el mal.

Y es que, cuando se viaja, cuando se quieren descubrir cosas realmente interesantes, uno no se puede limitar a ver, hay que mirar con calma y detenidamente algo que nos llama la atención, pues posiblemente encierra algún tesoro que nos está esperando precisamente allí. Pero me temo que  el "turismo actual", aunque no siempre, se basa más en lo cuantitativo (la cantidad de cosas que se ven y se fotografían) que en lo cualitativo (la calidad de lo que nos sale al paso).
Al salir de la sala del tesoro, en un cartel de la entrada, pude ver una figura de una mujer con una pluma en una mano y una espada en la otra que, con una sonrisa en los labios, parecía decirme: continúa, sigue adelante, no desfallezcas, ten fe, cree, confía y despreocúpate; si tú haces bien tu trabajo, abandónate en los amorosos brazos de la Existencia...



lunes, 11 de septiembre de 2017

LA MUJER EN EL GRAND TOUR

A mediados del siglo XVIII, muchas mujeres inglesas viajaban y dejaban sus impresiones por escrito (en cartas, memorias o diarios), pero sus modos de proceder no se ajustaban al patrón masculino del viaje de aprendizaje en compañía de un mentor. Ellas, cultas y acomodadas, hacían su peregrinaje para ampliar su educación como mujeres de sociedad; unas, iban acompañadas por una abuela cosmopolita o una divertida tía solterona y, otras, iban con sus esposos aristócratas (Lady Holland), diplomáticos (la marquesa de la Tour du Pin), militares u hombres de negocios, pero todas ellas hablaban de sus impresiones y experiencias subjetivas con gran libertad y emotividad.
 El escritor suizo Heinrich Heine, en su libro "Cuadros de Viaje", dice: "Los ingleses cruzan este país en enjambres, acampan en las hospederías, corren por todas partes a verlo todo y no es posible imaginar un limonero en Italia sin una inglesa junto a él, oliendo las hojas".

El turismo, por tanto, hunde sus raíces en Inglaterra cuando estaba plenamente extendida la idea de que, al menos una vez en la vida, había que hacer un gran viaje que los acercara a la cultura clásica europea. Se denominaba "Grand Tour" y sus realizadores: "tourists".
John Locke, el padre del empirismo, decía que las ideas llegan al hombre a través de los estímulos físicos a los que se expone. El viaje, pues, es un elemento indispensable para quien desea desarrollar su mente y mejorar su conocimiento del mundo.
Partían de Dover, cruzaban el Canal de la Mancha y cuando llegaban a Calais, compraban un coche de caballos y todo lo necesario para el viaje. La nobleza europea les acogía en sus diferentes etapas.
Ya en Italia, hacían un peregrinaje por la Antigüedad Clásica y el Renacimiento, despreciando el Gótico o el Románico. El clímax llegaba en Roma, donde se podían vivir experiencias sin igual y, los que volvían en barco, terminaban su periplo en Nápoles (Pompeya, Herculano...).

Los que regresaban por tierra, hacían su última parada en París, corazón de la Europa elegante y sofisticada. Allí aprendían a comportarse en sociedad y a adquirir el bon ton con soltura y refinamiento. Practicaban esgrima, equitación; asistían a bailes y óperas; acudían a veladas cosmopolitas en los más distinguidos salones y se deleitaban con manjares exquisitos mientras charlaban de temas mundanos...

Pero la mujer inglesa estaba ya muy por encima de las frivolidades de la cursi corte francesa y se interesaba por temas mucho más apasionantes. Su forma de vestir, más práctica y elegante, le facilitaba realizar actividades con comodidad y, libre de prejuicios, se empezó a preparar a fondo. Tanto en el género epistolar como en el de viajes llegó a ser insuperable, pues aportaba frescura, sensibilidad, detalles, pinceladas de la realidad que jamás habían captado los viajeros... y todo ello aderezado con un finísimo sentido del humor.

El Grand Tour terminaría hacia 1825, cuando apareció el transporte a vapor, que lo hizo más barato, seguro y accesible, aunque la juventud más cultivada y privilegiada lo siguió llevando a cabo a lo largo del siglo XIX, algo que impulsó y favoreció enormemente la formación y educación de las mujeres en geneal y de las británicas en particular.





domingo, 23 de julio de 2017

EL OLOR DEL PAN RECIÉN HECHO

Siempre fue un niño bueno y con el paso del tiempo se convirtió en un buen hombre.
Se forjó grandes amigos y formó una hermosa familia.
En nuestra temprana infancia, él me llamaba Maya.
Con mucha frecuencia, jugaba con un fuerte de madera en el que convivían en armonía soldados, un león sin la pata derecha delantera, un simpático orangután barrigudo y una jirafa que miraba con suficiencia desde su altura.
Tenía una extraordinaria puntería, y cuando jugaba con latas de tomate vacías, siempre era el campeón indiscutible.
Yo le llamaba, cuando me enfadaba por algún nimio motivo, "rubiales cagapañales" y él ponía un gesto mohíno por el que me hacía sentir culpable.
Durante el tiempo que vivimos en esa calle empinada, en esa pequeña casa, nuestro sentido del olfato se desarrolló sobremanera porque cada mañana el olor a pan recién hecho y a tortas de azúcar y anís, confiscaba nuestro deseo de poder llevar al colegio, como premio a portarnos bien, una de ellas recién salida del horno.
A lo largo de nuestra vida, el dulce acompaña los momentos que queremos celebrar, tanto los cotidianos como los especiales.
Camina haciendo un movimiento, apenas perceptible, heredado de nuestro padre a quien se parece cada día más.
La vida nos da a todos y también nos quita, pero en lo profundo quiero que mi hermano siga estando presente en la mía, es uno de mis verdaderos tesoros.

 Texto de Esther de Andrés García
Bodegones de Mariano Ristori Morakis (Buenos Aires, 1970)

lunes, 12 de junio de 2017

EL ENTUSIASMO

Según Bach, la Verbena (Vervain) es una flor que sirve para aplacar el exceso de entusiasmo. Su nombre es de origen celta: fer (limpiar) faen (piedra) y era utilizada para proteger las cosechas de las tormentas y para ahuyentar a los malos espíritus. También los romanos rociaban con agua los altares de Júpiter antes de iniciar sus ceremonias. Era una de las flores preferidas de la diosa del agua, Deva, la que emana vida, purificación, salud y amor...
Como todas las cosas, el "entusiasmo" debe tener su justa medida, pues es un don del cielo, una suerte recibida que conviene proteger. "En-théos" (sentirse protegido por un dios) nos indica que théos es lo enérgico, lo poderoso, lo divino (como adjetivo), una propiedad maravillosa que no debe ser excedida.
Soy propensa a entusiasmarme y siento una íntima efervescencia cuando descubro un rastro. Me llena de entusiasmo seguir una pista, sentir que la huella de lo que persigo se intensifica, que estoy cerca de conseguirla, que los indicios convergen...

Reflexionando, hace unos días, ante el Memorial de Shaftesbury (en Piccadilly Circus), me dí cuenta de lo famoso que se ha hecho el monumento por la estatua de Eros y de lo poco que se sabe de este gran filántropo (1671-1713) que afirmaba que "la moral es la relación justa entre las inclinaciones sociales y las egoístas". La moral, pues, es independiente de la tradición y los motivos intelectuales, ya que su origen está en la naturaleza del hombre y en sus inclinaciones elaboradas durante siglos. Las emociones son fuente para la evolución de la sociedad y de ahí surge un sistema de leyes éticas.

Recordé que él hablaba de "la Doctrina del Entusiasmo" en la que decía que "sin el impulso originario que nos lleva a admirar lo bello, la vida se hunde en la dejadez y la flojera". La inteligencia de este autor, su ingenio vivo y penetrante, le llevaron a escribir ensayos filósoficos claros y útiles.
Proponía desarrollar la inteligencia ingeniosa y bienhumorada, recuperando el entusiasmo y recordando que hay que suscitarlo, mantenerlo, encauzarlo y ayudarlo a que no se desborde.
Es importante no perder de vista que el "Enlightment" fue anterior a la Ilustración Francesa (siglo de las luces), asegurando que el pensar con libertad era la luz de la Humanidad. Sin embargo, los ilustrados ingleses animaban al hombre no sólo a pensar bajo la luz de la razón, sino a "sentir", dando importancia a la sensibilidad.
¿A dónde me han llevado las pistas de las emociones que sentí? pues a una conclusión que da contenido al nombre de mi blog: necesitamos la luz (razón) y el arte (corazón) para ir actuando con sabiduría. Nada mejor para celebrar su tercer aniversario, pues el primer post lo escribí en junio de 2014.
Agradezco a mis lectores la amabilidad de seguirlo y lo ánimos que me dan.
Un fuerte abrazo para todos.

viernes, 9 de junio de 2017

FORTNUM & MASON

En 1964, W. Garfield Weston  incorporó este reloj de tres toneladas a la entrada principal de los grandes almacenes ingleses Fortnum & Mason (181, Piccadilly Street, London) en honor a sus fundadores y con su emblemático color "eau-de-Nil". Cada hora, salen, se miran,  y con música del siglo XVIII de fondo, parece que se aseguran de que todo sigue en orden y la esencia permanece: calidad y exclusividad.

En el 2007, se llevó a cabo una remodelación que costó 27 millones de libras, celebrando sus 300 años de existencia, pues los almacenes fueron fundados en 1707 por William Fortnum & Hugh Mason. William era un footman (lacayo) de la reina Ana y vendía las velas usadas en las cenas de Palacio; vivía en una pequeña habitación alquilada a Hugh, que poseía una tienda en el mercadillo de St. James.
Como en aquel momento el Imperio Británico extendía el comercio, surgía una nueva clase: la burguesía. Con la Compañía Británcia de las Indias Orientales se desarrolló el comercio del té y Londres se convirtió en la patria floreciente del comercio de especias de Oriente; por todo ello crearon un negocio de comestibles.

En 1730, sacaron sus famosas "hampers" (cestas de viaje) pues por Piccadilly  pasaban los viajeros que necesitaban provisiones y se las llenaban de manjares como pastel de carne, queso, frutas, bizcochos, vinos... En 1738 crearon el "scotch egg" (huevo cocido envuelto en carne de salchicha y rebozado), algo muy cómodo de llevar. Además, el Romanticismo había influído a la hora de disfrutar de pic-nics en el campo y los carruajes hacían cola delante del establecimiento para recoger las cestas bien surtidas que llevarían a las Regatas de Henley o al Epson Derby.

Actualmente, la cuarta generación de la familia Weston (la tercera más rica del Reino Unido) siguen cuidando hasta el menor detalle de todo lo que venden y tanto los proveedores como los clientes forman parte de su universo emocional (como los fundadores) para no perder jamás la excelencia.

En el "Jubilee Tea Salon", en la cuarta planta y al que se puede acceder en adorables ascensores de madera, se pueden degustar sus delicatessen, entre ellas la miel que (desde 2008) producen las cuatro colmenas que tienen en la azotea y cuyo sabor se debe a las flores de los parques cercanos.
Se enviaron hampers a Batallas (Crimea) y Expediciones (Everest); se ofreció una Oficina de Correos; se  cuidaba a su personal; se ganó la Medalla de Oro en la Exposición Universal; se introdujo el mundo deportivo y la ropa del hogar; se cubrió el Jubileo del rey Jorge V (1935) atendiendo a Príncipes y potentados... Y todo ello se mantiene en pleno siglo XXI.
Forman parte de lo británico en estado puro y, sin embargo, son muy poco conocidos. Acabo de estar allí y os aseguro que merece la pena, es una buena forma de conocer más a fondo a la "Merry England".

miércoles, 10 de mayo de 2017

FRANCES HODGSON BURNETT

Frances nació en Inglaterra (1849), pero se fue a vivir a Estados Unidos con toda su familia donde se nacionalizó estadounidense. La muerte de su padre fue la causa de su emigración y, desde muy joven, tuvo que ganarse la vida. Escribía poemas y relatos cortos que publicaba en revistas femeninas. Más tarde se fue especializando en literatura infantil y juvenil y logró ser muy popular por su estilo elegante, fácil y sensible; sus grandes dotes de observación convertían su lectura en interesante desde el punto de vista psicológico y social.
Contrajo matrimonio con el doctor Swann M. Burnett, de quien se divorció, pero debido a la fama adquirida como escritora, mantuvo el apellido. Tuvieron dos hijos.
Después del divorcio de su segundo marido (S.Townsend) y de la muerte de su hijo mayor, residió en las Bermudas y en Long Island, dedicándose a escribir, a la jardinería y a la teosofía.
Terminó sus días en Nueva York a los 74 años.

Había una crisis social y política generalizada y las élites intelectuales y artísticas occidentales pretendían instaurar un nuevo humanismo internacional que ofreciera una alternativa social e ideológica para que frenara la escalada materialista y de agresividad nacionalista que conduciría a la guerra.
Frances, con su pluma, ofrecía nuevos valores alternativos a la crisis de la moral burguesa victoriana. .
No es extraño que fuera atraída por la "teosofía" que, basándose en la Grecia Clásica, el Misticismo Medieval, el Humanismo Renacentista,  el Idealismo y Romanticismo, buscaba el diálogo entre Oriente y Occidente, en un intento de equilibrio entre la razón y el espíritu.

 "Desde el principio de todos los tiempos, a lo largo de los siglos, se han descubierto cosas maravillosas. Al principio, la gente se niega a creer que puedan hacerse cosas nuevas, luego empiezan a tener esperanza y después ven que sí se pueden hacer.
Los pensamientos son tan poderosos como las pilas eléctricas, tan buenos para uno como la misma luz del sol o tan malos como el veneno. 
Permitir que un pensamiento malo o triste penetre en la mente es tan peligroso como permitir que un microbio entre en tu cuerpo; si permites que se quede jamás podrás liberarte de él".
 Esto es un fragmento de su libro publicado en 1910, "El Jardín Secreto", donde narra la historia de una niña solitaria y de carácter amargo que poco a poco, en estrecho contacto con la naturaleza y con sus amigos, va transformando su personalidad, algo que sucede con la llegada de la primavera y el renacer de las flores y las plantas.

La conclusión es que cada persona, con sus pensamientos, sentimientos, palabras y actos, moldea su propia existencia, que puede llegar a convertirse en un cielo o en un infierno. Despertar (en uno mismo y en los demás) el impulso de crecer, de volar (y no de reptar), nos hace tener fe en nosotros mismos y en nuestras capacidades.
Termino con una frase de Cicerón: "Así como la Medicina es el arte de la salud, así también la prudencia es el arte de saber vivir".